Así explican el no desalojó del agresor de la recepcionista del hotel

* El agresor continúa libre en total impunidad.

24.07.2026. Ciudad de México.- A un mes del hecho de violencia contra una trabajadora que dejaron sola ante un presunto delincuente, el complejo Park Life Paradox respondió a los cuestionamientos surgidos tras la agresión que sufrió una de sus recepcionistas y aseguró que no pudo retirar de manera inmediata a Octavio Jorge Cortés Jiménez de sus instalaciones debido a que ocupaba el inmueble mediante un contrato de arrendamiento, lo que, afirmó, impedía realizar un desalojo por la fuerza sin incumplir el marco legal.

La postura de la empresa fue dada a conocer mediante un documento enviado al noticiario Por la Mañana, de Ciro Gómez Leyva, en el que responde a las principales dudas generadas por el caso ocurrido el pasado 29 de junio y que provocó indignación nacional tras difundirse un video en el que se observa la agresión contra una trabajadora de recepción.

En el comunicado, Park Life condenó los hechos y aseguró que mantiene su respaldo a la colaboradora afectada. La empresa sostuvo que, desde que tuvo conocimiento de la agresión, su prioridad fue brindarle acompañamiento y facilitar la atención médica y jurídica necesaria.

“Park Life lamenta profundamente los hechos ocurridos el pasado 29 de junio y rechaza categóricamente cualquier forma de violencia”, señaló la compañía.

Respecto a la permanencia del presunto agresor en el inmueble después del ataque, la empresa explicó que un día después de los hechos notificó formalmente la rescisión del contrato de arrendamiento; sin embargo, indicó que ese procedimiento no implicaba una desocupación inmediata.

Según el documento, la unidad habitacional no correspondía a una reservación hotelera sino a un contrato de arrendamiento sujeto a un procedimiento legal para su terminación.

“La ocupación de la unidad no derivaba de una reservación hotelera, sino de un contrato de arrendamiento que establecía el procedimiento para su terminación y desocupación”, expuso.

La empresa sostuvo que, mientras ese procedimiento se encontraba en curso, no tenía facultades para sacar por la fuerza a los ocupantes, cambiar cerraduras o recuperar unilateralmente la posesión del inmueble.

“Park Life no podía desalojarlos por la fuerza, cambiar las cerraduras ni recuperar unilateralmente la posesión del inmueble, por lo que debía actuar conforme a las disposiciones contractuales y legales aplicables”, indicó.

Asimismo, informó que solicitó la intervención de las autoridades competentes para recuperar el inmueble conforme a derecho y evitar que la persona señalada pudiera reingresar a las instalaciones.

Otro de los cuestionamientos respondidos por la empresa fue la permanencia del elemento de seguridad que aparece en las grabaciones difundidas públicamente.

Park Life explicó que dicho guardia pertenecía a una empresa externa contratada para prestar el servicio de vigilancia, por lo que su relación laboral no dependía directamente del complejo habitacional.

“La terminación de su relación laboral correspondía al proveedor, no a Park Life”, señaló.

No obstante, afirmó que al día siguiente de la agresión exigió a la empresa de seguridad retirar inmediatamente al guardia de la propiedad y solicitó una explicación sobre su “actuación” durante los hechos, además de iniciar una revisión integral del servicio contratado.

Sobre la atención brindada a la trabajadora, la empresa aseguró que continúa siendo empleada de Park Life, conserva sus derechos laborales y permanece bajo atención médica.

Añadió que ha cubierto gastos relacionados con su recuperación y que podrá reincorporarse cuando su estado de salud lo permita o, si así lo decide, desempeñar funciones en otra área sin afectar sus condiciones laborales.

“Park Life continuará brindándole el apoyo requerido durante este proceso”, sostuvo.

En cuanto a la investigación, la empresa informó que ha entregado a las autoridades toda la información y evidencia disponible, además de colaborar con los requerimientos ministeriales derivados de la denuncia presentada por la víctima.

El caso cobró notoriedad luego de que se difundieran imágenes captadas por cámaras de seguridad en las que se observa cómo una recepcionista es golpeada violentamente por un hombre identificado como Octavio Jorge Cortés Jiménez, quien además es un sujeto denunciado por fraude.

La agresión generó una amplia condena en redes sociales y reavivó el debate sobre la protección de las mujeres en espacios laborales, así como sobre la actuación de personal de seguridad y administraciones privadas frente a hechos de violencia.

Mientras las investigaciones continúan, Park Life sostuvo que revisa sus protocolos internos de actuación y supervisión de proveedores con el propósito de fortalecer las medidas de seguridad y evitar que un hecho de esta naturaleza vuelva a ocurrir en sus instalaciones.