Académicas feministas denuncian hostilidad y violencia institucional en Universidad Veracruzana

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29.05.2026 Veracruz.- Integrantes de la Red de Mujeres Feministas de Veracruz (REMUFEVER), junto con trabajadoras, académicas y egresadas de la Universidad Veracruzana, hicieron público un pronunciamiento en el que denuncian diversas formas de hostilidad, desacreditación y violencia académica contra mujeres que se asumen feministas y que incorporan perspectivas de género y derechos humanos en su labor docente, de investigación y profesional.

En el documento difundido, las firmantes advierten que varias académicas de distintas entidades y dependencias universitarias han enfrentado durante años prácticas sistemáticas de exclusión, deslegitimación y desgaste laboral que afectan tanto su bienestar personal como el ejercicio digno de su trabajo dentro de la máxima casa de estudios de Veracruz.

Las integrantes de REMUFEVER señalaron que las agresiones no suelen presentarse de manera abierta, sino a través de mecanismos sutiles y normalizados dentro de los espacios universitarios.

Entre las prácticas denunciadas mencionaron la minimización de aportes en reuniones académicas, descrédito a opiniones y evaluaciones, comentarios despectivos, burlas, rumores orientados a cuestionar su capacidad profesional y ética, así como intentos de marginación académica y bloqueo de su desempeño docente e investigativo.

El pronunciamiento también denuncia acciones dirigidas a desalentar al estudiantado para que no curse materias con profesoras identificadas con posturas feministas, no participe en sus líneas de investigación o evite elegirlas como directoras de tesis.

“Estas dinámicas buscan disciplinar, desacreditar, silenciar, someter o marginar a quienes sostienen posturas feministas dentro de la universidad”, sostuvieron las firmantes, quienes alertaron sobre la persistencia de ambientes académicos hostiles que contradicen los compromisos institucionales en materia de igualdad, derechos humanos y erradicación de las violencias de género.

Desde una perspectiva feminista y de derechos humanos, las académicas señalaron que las agresiones contra mujeres que impulsan enfoques críticos de género forman parte de lo que en las ciencias sociales se identifica como “backlash antifeminista”, es decir, reacciones patriarcales —organizadas o difusas— orientadas a frenar o domesticar los avances de los feminismos en los espacios universitarios.

Las integrantes de la red subrayaron que exigir condiciones laborales respetuosas y libres de hostilidad “no constituye un privilegio ni una concesión”, sino un derecho fundamental para las mujeres que desarrollan actividades académicas y profesionales.

Asimismo, expresaron preocupación porque estas prácticas, históricamente normalizadas, continúan arraigándose dentro de instituciones públicas de educación superior, reproduciendo dinámicas de exclusión y violencia institucional que afectan particularmente a mujeres que cuestionan estructuras patriarcales o impulsan perspectivas críticas en sus áreas de trabajo.

En el pronunciamiento, REMUFEVER respaldó el derecho de las académicas a ejercer su labor en condiciones de respeto, dignidad y libertad, sin hostigamiento ni represalias por sus posicionamientos feministas, y recordó que las perspectivas de género llevan décadas incorporándose a la investigación, la docencia y la gestión universitaria en instituciones públicas de todo el mundo.

Las firmantes hicieron además un llamado a las autoridades universitarias, comunidades académicas y a toda la comunidad de la Universidad Veracruzana para reconocer que los ambientes hostiles también constituyen formas de violencia institucional cuando son tolerados, minimizados o encubiertos.

En ese sentido, demandaron el fortalecimiento de políticas públicas universitarias que garanticen la transversalización efectiva del enfoque de género y derechos humanos, así como espacios basados en el diálogo, la pluralidad y el pensamiento crítico, y no en prácticas de castigo o marginación hacia quienes sostienen posturas feministas o trabajan por la justicia social y de género.

El posicionamiento surge en un contexto nacional donde colectivas feministas, docentes e investigadoras han denunciado en diversas universidades públicas formas de violencia simbólica, laboral y académica contra mujeres que impulsan agendas de igualdad, derechos humanos y combate a las violencias de género, particularmente en espacios históricamente dominados por estructuras jerárquicas y masculinizadas.