Articulación internacional frente a las amenazas a nuestros derechos

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*Palabra de Malinche.

/ Escrito por Cirenia Celestino Ortega*/

Esta semana comienza con un ánimo de esperanza que ya nos hacía falta.  Anoche Luis Ignacio Lula da Silva se posicionó a la delantera de Bolsonaro para declararse por cuarta ocasión como presidente de Brasil.

Tras un primer período en 2003-2007, segundo 20107-2011, 2023 a 2027 y este cuarto período 2027-2031, dando un respiro a la avanzada de triunfos antiderechos en América Latina.

Javier Milei en Argentina, Antonio Kast ene Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia, Daniel Noboa en Ecuador, la reciente elección de Keiko Fujimori en Perú, Santiago Peña en Paraguay, Nayib Bukele en El Salvador, José Raúl Murillo en Panamá, Luis Abinader en Dominicana, Rodrigo Paz en Bolivia, Laura Fernández en Costa Rica, Nasry Asfura en Hoonduras fueron afianzando el regreso de los fundamentalismos a la región.

Aunado a ello, las situaciones de crisis en Venezuela, Cuba y Nicaragua, más la reelección de Donald Trump en Estados Unidos y sus próximas elecciones intermedias con grandes recursos invertidos en su campaña, dejaban a México y Uruguay como la esperanza de la región ante un Brasil que se tornaba dividido.

El panorama global es también desolador con represiones estudiantiles en Europa, las guerras en África y, por supuesto, las amenazas permanentes a los derechos de las mujeres en todos los gobiernos, sean de derecha, izquierda, centro y sus límites cada vez más difusos.

Los gobiernos latinoamericanos han revivido las causas de las luchas y movimientos sociales. A la vez que las noticias de grupos antiderechos que proponen la negativa de derechos a las mujeres con mensajes cada vez más frecuentes sobre el voto familiar, los valores de la familia que, particularmente, buscan retroceder el avance de los derechos de las mujeres.

Por supuesto que el triunfo de gobiernos conservadores tiene raíces profundas en sociedades que se caracterizan por el clasismo, el racismo, la xenofobia y donde la mirada patriarcal atraviesa a cada uno de ellos.

En estos contextos de amenaza la libertad de expresión es uno de los derechos en mayor amenaza. Se trata de gobiernos que no toleran el cuestionamiento de sus métodos, que prefieren dejar en la oscuridad el cierre del espacio cívico, que ponen trabas financieras y legales a las organizaciones de la sociedad civil y que persiguen -y obligan al exilio- a las voces críticas y con ellas, a la agenda que defienden.

Con esta claridad, este fin de semana se reunió por novena ocasión la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Santiago, Chile.

Con el análisis de mujeres periodistas feministas confirmamos los llamados nacionales: el alto a las agresiones contra la prensa, particularmente contra las mujeres periodistas y reafirmamos que mientras el periodismo tradicional se centra en documentar los sucesos políticos y sociales de la llegada de antiderechos al poder, el periodismo feminista redobla esfuerzos para defender al menos un siglo de conquista de los derechos de las mujeres en el mundo y denunciar cómo las guerras, las crisis económicas y los gobiernos conservadores impactan en las vidas de las mujeres y sus territorios.

Por esta razón, la RIPVG coincide en la necesidad de potenciar nuestra articulación con mirada política feminista.

“Ejercer el periodismo en todo el mundo implica enfrentar amenazas, hostigamiento, precarización laboral, campañas de desprestigio y distintas formas de censura. En los entornos digitales, buscan desacreditar su trabajo y restringir su participación en el espacio público. Este escenario plantea la necesidad de fortalecer las redes de protección, la cooperación global y las prácticas periodísticas comprometidas con la libertad de expresión y la igualdad.”

A punto de cumplir 26 años, RIPVG reflexionó sobre el contexto global marcado por estrategias y narrativas antiderechos y fundamentalistas, por el desmantelamiento de las instituciones, la erosión de la democracia y la polarización del discurso público.

Más de 70 periodistas de España, Colombia, México, Perú, Argentina, Ecuador, Brasil y Chile, integrantes de redes locales y nacionales de periodistas y profesionales de las comunicaciones, nos reconocemos como agentes necesarias para, desde el periodismo feminista, frenar la agenda pública que busca desdibujar el quehacer social de las mujeres.

Defender las democracias colocando en el centro el no retroceso de los derechos de las mujeres es una tarea del periodismo feminista. Por eso, después de este noveno encuentro de la RIPVG, este 4 y 5 de noviembre nos reuniremos en el Primer Encuentro Internacional de Medios Feministas en la Ciudad de México para compartir experiencias de resistencia y mirar las amenazas del presente para construir nuevas rutas, narrativas y estrategias para el futuro de los derechos de las mujeres.

*Periodista feminista y defensora de los derechos humanos de las mujeres.

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