*Yoalli Romero, sobreviviente del descarrilamiento, compartió su testimonio a 100 días del accidente. Fotos: Mariana Domínguez Batis.
/ Mariana Domínguez Batis./
10.04.2026 Ciudad de México.- “Seguimos teniendo muchas más preguntas e indignación que respuestas”, aseguró Yoalli Romero, sobreviviente del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025, durante una conferencia en la Universidad Iberoamericana, con la que se reabrió la discusión sobre las condiciones de operación de este proyecto ferroviario.
En la ponencia “Descarrilamiento del Tren Interoceánico: una mirada interdisciplinaria desde la Ingeniería Civil”, la voz de Yoalli no solo reconstruyó los hechos, sino que evidenció la vulnerabilidad de las personas usuarias ante fallas estructurales. Su testimonio dio cuenta de la incertidumbre, el caos y la falta de auxilio inmediato.

Un tren lleno y sin margen de error
El tren estaba completamente lleno, con personas de distintas edades y trayectos, según el testimonio de Yoalli, quien viajaba junto con su pareja. Tras el impacto, algunos vagones quedaron suspendidos en una zona aislada, sin acceso inmediato a servicios de emergencia. “No había nada alrededor”, describió, aludiendo a la dificultad para recibir ayuda o evacuar.
Su narración apuntó también a la desorganización posterior al accidente y a la falta de información clara por parte de las autoridades. La experiencia, dijo, dejó más preguntas que respuestas.
Fallas técnicas y diseño en debate
Manuel del Moral Dávila, académico de tiempo del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil, y Agustín Ortega, Coordinador de la Maestría en Ingeniería con Especialidad en Administración de la Construcción, advirtieron que el descarrilamiento no puede entenderse como un hecho aislado. Señalaron que el tren operaba con vagones de distintas procedencias, antigüedad y normativas, lo que genera comportamientos dinámicos desiguales.

Foto: Manuel del Moral Dávila, académico de tiempo del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil
Además, subrayaron que la infraestructura ferroviaria presenta rezagos históricos, con vías diseñadas hace más de un siglo en algunos tramos. Esta combinación, de material rodante heterogéneo y vías obsoletas, incrementa el riesgo de accidentes.

Foto: Agustín Ortega, Coordinador de la Maestría en Ingeniería con Especialidad en Administración de la Construcción
Responsabilidad, regulación y víctimas
Desde el ámbito jurídico, Jaime Calderón, Renato Sales, académicos del Departamento de Derecho, y Jaqueline Saénz, integrante de la Clínica Jurídica para la Justicia Ambiental Berta Cáceres de la IBERO, señalaron la complejidad institucional en torno al proyecto: múltiples instancias participan en su operación, supervisión y regulación, lo que dificulta la asignación de responsabilidades.

Foto: Renato Sales (izq.) y Jaime Calderón (der.), académicos del Departamento de Derecho
También se destacó la falta de acceso a información por parte de las víctimas, así como la ausencia de peritajes públicos claros y oportunos. “Hay más indignación que respuestas”, se advirtió durante el análisis.
El caso, coincidieron, pone sobre la mesa la necesidad de garantizar derechos básicos: seguridad, información y reparación del daño para las personas afectadas.

Foto: Yoalli Romero (izq.) y Jaqueline Saénz, integrante de la Clínica Jurídica para la Justicia Ambiental Berta Cáceres (der.)
Más preguntas que certezas
A casi cuatro meses del accidente, el descarrilamiento del Tren Interoceánico sigue sin esclarecerse plenamente. Para especialistas y víctimas, el reto no es solo técnico, sino ético: evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir, según se concluyó durante el evento.
La conferencia en la IBERO evidenció que el análisis interdisciplinario es clave para entender la magnitud del problema, pero también que la exigencia de justicia y transparencia sigue en curso.
“La investigación es para las víctimas, para que no vuelva a pasar”, en palabras de Yoalli Romero.
Crédito IBERO













