A un año de La Concordia, familias vuelven al lugar de la tragedia para recordar a las víctimas

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10.09.2026 Ciudad de México.- A un año de la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, familiares y amigos de las personas fallecidas regresaron este jueves al sitio para rendir homenaje a las 32 víctimas que dejó la tragedia ocurrida el 10 de septiembre de 2025.

Desde las primeras horas, familiares acudieron al memorial ubicado junto a la calzada Ignacio Zaragoza para colocar flores, veladoras, fotografías y otros objetos en recuerdo de quienes murieron como consecuencia de la explosión. También se realizaron ceremonias religiosas en memoria de las víctimas.

El accidente ocurrió la tarde del 10 de septiembre de 2025, cuando una pipa que transportaba gas LP volcó en las inmediaciones del Puente de La Concordia. La fuga del combustible provocó una explosión y una onda expansiva que alcanzó a vehículos, peatones y personas que se encontraban en los alrededores.

La emergencia movilizó a cuerpos de bomberos, personal de Protección Civil, policías y servicios médicos. Las personas lesionadas fueron trasladadas a distintos hospitales de la Ciudad de México, mientras que en la zona se realizaron labores de rescate y atención a quienes habían quedado expuestos al fuego.

Con el paso de los días, el número de personas fallecidas aumentó debido a la gravedad de las quemaduras y lesiones sufridas. El saldo final llegó a 32 personas muertas y 63 lesionadas, de acuerdo con el balance difundido a un año de la tragedia.

Entre las víctimas estuvo Alicia Matías Teodoro, quien fue identificada por haber protegido con su cuerpo a su nieta Jazlyn Azuleth durante la explosión. La niña sobrevivió y posteriormente recibió atención médica. A un año del accidente, familiares de Alicia realizaron una misa en su memoria en las inmediaciones del Puente de La Concordia.

También permanece en la memoria de las familias el caso de Misael Cano Rodríguez, quien murió durante la emergencia, mientras que su hijo pequeño sobrevivió y ha tenido que enfrentar un largo proceso médico. De acuerdo con información difundida en los días previos al aniversario, el menor ha sido sometido a numerosas cirugías y tratamientos de rehabilitación debido a las lesiones que sufrió.

El lugar donde ocurrió la explosión se convirtió desde los primeros días posteriores al accidente en un punto de reunión para familiares y amigos. Fotografías, cruces, flores, veladoras y mensajes fueron colocados para mantener presentes los nombres de quienes murieron.

Sin embargo, durante los meses posteriores el memorial enfrentó un proceso de deterioro. Reportes publicados antes del aniversario describieron un espacio con pasto crecido, fotografías deterioradas, flores de papel y otros elementos de las ofrendas afectados por el paso del tiempo.

Este jueves, las familias volvieron a ocupar el sitio para colocar nuevas ofrendas y mantener el recuerdo de las víctimas. Las fotografías fueron nuevamente acompañadas por flores y veladoras, mientras que las ceremonias religiosas marcaron el primer aniversario de la tragedia.

La conmemoración también ocurre mientras continúan los cuestionamientos relacionados con las condiciones de seguridad en las que circulan las pipas de gas LP por las vialidades de la capital.

A un año del accidente, información publicada por La Jornada señaló que ocho de cada 10 operadores de este tipo de unidades incumplían alguna norma, mientras que autoridades capitalinas reportaron que durante el año posterior a la tragedia se habían registrado 16 incidentes relacionados con pipas.

Después de la explosión, la Ciudad de México anunció modificaciones y medidas para reforzar la regulación del transporte de gas LP. Entre ellas se plantearon controles relacionados con la circulación de los vehículos, así como mecanismos tecnológicos para supervisar sus recorridos y condiciones de operación. Sin embargo, a un año de la tragedia, algunas de las medidas anunciadas todavía no se han aplicado completamente.

Para los familiares, el aniversario representa el regreso al punto donde sus vidas cambiaron. El sitio donde ocurrió el accidente dejó de ser únicamente una zona de tránsito para convertirse en un espacio asociado con la pérdida de 32 personas y con las consecuencias que todavía enfrentan sus familias y los sobrevivientes.

La explosión también dejó a decenas de personas con lesiones que requirieron tratamientos prolongados. Entre ellas se encuentran sobrevivientes que continúan con secuelas físicas derivadas de las quemaduras sufridas aquel 10 de septiembre de 2025.

Uno de los casos es el de Eduardo, quien tenía 16 años cuando ocurrió la explosión y actualmente conserva cicatrices en el brazo izquierdo y detrás de una oreja. Un año después, ha relatado que todavía recuerda los gritos de las personas que resultaron heridas durante el incendio.

El aniversario volvió a colocar en el centro de la discusión las consecuencias humanas del accidente. Mientras las autoridades mantienen las medidas relacionadas con la regulación del transporte de materiales peligrosos, las familias regresaron al punto de la explosión para recordar a quienes no sobrevivieron.

Con flores, fotografías y veladoras, el memorial volvió a recibir a los familiares de las víctimas. A un año de aquella tarde, los nombres de las 32 personas fallecidas permanecen vinculados al lugar donde ocurrió una de las emergencias más graves registradas recientemente en la Ciudad de México.