*El caso de Dominga Pérez Comisario, asesinada en Chachapa, Puebla, vuelve a poner en el centro la violencia contra las mujeres adultas mayores.
*Foto: Web / Dominga Pérez Comisario, de 83 años, fue asesinada el pasado 4 de agosto en Chachapa, Puebla.
/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /
26.08.2026 Ciudad de México.- Puebla.- A dos semanas del asesinato de Dominga Pérez Comisario, una mujer adulta mayor que fue atacada cuando regresaba a su casa después de trabajar, la investigación continúa sin una persona detenida. Familiares y colectivas han cuestionado el silencio oficial y exigido que el crimen no sea reducido a un simple asalto.
Dominga fue asesinada la noche del 4 de agosto en la colonia 21 de Marzo, en la junta auxiliar de San Salvador Chachapa, municipio de Amozoc, Puebla. Ese día había salido a vender cemitas, actividad que realizaba para obtener ingresos.
De acuerdo con las versiones difundidas sobre el caso, un hombre la siguió por varias calles y posteriormente la interceptó en un camino de terracería. Dominga le habría entregado los 90 pesos que llevaba consigo, pero aun así fue atacada. Murió a consecuencia de las lesiones.
A dos semanas de los hechos, medios de comunicación como La Costilla Rota han señaladp que la Fiscalía General del Estado de Puebla no había reportado personas detenidas y que la ausencia de avances públicos había generado indignación entre habitantes de Chachapa, familiares y organizaciones.
La exigencia es que la investigación no se limite a establecer que se trató de un robo, sino que se analicen las circunstancias de la muerte y la posible existencia de razones de género.
El asesinato de Dominga evidencia la violencia que enfrentan las mujeres adultas mayores
El asesinato de Dominga fue documentado previamente por CIMAC Noticias, donde señalamos que, aunque las autoridades todavía no habían confirmado que el crimen fuera investigado o clasificado como feminicidio, las circunstancias del caso obligaban a mantener una perspectiva de género.
Es importante mencionar que este caso es un posible caso de feminicidio, ya que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse considerando las circunstancias particulares del crimen y las posibles razones de género.
La edad de Dominga también es un elemento que no puede quedar fuera de la investigación. La mujer tenía 83 años y continuaba trabajando como comerciante. La violencia contra ella se cruzó con su condición de mujer adulta mayor, una población que enfrenta formas específicas de discriminación, abandono, violencia económica, patrimonial y física.
Violencia contra mujeres adultas en México: una violencia que no desaparece con la edad
La violencia contra las mujeres no termina cuando llegan a la adultez ni desaparece durante la vejez. Por el contrario, las agresiones pueden adoptar distintas formas a lo largo de la vida y agravarse cuando se combinan desigualdades de género, edad, situación económica y acceso limitado a redes de protección.
En México, los registros de feminicidio muestran que las mujeres adultas representan una parte importante de las víctimas. Durante enero de 2026, por ejemplo, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó 54 feminicidios en el país; 43 de las víctimas eran mayores de 18 años. En ese mismo registro se documentaron también casos de mujeres adultas mayores.
Un corte difundido en abril contabilizó 94 feminicidios durante los primeros meses de 2026 y señaló que 77 de las víctimas eran mujeres adultas de 18 años o más.
Las cifras permiten observar que la violencia feminicida afecta a mujeres en distintas etapas de la vida. Sin embargo, los datos no siempre muestran las condiciones particulares que enfrentan las mujeres adultas mayores, quienes pueden encontrarse en situaciones de mayor dependencia económica, aislamiento o falta de redes de apoyo.
En el caso de Dominga, su historia también evidencia una realidad económica: a sus 83 años continuaba trabajando para obtener ingresos. Esa condición no debe convertirse en una explicación de su asesinato, pero sí forma parte del contexto de desigualdad que debe ser considerado para comprender las circunstancias en las que ocurrió.
La violencia contra las mujeres adultas mayores puede incluir violencia física, psicológica, económica, patrimonial y sexual, además de abandono y negligencia. Estas formas de violencia pueden ocurrir tanto en espacios familiares como institucionales y verse agravadas por el edadismo y la desigualdad de género.
Dos semanas sin respuestas
La ausencia de una detención y de información pública sobre los avances de la investigación mantiene abierta la exigencia de justicia para Dominga.
La investigación deberá establecer quién la atacó, cuál fue el móvil y si existen elementos que permitan acreditar razones de género. Mientras esto no se determine, reducir el caso únicamente al robo de 90 pesos corre el riesgo de invisibilizar las condiciones de violencia que rodearon la muerte de una mujer adulta mayor.
El asesinato de Dominga también deja una pregunta para las instituciones encargadas de procurar justicia: ¿qué ocurre cuando una mujer asesinada es adulta mayor, trabajadora informal y vive en una comunidad periférica?

