*Mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias y México permanece atento
16.07.2026 Un brote de infecciones por el parásito Cyclospora cayetanensis mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de Estados Unidos, donde miles de personas han enfermado en las últimas semanas por una infección intestinal conocida como ciclosporiasis, caracterizada por episodios intensos de diarrea acuosa, descrita por especialistas como “diarrea explosiva”, además de náuseas, cólicos abdominales, fatiga, pérdida de apetito y deshidratación. Aunque el origen exacto del brote continúa bajo investigación, las autoridades sospechan que está relacionado con el consumo de frutas y verduras frescas contaminadas.
De acuerdo con la actualización más reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde el inicio de la temporada de transmisión, el pasado 1 de mayo, se han confirmado al menos mil 645 casos adquiridos dentro de Estados Unidos en 34 estados, mientras que más de cinco mil reportes adicionales permanecen en análisis para determinar si cumplen con la definición oficial de caso. Las autoridades reconocen que la cifra real probablemente sea mayor, ya que muchas personas presentan síntomas leves y nunca acuden a recibir atención médica o pruebas de laboratorio.
Los estados con mayor número de pacientes son Michigan, Ohio, Carolina del Norte e Illinois. En Michigan, donde se concentra la mayor parte de los contagios, los casos superan por mucho el promedio anual registrado en años anteriores, lo que llevó a las autoridades estatales a intensificar la vigilancia epidemiológica y emitir recomendaciones especiales a la población.
Cyclospora cayetanensis es un protozoario microscópico que infecta el intestino delgado. A diferencia de muchos otros agentes que provocan enfermedades gastrointestinales, no suele transmitirse directamente de una persona a otra. La infección ocurre principalmente al consumir alimentos o agua contaminados con materia fecal humana que contiene el parásito ya desarrollado. Las frutas y verduras que se consumen crudas representan el principal vehículo de transmisión.
Entre los productos que históricamente han estado relacionados con brotes de ciclosporiasis figuran cilantro, albahaca, frambuesas, chícharos, mezclas de ensaladas y diversas hortalizas de hoja verde. En el brote actual, las investigaciones apuntan principalmente a lechugas y ensaladas frescas, aunque hasta ahora el CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no han identificado un producto, productor o distribuidor específico como responsable del contagio.
Uno de los aspectos que más preocupa a los epidemiólogos es que el periodo de incubación puede alcanzar hasta dos semanas, dificultando que los pacientes recuerden exactamente qué alimentos consumieron antes de enfermar, lo que complica rastrear el origen del brote. Además, el parásito es resistente a los desinfectantes habituales utilizados para lavar alimentos, incluido el cloro, por lo que simplemente enjuagar las verduras no garantiza eliminarlo por completo. La cocción adecuada sí destruye al microorganismo.
Los especialistas advierten que la llamada “diarrea explosiva” puede prolongarse durante varias semanas e incluso reaparecer después de haber desaparecido temporalmente si el paciente no recibe tratamiento. En personas con sistemas inmunológicos debilitados, adultos mayores, niños pequeños o pacientes con enfermedades crónicas, la pérdida intensa de líquidos puede provocar complicaciones que requieran hospitalización. El tratamiento suele incluir hidratación y el uso de antibióticos específicos, principalmente trimetoprima-sulfametoxazol, cuando no existe contraindicación médica.
¿Y cuál es la situación en México?
Hasta el momento, la Secretaría de Salud federal no ha emitido una alerta epidemiológica por un brote similar ni ha reportado un incremento inusual de casos de ciclosporiasis asociado al brote que afecta a Estados Unidos. Tampoco existe evidencia de transmisión comunitaria relacionada con ese evento en territorio mexicano. Sin embargo, la enfermedad no es desconocida en el país. Diversos estudios científicos y reportes epidemiológicos han documentado casos esporádicos, principalmente en regiones tropicales y subtropicales, donde las condiciones climáticas favorecen la supervivencia del parásito.
México incluso ha estado vinculado en ocasiones anteriores a investigaciones sanitarias internacionales relacionadas con Cyclospora. Durante la década pasada, varios brotes registrados en Estados Unidos fueron asociados con cilantro fresco procedente del estado de Puebla, lo que llevó a la FDA a mantener restricciones estacionales para algunos productores de esa entidad mientras fortalecían sus controles sanitarios. Esas medidas continúan vigentes para ciertos exportadores específicos y no implican que todos los productos mexicanos estén contaminados.
Las autoridades estadounidenses mantienen una alerta de importación para determinados embarques de cilantro fresco procedentes de zonas específicas de Puebla durante la temporada de mayor riesgo, una medida basada en antecedentes de brotes registrados entre 2012 y 2015. No obstante, el brote de 2026 aún no ha sido vinculado oficialmente con productos mexicanos.
Especialistas en salud pública recomiendan mantener medidas preventivas básicas como lavarse las manos antes de preparar alimentos, utilizar agua potable, lavar cuidadosamente frutas y verduras bajo el chorro de agua, evitar consumir agua de procedencia dudosa durante viajes y acudir al médico si la diarrea persiste durante varios días o se acompaña de signos de deshidratación.
Mientras continúan las investigaciones para identificar el alimento responsable del brote, las autoridades sanitarias estadounidenses han reiterado que no existe evidencia de transmisión directa entre personas y que el principal riesgo continúa siendo el consumo de alimentos o agua contaminados. La identificación del origen será determinante para retirar del mercado los productos implicados y contener uno de los mayores brotes de ciclosporiasis registrados en Estados Unidos en los últimos años.


