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/ Darío Pale /
21.09.2026 Xalapa, Ver.- A cinco años de haber asumido como arzobispo de Xalapa, Monseñor Jorge Carlos Patrón Wong afirmó que deja una Iglesia viva, cercana y fortalecida, al tiempo que agradeció a sacerdotes, religiosas, seminaristas, laicos, familias y a la sociedad xalapeña por el acompañamiento recibido durante su ministerio.
Durante un encuentro con representantes de los medios de comunicación, el todavía arzobispo de Xalapa señaló que su experiencia al frente de la Arquidiócesis ha representado para él una expresión del amor de Dios, una llamada y un envío.
Recordó que fue el papa Francisco quien personalmente le pidió asumir la responsabilidad pastoral en Xalapa, decisión que, dijo, recibió como una muestra del amor de Dios y que le permitió encontrarse con una Iglesia viva.
Patrón Wong utilizó tres palabras que, explicó, ha promovido el papa León XIV para definir la vocación cristiana: “amados, llamados y enviados”.
“Así me gustaría transmitir al pueblo de Dios y a los medios de comunicación lo que hoy estamos viviendo, lo que yo recibí hace cinco años exactamente como una expresión del amor de Dios, una llamada y un envío”, expresó.
El arzobispo destacó también el significado que tuvo para él ser sucesor de San Rafael Guízar y Valencia, al considerar que se trata de un honor que pocos obispos mexicanos han tenido.
Sin embargo, subrayó que más allá del nombramiento, uno de los mayores regalos fue encontrarse con una comunidad que mantiene un profundo cariño por el santo.
“Me tocó ser el sucesor de San Rafael Guízar y Valencia. Es un honor, un don que pocos obispos mexicanos tienen, pero junto a San Rafael está el honor, el privilegio de contar a todo un pueblo que quiso, amó y sigue amando a San Rafael”, manifestó.
Patrón Wong sostuvo que durante estos cinco años encontró afecto, apoyo y fraternidad en sacerdotes, religiosas, seminaristas, jóvenes, niños, adultos mayores y familias, experiencias que, aseguró, hicieron que su corazón se volviera “más humano, más cristiano y más sacerdotal”.
Consideró que su paso por Xalapa no puede reducirse a un periodo de cinco años, pues las personas y comunidades que conoció permanecerán en su vida.
“Uno nunca olvida a los que Dios ha colocado en nuestro corazón. No es una situación temporal de cinco años, sino uno se lo lleva para toda la existencia”, afirmó.
Deja una Iglesia con diversas pastorales fortalecidas.
El arzobispo destacó los avances registrados durante su administración en distintas áreas pastorales, entre ellas la atención a las familias, jóvenes, adolescentes, vocaciones, niños, catequesis y nueva evangelización.
Señaló que uno de los principales frutos de este periodo fue el impulso a la pastoral social, con atención a personas en situación de pobreza, enfermos, personas privadas de la libertad y acciones relacionadas con el cuidado de la creación y el medio ambiente.
Aseguró que estos resultados fueron posibles gracias al trabajo conjunto de sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos.
“Con la ayuda de todos hemos podido caminar durante cinco años mostrando una Iglesia que es cercana a todos, sirve a todos y sobre todo ama en todas las circunstancias”, señaló.
Patrón Wong aseguró que su salida de Xalapa no significa el fin del trabajo realizado, pues consideró que cada sacerdote y obispo tiene la responsabilidad de preparar el camino para quienes habrán de continuar la labor pastoral.
En este sentido, pidió a los fieles recibir con alegría al próximo arzobispo de Xalapa, cuyo nombramiento todavía no ha sido anunciado por la Santa Sede.
“Lo que viene va a ser muy bueno para Xalapa porque hemos preparado el camino para el que será el sexto arzobispo de Xalapa y ya lo conoce Dios, ya lo preparó Dios. No lo conocemos todavía, pero lo vamos a conocer”, expresó.
Mientras se designa al nuevo titular de la Arquidiócesis, Patrón Wong permanecerá como administrador apostólico hasta el próximo 19 de noviembre.
El 19 de noviembre asumirá como arzobispo de Puebla.
El prelado confirmó que el próximo 19 de noviembre tomará posesión como arzobispo de Puebla, por lo que durante las próximas semanas continuará atendiendo la agenda pastoral de Xalapa.
Explicó que, hasta esa fecha, mantendrá las actividades programadas junto con el administrador apostólico auxiliar, Monseñor Rafael Palma, sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos.
Incluso adelantó que se contempla realizar diversos encuentros con integrantes de la comunidad católica de Xalapa, no solamente como actos de despedida, sino también como espacios de agradecimiento y preparación para la nueva etapa de la Arquidiócesis.
“Van a ser dos meses para estos encuentros, que no serán únicamente de despedida sino de gratitud, de agradecimiento, de acción de gracias y también como preparación para lo que viene”, indicó.
Una relación de décadas con Puebla.
Al hablar de su próximo destino pastoral, Patrón Wong recordó que mantiene una relación con Puebla desde la década de 1980, cuando tuvo una etapa formativa en el Seminario Palafoxiano.
Explicó que desde entonces construyó vínculos con sacerdotes, seminaristas, religiosas, familias y comunidades poblanas, además de personas provenientes de otras entidades y países de América Latina.
También recordó que durante su estancia como sacerdote estudiante en Roma tuvo como director espiritual a Monseñor José Hipólito Reyes, mientras que durante su periodo como obispo coadjutor y posteriormente titular de Papantla, Monseñor Sergio Obeso fue también una figura importante en su formación y acompañamiento.
Añadió que, de manera providencial, durante el año que estuvo en Puebla, Monseñor Víctor Sánchez Espinosa fue su director espiritual.
Por ello, dijo sentirse honrado y privilegiado de continuar la labor pastoral que durante 17 años desarrolló Monseñor Víctor Sánchez al frente de la Arquidiócesis de Puebla.
“Me siento muy honrado y privilegiado, indigno también, de continuar esta obra de un gran arzobispo que es don Víctor Sánchez”, expresó.
Patrón Wong informó además que esta semana Monseñor Víctor Sánchez acudirá a Xalapa acompañado por un grupo de sacerdotes de Puebla para iniciar formalmente el proceso de entrega-recepción de la Arquidiócesis.
“En Xalapa no hay orfandad”.
Ante la pregunta sobre el periodo de transición y la ausencia de un arzobispo titular, Patrón Wong sostuvo que la Iglesia cuenta con estructuras y autoridades que permiten mantener el acompañamiento pastoral.
“En la Iglesia no nos quedamos huérfanos, porque está el Papa, están los obispos, están los sacerdotes. Siempre acompañan a nuestro pueblo”, afirmó.
Reiteró que mientras la Santa Sede anuncia quién será el sexto arzobispo de Xalapa, la comunidad continuará trabajando con sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos.
“Se va un servidor, pero va a venir otro a ser el sexto arzobispo de Xalapa”, señaló.
Asimismo, consideró que durante los últimos años se ha registrado una reactivación de la vida pastoral de la Arquidiócesis, particularmente entre niños, jóvenes, familias, catequistas, ministros de la Eucaristía y comunidades parroquiales.
Aseguró que la presencia de la Iglesia en Xalapa representa un servicio a la sociedad y destacó la participación de los fieles en las distintas actividades.
“Es una Iglesia viva, reactivada. Es la acción del Espíritu Santo y es la experiencia que constatamos”, manifestó.
Continuidad y renovación.
Finalmente, Patrón Wong señaló que el trabajo realizado durante los últimos cinco años ha dado continuidad a la labor de anteriores arzobispos, particularmente de Monseñor Sergio Obeso Rivera y Monseñor José Hipólito Reyes Larios, pero también ha incorporado nuevas formas de evangelización ante los cambios sociales.
Explicó que la Arquidiócesis se encuentra en un cambio de época, por lo que el reto ha sido conservar la experiencia acumulada y, al mismo tiempo, responder con nuevas estrategias pastorales.
“Hay una continuidad, pero también hay una novedad”, resumió.
El arzobispo agradeció finalmente a los medios de comunicación por su labor de difusión de las actividades de la Iglesia y reiteró su gratitud a la comunidad xalapeña por los cinco años que, aseguró, permanecerán como una experiencia fundamental en su vida pastoral.

