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23.10.2026 Tibet.- Las consecuencias del terremoto que sacudió la región tibetana de Nagqu, en el suroeste de China, mantienen a miles de personas fuera de sus hogares, mientras los equipos de emergencia enfrentan dificultades para distribuir ayuda, revisar construcciones dañadas y restablecer la circulación en las zonas afectadas. El balance oficial reporta 16 personas fallecidas y 76 heridas, pero todavía no se ha confirmado cuántas personas permanecen desaparecidas.
El movimiento telúrico, de magnitud 7, afectó el condado de Baqen, una zona de la meseta tibetana situada a gran altitud. Las inspecciones iniciales contabilizaron 339 viviendas derrumbadas o dañadas y 20 instalaciones destinadas al resguardo de ganado con afectaciones. Las autoridades continúan revisando las comunidades para determinar si existen otros inmuebles comprometidos.
Una de las principales consecuencias es el desplazamiento de la población. Más de 12 mil personas fueron evacuadas como medida preventiva, ante el riesgo de que las réplicas provoquen el colapso de edificios que quedaron agrietados o inclinados. Para atender a los damnificados se enviaron tiendas de campaña, camas plegables, cobijas y módulos de alojamiento prefabricados.
La emergencia también ha complicado el transporte y las comunicaciones. Los desprendimientos de rocas obligaron a restringir el tránsito en un tramo de la carretera nacional G317, por donde se dio prioridad a vehículos de rescate y abastecimiento. Las autoridades ferroviarias adoptaron medidas preventivas, mientras los servicios de electricidad y comunicación comenzaron a recuperarse gradualmente en las áreas afectadas.
De acuerdo con reportes difundidos por Reuters y la agencia estatal china Xinhua, las autoridades registraron 413 réplicas después del movimiento principal. Aunque no todas representan el mismo nivel de peligro, los temblores posteriores aumentan la preocupación por las estructuras debilitadas y los posibles desprendimientos en caminos de montaña.
La atención de los damnificados enfrenta otro obstáculo: las condiciones geográficas y climáticas. Nagqu se encuentra en la meseta tibetana, a una altitud aproximada de 4 mil 800 metros sobre el nivel del mar. El frío, la menor disponibilidad de oxígeno y la dispersión de las comunidades dificultan tanto las labores de rescate como el traslado de suministros.
Las autoridades movilizaron personal de emergencia y equipos de rescate para revisar viviendas y atender a las personas lesionadas. El presidente chino, Xi Jinping, ordenó intensificar las operaciones de búsqueda y asistencia médica, además de garantizar el suministro de artículos esenciales y prevenir nuevos daños derivados de las réplicas y las condiciones meteorológicas.

