Ariadna Montiel reta a Maru Campos a probar acusaciones

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*Escala choque por caso CIA en Chihuahua

23.10.2026 Ciudad de México.- La dirigente nacional de Morena calificó de infundados los señalamientos de la gobernadora panista sobre presuntos vínculos con el crimen organizado y exigió que presente pruebas ante las autoridades; también acusó al gobierno estatal de vulnerar la soberanía nacional por el operativo en el que participaron agentes estadounidenses.

La confrontación política entre la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, y la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, subió de tono luego de que la dirigente morenista rechazara las acusaciones que la mandataria estatal hizo en su contra y la emplazara a presentar pruebas ante las autoridades competentes.

En un mensaje publicado en redes sociales, Montiel sostuvo que los señalamientos de la panista carecen de sustento y buscan desviar la atención del asunto que, a su juicio, debe esclarecerse: la participación de agentes estadounidenses de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo realizado en territorio mexicano sin que hasta ahora se hayan aclarado públicamente todas las responsabilidades.

“Si tiene pruebas de algún delito, preséntelas ante las autoridades competentes”, escribió la dirigente morenista, quien afirmó que no permitirá que las acusaciones pongan en duda su trayectoria y honestidad.

La respuesta se produjo después de que Campos señalara a Montiel por presuntos vínculos con el crimen organizado durante una entrevista en la que también habló de la tensa conversación que sostuvo con la presidenta Claudia Sheinbaum en septiembre, en Ciudad Juárez. La gobernadora afirmó que tenía conocimiento de supuestas relaciones de la dirigente morenista con grupos criminales, pero no presentó públicamente pruebas que respaldaran esa acusación en la entrevista.

El intercambio colocó en el centro de la disputa no solamente a dos figuras políticas, sino también las exigencias de rendición de cuentas sobre la actuación de agentes extranjeros en Chihuahua y las circunstancias que rodearon un operativo contra instalaciones clandestinas de producción de drogas.

Montiel rechazó los señalamientos personales y cuestionó la conducta de la gobernadora con expresiones particularmente duras. Aseguró que le enorgullece recibir críticas de alguien a quien atribuye prácticas de corrupción, privilegios y deslealtad, aunque esas descalificaciones forman parte de su posicionamiento político y no constituyen, por sí mismas, pruebas de irregularidades.

La dirigente también acusó a Campos de actuar de manera desleal hacia Chihuahua y hacia el país, y sostuvo que las diferencias partidistas no deben utilizarse para desplazar la discusión sobre posibles responsabilidades en el caso de los agentes estadounidenses.

“Chihuahua y todo México merecen saber qué papel desempeñaron agentes estadounidenses de la CIA en un operativo realizado en territorio nacional, quién autorizó su participación y quién es el o la responsable de la vulneración de nuestra soberanía”, afirmó.

El pronunciamiento enlaza las acusaciones contra Montiel con una controversia de mayor alcance institucional: la investigación sobre la intervención de ciudadanos estadounidenses en un operativo antinarcóticos en la Sierra Tarahumara, en abril pasado, que derivó en una crisis política entre los gobiernos federal y estatal.

En ese operativo se reportó la participación de agentes estadounidenses y, tras un accidente vehicular durante el regreso de la operación, murieron dos de ellos y dos funcionarios mexicanos. El caso provocó cuestionamientos sobre la autorización de la presencia extranjera, la coordinación entre las instituciones de seguridad y el cumplimiento de las leyes mexicanas que regulan las actividades de agentes de otros países.

La presidenta Sheinbaum ha sostenido que la actuación de agentes extranjeros debe sujetarse a la legislación nacional y que el caso tiene que investigarse para determinar quién autorizó su participación y si se vulneraron las disposiciones legales. La controversia también derivó en la investigación contra el exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, quien fue detenido y enfrenta acusaciones relacionadas con el caso, que deberá resolver la justicia.

La Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, informó el 23 de octubre que sostuvo una reunión con Campos, en la que la gobernadora proporcionó información sobre el exfiscal y presuntos actos de corrupción. La fiscalía señaló que esos datos abrieron una nueva línea de investigación. Las responsabilidades penales, sin embargo, deben establecerse mediante las investigaciones y los procedimientos judiciales correspondientes.

En medio de ese escenario, Montiel insistió en que las acusaciones en su contra no deben sustituir el esclarecimiento del operativo. La dirigente de Morena convirtió así su respuesta en un cuestionamiento directo a la administración de Campos y en una exigencia para que se conozca quién tomó las decisiones que permitieron la participación de agentes de la CIA.

La gobernadora, por su parte, ha negado haber conocido de antemano la presencia de los agentes estadounidenses. En sus declaraciones públicas ha sostenido que no estaba enterada de esa participación y ha señalado a funcionarios de la fiscalía estatal como responsables de la planeación operativa. La investigación federal busca determinar cómo se organizó el despliegue y quiénes tuvieron conocimiento o intervención en los hechos.

El choque entre ambas políticas ocurre, además, en un contexto de creciente confrontación partidista rumbo a las elecciones de 2027 en Chihuahua. Morena busca disputar el gobierno estatal que actualmente encabeza el PAN, mientras el caso de la CIA se ha convertido en un punto de tensión entre el oficialismo federal y la administración panista.

Montiel aprovechó su mensaje para reivindicar el trabajo que, según afirmó, realizó en favor de las comunidades con mayores carencias durante su trayectoria en el servicio público. En particular, mencionó al pueblo rarámuri, población indígena de la Sierra Tarahumara, y acusó a Campos de despreciarlo, una afirmación que forma parte de su denuncia política y que no acompañó con pruebas específicas en la publicación.

La presidenta de Morena también sostuvo que Chihuahua merece un gobierno a la altura de su población y aseguró que su partido resistirá lo que describió como ataques del panismo. Con ello, vinculó la defensa de su propia reputación con el proyecto político de Morena para la entidad.