#Alerta: Ucrania golpea objetivos estratégicos cerca de Moscú

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19.09.2026 Ucrania amplió su campaña de ataques de largo alcance contra territorio ruso con una nueva operación de drones que alcanzó instalaciones en Moscú y la región circundante, entre ellas el complejo de refinación ubicado en Kapotnya y un centro logístico en Sofyino.

La incursión ocurrió durante la madrugada del domingo 20 de septiembre y provocó incendios en distintos puntos de Moscú y la región de Moscú. El alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, confirmó que un objeto dentro de las instalaciones de la refinería de Moscú resultó dañado, mientras los servicios de emergencia acudieron al lugar. Las autoridades rusas aseguraron haber derribado o neutralizado decenas de drones.

La refinería de Moscú, localizada en el distrito de Kapotnya y operada por Gazprom Neft, es una de las principales instalaciones de procesamiento de crudo que abastecen al área metropolitana. Su capacidad nominal se sitúa en alrededor de 11.6 millones de toneladas de petróleo al año. Registros especializados sitúan la instalación a aproximadamente 500 kilómetros de la frontera ucraniana.

El ataque no representa el primer episodio de este año contra la planta. En junio, drones alcanzaron nuevamente el complejo y el propio presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó entonces que las fuerzas de su país habían atacado la refinería. En aquella ocasión, las autoridades de Moscú también informaron sobre una operación masiva de drones contra la capital.

El segundo punto afectado se ubicó en Sofyino, en el distrito de Rámenskoye, al sureste de Moscú. Reportes sobre la operación señalaron un incendio en instalaciones del complejo logístico y de almacenamiento de la zona. La información disponible identifica el lugar como parte de un importante conjunto de almacenes industriales.

Los registros inmobiliarios especializados señalan que uno de los complejos de producción y almacenamiento de Sofyino cuenta con una superficie de aproximadamente 290 mil metros cuadrados. Otra instalación identificada como Logopark Sofyino registra una superficie total de hasta 840 mil metros cuadrados, por lo que las cifras pueden variar dependiendo del complejo específico al que se haga referencia.

Imágenes difundidas durante la madrugada mostraron columnas de humo y llamas en la zona de Sofyino. La información sobre el origen exacto de algunos de los incendios fue inicialmente reportada por canales de monitoreo y medios locales, por lo que el alcance de los daños en las instalaciones logísticas todavía no estaba establecido de manera independiente. ([Pravda][5])

La operación se produjo un día después de que Zelenski anunciara que había autorizado nuevas acciones de largo alcance contra objetivos rusos. El mandatario informó el 19 de septiembre que, después de recibir reportes del ministro de Defensa y del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, aprobó nuevas operaciones y ordenó ampliar las capacidades ucranianas para realizar ataques a distancia. No proporcionó detalles sobre los objetivos específicos de esas futuras operaciones.

La estrategia ucraniana de ataques profundos dentro de Rusia se ha concentrado en instalaciones relacionadas con la producción y suministro de combustible, infraestructura militar, centros logísticos y sitios vinculados con la fabricación de armamento. Kiev sostiene que estas operaciones buscan afectar la capacidad rusa para sostener su ofensiva contra territorio ucraniano.

Los ataques contra instalaciones petroleras han adquirido especial relevancia durante 2026. En septiembre, dos refinerías de Rosneft, las de Syzran y Saratov, interrumpieron el procesamiento de crudo después de sufrir daños atribuidos a ataques con drones. En conjunto, ambas instalaciones representan una capacidad de refinación cercana a 290 mil barriles diarios.

La ofensiva también ocurre mientras Rusia mantiene una campaña de ataques con misiles y drones contra ciudades e infraestructura ucranianas. En los últimos días, autoridades ucranianas reportaron nuevos daños y víctimas derivados de ataques rusos, mientras Zelenski ha planteado que las operaciones de largo alcance constituyen una respuesta directa a esos bombardeos.

El episodio en Kapotnya y Sofyino refleja así la expansión geográfica de la guerra aérea entre ambos países. Moscú se encuentra a cientos de kilómetros del frente de combate y, pese a las defensas aéreas rusas, las fuerzas ucranianas han incrementado durante los últimos meses el uso de drones capaces de alcanzar objetivos situados en el interior de Rusia.

Por ahora, las autoridades rusas han confirmado daños en una instalación de la refinería de Kapotnya, pero el nivel de afectación de su capacidad de procesamiento no ha sido establecido públicamente. En el caso de Sofyino, se han reportado incendios en instalaciones de almacenamiento, aunque tampoco existe todavía una evaluación independiente sobre la magnitud de los daños.