ALGUNOS NO LE SIGUEN EL RITMO A LA GOBERNADORA… Y SIMPLEMENTE SE VAN

*ColumnaSinNombre

/ Pablo Jair Ortega /

@pablojair

Ha iniciado el 2026; el segundo año de la gobernadora Rocío Nahle García.

Arrancó trabajando de manera intensa, a un ritmo muy enérgico. Los que la vimos en campaña supimos en ese momento que íbamos a tener a una mandataria estatal muy activa; que puede visitar varios poblados en un ratito.

Así fue en su primer año de gobierno y así inicia el segundo.

Pero pasando de un año a otro, hay que ajustar tuercas en el gabinete, como cualquier vehículo que necesita ajustes y mantenimiento; así, la inercia y acciones a corregir prometidas durante su primer informe de gobierno, en diciembre del 2025, no han tenido tregua.

El 8 de diciembre pasado, la gobernadora fue clara mientras realizaba una gira de trabajo en Poza Rica: “quien no pueda o no quiera, pues ni modo; nosotros vamos a seguir avanzando”.

Ya durante su comparecencia ante el Congreso de Veracruz, anunció que iniciaría una supervisión al tema de obras carreteras y educativas para verificar el porqué de los retrasos.

Muchos pensaron que era un comentario meramente demagógico, pero no fue así: “Yo, directamente, todo el mes, me voy a meter a eso”, sentenció Nahle García el miércoles 3 de diciembre en el recinto oficial de sesiones de la LXVII Legislatura.

Días después, se verían las primeras decisiones ejecutivas en la materia.

Por ejemplo, primero renunciaría Carlos Alfonso Smith Grallet a la Dirección de Espacios Educativos; y se sabe que a raíz de eso, de inmediato se destrabaron diversos proyectos en infraestructura educativa. (Esto quizás fue la primera medida ante las fallas y errores cometidos por personas a quienes les brindó la confianza de responder con resultados a millones de veracruzanos).

Y es que basta recordar la exhibida que el ex servidor público ocasionó a la titular del ejecutivo estatal cuando la diputada del PAN, Indira de Jesús Rosales San Román, reveló que de las tres aulas programadas para la escuela primaria Quetzalcóatl, de Boca del, Río al 2 de diciembre, no había nada. Y de los dos salones para la telesecundaria Rita Cetina, en Veracruz, solo tenía media pared de ladrillos.

Con ese manotazo en el escritorio, quedó claro que la gobernadora no iba a permitir que funcionarios sin soluciones ni resultados transiten como si nada en el segundo año de su gobierno. Ya no hay tolerancia.

Pero el tema no paró ahí: Rocío Nahle se enfocó también en la obra pública.

“En la SIOP haré lo mismo”, sentenció, ante las demandas y quejas por atrasos en construcción y restauración de carreteras, incluso en la osadía de no iniciar trabajos cuando ella dio el banderazo y ordenó su ejecución, como ocurrió en el sur de Veracruz.

Y parece que el mismo camino lleva el área de Salud, pues la misma lupa se le ha puesto encima.

Este pasado lunes, en conferencia de prensa, mostró su molestia por los desaciertos de funcionarios que no han sabido responder a la exigencia de atender un estado como Veracruz y al ritmo de su gobernadora.

¿Tocará el turno a la SIOP de pagar la factura de la negligencia y el desaseo en la administración y recursos para obras? ¿Y en Salud el tiempo estará cantado para funcionarios negligentes que han creado conflictos laborales en distintas partes del estado?

Y es que al parecer a Rocío Nahle se le acabó la paciencia ante tantas quejas de funcionarios desobligados, comodinos… y huevones.