Acusan “corcholatazo” rumbo a 2027; oposición y voces ciudadanas cuestionan adelanto simulado del proceso interno de Morena

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18.06.2026 Ciudad de México.- El anuncio de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para iniciar la selección de los llamados coordinadores estatales de Defensa de la Transformación y la Soberanía desató una nueva polémica en el escenario político nacional, luego de que dirigentes de oposición, analistas y diversos sectores ciudadanos acusaran que se trata de un mecanismo para adelantar la contienda electoral de 2027 bajo una figura similar a la utilizada por el obradorismo para definir a su candidata presidencial en 2023.

Las dirigencias nacionales de los tres partidos aliados presentaron esta semana una convocatoria conjunta para elegir a quienes encabezarán las coordinaciones estatales en las 17 entidades donde se renovarán gubernaturas el próximo año.

Aunque formalmente los cargos no constituyen candidaturas, dentro del propio oficialismo se reconoce que los ganadores de estos procesos tendrán una posición privilegiada para convertirse posteriormente en abanderados de la coalición.

La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, sostuvo que el objetivo es fortalecer la organización territorial del movimiento, respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum y defender los principios de la llamada Cuarta Transformación. La convocatoria establece que los registros se realizarán entre el 22 y el 27 de junio y que posteriormente se aplicarán encuestas para definir a los perfiles mejor posicionados.

Sin embargo, la decisión provocó una inmediata reacción de los partidos opositores. El coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya, advirtió que vigilarán el proceso y que denunciarán cualquier acto que pudiera constituir promoción anticipada o utilización indebida de recursos públicos, en medio de una disputa que ya comenzó a perfilar la sucesión en las entidades que renovarán gobierno en 2027.

Las críticas también surgieron porque el modelo recuerda al utilizado por Morena para definir primero a los coordinadores de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y posteriormente a las candidaturas presidenciales. Aquella estrategia dio origen al fenómeno político conocido popularmente como las “corcholatas”, impulsado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Analistas políticos consideran que el proceso representa el arranque de facto de la carrera por las gubernaturas, pese a que formalmente los tiempos electorales aún no han comenzado. La prueba más evidente, señalan, es la ola de licencias y separaciones de cargos públicos solicitadas por legisladores, alcaldes y funcionarios que buscan competir por alguna de las 17 candidaturas en juego. Tan sólo en los últimos días más de una decena de legisladores federales han pedido licencia para incorporarse a la contienda interna.

La discusión también ha llegado a las redes sociales, donde usuarios han cuestionado que el oficialismo promueva estructuras electorales con más de un año de anticipación mientras el proceso electoral formal todavía no inicia. Entre los señalamientos más recurrentes aparece la percepción de que la figura de “coordinador de defensa de la transformación” funciona como una candidatura anticipada con otro nombre.

Desde Morena rechazan esas acusaciones y sostienen que se trata de procedimientos internos de organización partidista permitidos por la legislación electoral. De hecho, resoluciones previas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación han determinado que la designación de coordinadores de defensa de la transformación no constituye por sí misma un acto anticipado de campaña, siempre que no exista una solicitud explícita del voto ni una promoción electoral prohibida.

La dirigencia morenista anunció además una serie de restricciones para los aspirantes, entre ellas la prohibición de utilizar espectaculares, emprender campañas de ataques contra otros participantes o competir teniendo procesos judiciales abiertos. El objetivo, afirman, es evitar los excesos observados en procesos anteriores y reducir el riesgo de fracturas internas.

Pese a esos candados, la disputa ya muestra signos de tensión. Más de 50 figuras de Morena, PT y PVEM han manifestado interés en competir por las gubernaturas que estarán en juego en 2027, una cifra que refleja la intensa lucha por el control político de los estados y que anticipa una competencia interna de gran magnitud dentro del bloque gobernante.

Mientras el oficialismo defiende el proceso como un ejercicio de organización política, la oposición insiste en que se trata del inicio adelantado de las campañas bajo una nueva denominación. El debate amenaza con convertirse en uno de los primeros grandes enfrentamientos políticos rumbo a las elecciones intermedias de 2027, cuando estarán en juego 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y miles de cargos locales en todo el país.