Alysa Liu, primera patinadora de EEUU en conquistar oro olímpico femenino tras sequía.

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20.02.2026. Milán.- Esta semana el hielo del Milano Ice Skating Arena fue testigo de una jornada que quedará inscrita en la memoria del deporte olímpico: Alysa Liu, con apenas 20 años, se convirtió en la primera patinadora estadounidense en conquistar el oro olímpico femenino en patinaje artístico en 24 años, desde que Sarah Hughes lo lograra en Salt Lake City 2002.

Con una puntuación total de 226.79, récord personal y mejor marca de la temporada, Liu firmó una actuación que combinó técnica impecable, carisma y una narrativa de regreso que cautivó al público mundial.

La competencia fue intensa. Tras quedar tercera en el programa corto, Liu remontó en el programa libre con una ejecución casi perfecta, calificada con 150.20 puntos. Su rutina, acompañada por la suite “MacArthur Park” de Donna Summer, transmitió energía contagiosa y una sonrisa constante que conectó con los espectadores.

Vestida con un traje dorado, se impuso a las japonesas Kaori Sakamoto (plata) y Ami Nakai (bronce), consolidando un podio que reflejó tanto la experiencia como el relevo generacional del patinaje artístico.

La historia de Liu es también la de un regreso. Tras los Juegos de Pekín 2022, se había alejado de la competencia internacional, lo que hacía de su retorno en Milano-Cortina un relato de resiliencia y madurez deportiva. Su preparación incluyó un enfoque renovado en la expresión artística y la consistencia técnica, elementos que se reflejaron en cada salto y giro de su programa.

El triunfo de Liu no solo rompe una sequía de 24 años para Estados Unidos en la categoría femenina, sino que reafirma la vigencia del país en una disciplina donde Japón y Rusia habían dominado en las últimas décadas.

La victoria se suma a su palmarés como campeona mundial y consolida su lugar en la élite del patinaje artístico. Para la federación estadounidense, el oro representa un impulso simbólico y deportivo, capaz de inspirar a nuevas generaciones de patinadoras.

Más allá del hielo

La imagen de Liu celebrando con la bandera estadounidense, emocionada y sonriente, se convirtió en símbolo de esperanza y renovación. Su triunfo es también un recordatorio del poder del deporte para construir narrativas de superación personal y colectiva. En un escenario global marcado por la competencia feroz y la presión mediática,

Liu ofreció una lección de autenticidad y alegría, devolviendo al patinaje artístico femenino estadounidense la visibilidad que había perdido en el panorama olímpico.

El recorrido histórico de las medallas olímpicas femeninas de Estados Unidos en patinaje artístico muestra la magnitud del triunfo de Alysa Liu en Milano-Cortina 2026.

La primera gran referencia es Peggy Fleming, quien en Grenoble 1968 dio al país su primer oro en la disciplina, convirtiéndose en un ícono cultural y deportivo.

Dos décadas más tarde, Dorothy Hamill en Innsbruck 1976 consolidó la tradición con su estilo elegante y técnico, mientras que Kristi Yamaguchi en Albertville 1992 aportó frescura y modernidad, abriendo paso a una generación diversa.

En Nagano 1998, Tara Lipinski sorprendió al mundo con apenas 15 años, y en Salt Lake City 2002 Sarah Hughes firmó la última victoria estadounidense antes de la larga sequía.

Desde entonces, el dominio se trasladó a Japón y Rusia, dejando a Estados Unidos fuera del oro durante más de dos décadas.

El regreso de Liu en 2026 no solo rompe esa ausencia de 24 años, sino que enlaza su nombre con una línea de campeonas que marcaron época, devolviendo al país un lugar de privilegio en la historia olímpica del patinaje artístico femenino.