*La mayoria de agresiones a la Prensa en México emanan de funcionarios Públicos.
22.07.2026 Oaxaca.- El asesinato del periodista y columnista Francisco Alejandro Leyva Aguilar volvió a colocar a México en el centro de la preocupación internacional por la violencia contra la prensa.
El comunicador fue atacado a balazos la mañana de este miércoles 22 de julio mientras se encontraba cercano a su domicilio en un puesto de comida en el municipio de San Pablo Etla, en la región de Valles Centrales de Oaxaca, un crimen que se suma a la reciente ola de homicidios contra periodistas y que profundiza el clima de riesgo para el ejercicio de la libertad de expresión en el país.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades y medios locales, sujetos armados se aproximaron al lugar donde desayunaba el periodista y abrieron fuego en su contra. Paramédicos que acudieron al sitio únicamente confirmaron que había fallecido a consecuencia de las heridas de bala. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca inició las investigaciones para esclarecer el móvil del crimen y determinar la identidad de los responsables.
Francisco Alejandro Leyva era un periodista ampliamente conocido en Oaxaca por sus análisis políticos y por la columna El Zumbido del Moscardón, publicada en medios digitales y redes sociales, donde abordaba asuntos relacionados con la política estatal, la seguridad y el desempeño de las autoridades. También se desempeñó como director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV), además de contar con una trayectoria de varias décadas en medios de comunicación.
De manera significativa, la última columna difundida por Leyva horas antes de su asesinato contenía fuertes críticas sobre la situación política y de seguridad en Oaxaca, así como cuestionamientos a la organización de la Guelaguetza y al desempeño del gobierno estatal, un hecho que ahora forma parte de las líneas de investigación que exigen organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
En su columna de esta semana, El Zumbido del Moscardó Francisco Alejandro Leyva Aguilar escribió una critica al gobierno de Oaxaca:
“Arrancó la #Guelaguetza y lo hizo en el peor escenario posible: con un gobierno desgastado, con funcionarios cuestionados, con un gobernador ausente e iracundo, con un secretario de cultura abucheado, con un exacerbado protagonismo de una secretaria de turismo y con la peor ocupación hotelera en la historia moderna de las fiestas de julio.
Un gobernador repudiado por el pueblo que un día se atrevió a votar por él, un gabinete que fue obligado a obligar a su gente a asistir a la rotonda de las azucenas para arropar al #Anodino y una tremenda simulación en resultados que han convencido a la ciudadanía de que ésta ha sido la peor administración que haya tenido #Oaxaca jamás…”, escribió en su última columna.
Tras conocerse el homicidio, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, dijo condenar públicamente el crimen, expresó sus condolencias a la familia del comunicador y aseguró que solicitó una investigación coordinada entre la Fiscalía estatal y la Fiscalía General de la República para dar con los responsables y evitar que el caso permanezca impune.
El asesinato de Leyva ocurre apenas unos días después del homicidio del periodista poblano Josué Martínez Contreras, a manos supuestamente de un funcionario público , a quien criticó y luego recibió amenazas.
Lo anterior confirma un preocupante repunte de agresiones letales contra integrantes del gremio periodístico durante 2026 a manos de funcionarios públicos de la nueva clase política. Diversas organizaciones nacionales e internacionales han advertido que la violencia contra periodistas continúa siendo uno de los principales desafíos para el Estado mexicano.
Cifras letales en México
Las cifras reflejan la gravedad del problema. Con este crimen, al menos siete periodistas han sido asesinados en México en lo que va de 2026, según el recuento de diversos medios y organizaciones especializadas. Tan sólo durante el primer semestre del año ya se habían documentado seis homicidios de comunicadores en distintos estados del país, entre ellos Veracruz, Guerrero, Nuevo León y Puebla.
México continúa figurando entre los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y la Sociedad Interamericana de Prensa han advertido reiteradamente que la impunidad sigue siendo uno de los factores que alimentan los ataques contra periodistas, pues un alto porcentaje de los homicidios y agresiones permanece sin sentencia firme.
De acuerdo con el registro de la organización Artículo 19, que documenta los asesinatos de periodistas presuntamente relacionados con su labor informativa, durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, del 1 de octubre de 2024 al 22 de julio de 2026, han sido asesinados 12 periodistas. El caso más reciente es el de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido este 22 de julio en Oaxaca.
En el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, comprendido entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024, Artículo 19 registró el asesinato de 47 periodistas.
El registro histórico de la organización señala además que durante el gobierno de Vicente Fox fueron asesinados 22 periodistas; en el sexenio de Felipe Calderón la cifra ascendió a 48, la más alta registrada hasta ahora; durante la administración de Enrique Peña Nieto se documentaron 47 homicidios de periodistas; en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador también se contabilizaron 47, y en la actual administración de Claudia Sheinbaum suman 12 hasta el 22 de julio de 2026.
Es importante precisar que estas cifras corresponden al conteo de Artículo 19, organización especializada en la defensa de la libertad de expresión. Sus registros pueden diferir de los datos oficiales o de otras organizaciones, ya que únicamente contabiliza los casos en los que identifica indicios de que el asesinato podría estar relacionado con la actividad periodística o mantiene esa línea de investigación mientras las autoridades concluyen las indagatorias.
Creciente violencia contra la prensa en México
La situación también preocupa por el incremento de amenazas, desplazamientos forzados, ataques armados contra instalaciones de medios de comunicación y campañas de intimidación contra reporteros que cubren temas de corrupción, crimen organizado y política local. Oaxaca, además, ha registrado en los últimos años diversos episodios de violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos, quienes han denunciado condiciones cada vez más adversas para realizar su trabajo.
El homicidio de Francisco Alejandro Leyva vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de fortalecer los mecanismos de protección para periodistas, garantizar investigaciones independientes y combatir la impunidad que durante años ha caracterizado los delitos contra la libertad de expresión.
Mientras las autoridades inician las indagatorias, organizaciones del gremio periodístico demandan que el crimen no sea tratado como un homicidio común y que se privilegie como línea de investigación su labor informativa y crítica hacia el poder.


