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01.09.2026 Alemania.- El gobierno de Alemania responsabilizó a Rusia por el intento de ataque con drones registrado el pasado 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde fue localizado un aparato equipado con explosivos cerca de aeronaves de carga ucranianas.
La acusación fue formulada este martes por autoridades alemanas después de varias semanas de investigación policial y de inteligencia. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, señaló que la conclusión sobre la responsabilidad rusa se sustenta en los resultados de las pesquisas, patrones de actuación identificados previamente y datos obtenidos por los servicios de inteligencia.
El incidente ocurrió en una de las principales instalaciones de carga aérea de Alemania. El aeropuerto de Leipzig/Halle tiene importancia para las operaciones logísticas relacionadas con Ucrania y es utilizado por aeronaves de carga de ese país.
El 4 de agosto, personal del aeropuerto encontró un dron dentro del área aeroportuaria. El aparato llevaba un dispositivo explosivo y un detonador. Especialistas en desactivación de explosivos intervinieron para retirar el artefacto, que finalmente no detonó. Las primeras investigaciones apuntaron a una falla en el sistema de detonación.
El hallazgo provocó el cierre temporal de las pistas y alteraciones en las operaciones aéreas. Algunos vuelos fueron desviados mientras la policía y los equipos especializados inspeccionaban el lugar.
La investigación también se extendió a otro incidente ocurrido prácticamente al mismo tiempo. Una aeronave de carga de DHL que se aproximaba al aeropuerto reportó haber chocado con un objeto durante el vuelo. El avión pudo aterrizar y los daños fueron menores, pero las autoridades comenzaron a analizar la posibilidad de que se tratara de un segundo dron relacionado con el episodio.
Posteriormente, el 14 de agosto, las autoridades localizaron otro dron en las inmediaciones del aeropuerto. De acuerdo con las investigaciones difundidas posteriormente, el aparato llevaba aproximadamente 50 gramos de explosivo militar. La localización de varios dispositivos reforzó las sospechas de que no se trataba de una incursión accidental.
El caso adquirió relevancia por la cercanía de los drones con aeronaves de carga ucranianas y por la posibilidad de que el objetivo estuviera relacionado con las rutas logísticas utilizadas para transportar suministros hacia Ucrania.
Las autoridades alemanas habían evitado inicialmente señalar públicamente a un responsable. Durante los primeros días de la investigación, el gobierno se limitó a advertir que se analizaba la posible participación de actores extranjeros y que el incidente representaba una nueva modalidad de amenaza para la infraestructura crítica.
La acusación contra Moscú ocurre en un contexto de preocupación en Alemania y otros países europeos por operaciones de sabotaje, espionaje, ataques cibernéticos e incursiones con drones atribuidas a Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
El gobierno alemán considera que el episodio de Leipzig forma parte de un escenario más amplio de operaciones híbridas dirigidas contra infraestructura y objetivos vinculados con el apoyo europeo a Ucrania. Berlín anunció además medidas de respuesta diplomática y planteó impulsar nuevas sanciones de la Unión Europea contra ciudadanos y entidades rusas.
Rusia rechazó la acusación. La embajada rusa en Alemania calificó de infundadas las afirmaciones de Berlín y sostuvo que las acusaciones constituyen una escalada en las relaciones entre ambos países. Moscú advirtió que las medidas adoptadas por Alemania tendrán consecuencias.
Entre las primeras respuestas alemanas se encuentra el cierre del consulado ruso en Bonn y la terminación del acuerdo relacionado con la Casa Rusa en Berlín. El gobierno de Friedrich Merz también anunció que buscará nuevas medidas dentro de la Unión Europea.
El caso de Leipzig/Halle se suma a otros episodios investigados por las autoridades alemanas como posibles operaciones de sabotaje vinculadas con Rusia. En 2024, un paquete incendiario enviado mediante el sistema de carga de DHL provocó un incendio en un centro logístico de Leipzig; investigadores occidentales relacionaron posteriormente aquel episodio con agentes rusos.
La investigación sobre los drones del aeropuerto de Leipzig continúa, mientras Alemania refuerza sus mecanismos de detección y respuesta frente a aeronaves no tripuladas. El gobierno considera que el uso de drones equipados con explosivos representa un riesgo tanto para la aviación civil como para las instalaciones utilizadas en el transporte de suministros hacia Ucrania.

