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12.07.2026 Mexico.- La temporada de ciclones tropicales entra en una de sus etapas más activas, tres zonas de baja presión son vigiladas de manera permanente en el océano Pacífico debido a que presentan posibilidades de evolucionar a ciclones tropicales en los próximos días, un escenario que mantendrá condiciones favorables para lluvias de fuertes a intensas en buena parte del territorio nacional.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que los tres sistemas se localizan sobre el Pacífico oriental y continúan desarrollándose en un ambiente con temperaturas cálidas del mar y suficiente humedad, factores que podrían favorecer su organización.
Aunque ninguno ha alcanzado todavía la categoría de depresión tropical, los especialistas mantienen un seguimiento constante para determinar su evolución y posible trayectoria.
La presencia simultánea de estas zonas de inestabilidad coincide con otros fenómenos atmosféricos que influyen sobre México.
Canales de baja presión distribuidos en el interior del país, el ingreso continuo de humedad desde el Pacífico y el Golfo de México, así como una atmósfera inestable, favorecerán la formación de tormentas durante los próximos días.
Como consecuencia, el pronóstico contempla lluvias de diversa intensidad en al menos 18 entidades del país. En varios estados se esperan precipitaciones fuertes a muy fuertes, acompañadas de descargas eléctricas, rachas de viento y caída de granizo, condiciones que podrían ocasionar inundaciones repentinas en zonas urbanas, desbordamiento de arroyos, deslaves en regiones montañosas y afectaciones a la circulación vehicular.
Las entidades con mayor probabilidad de recibir acumulados importantes de lluvia incluyen Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Yucatán, aunque el temporal alcanzará también otras regiones del país con intervalos de chubascos.
Los meteorólogos explican que una zona de baja presión representa una perturbación atmosférica que puede convertirse en depresión tropical cuando adquiere una circulación mejor definida y vientos sostenidos. Si continúa fortaleciéndose recibe un nombre oficial como tormenta tropical y, posteriormente, puede evolucionar a huracán si sus vientos superan los 119 kilómetros por hora.
La temporada de ciclones en el Pacífico comenzó el 15 de mayo y estadísticamente julio y agosto representan un periodo de incremento en la actividad, debido a que el océano alcanza temperaturas que favorecen la formación de estos fenómenos. No todas las zonas de baja presión logran convertirse en ciclones; muchas se debilitan antes de completar su desarrollo.
Ante este panorama, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada únicamente a través de los avisos emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil, especialmente en comunidades ubicadas cerca de ríos, laderas y zonas con antecedentes de inundaciones, donde las lluvias intensas pueden generar situaciones de riesgo en pocas horas.
El monitoreo de los tres sistemas continuará de manera permanente, ya que cualquier cambio en su organización podría modificar tanto los pronósticos de lluvia como la probabilidad de que alguno de ellos se convierta en el siguiente ciclón tropical de la temporada en el Pacífico mexicano.


