Atacan a balazos a la buscadora Alma Rosa Rojo y su hija, fundadora de Voces Unidas por la Vida en Culiacán

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*Los malandros balacearon el auto donde viajaban puras mujeres pues además iban sus nietas.

29.08.2026 Culiacán, Sinaloa.- Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida y una de las mujeres que desde hace más de 15 años participa en la búsqueda de personas desaparecidas en Sinaloa, fue atacada a balazos este sábado en Culiacán. Su hija, quien la acompañaba junto a sus nietas, también resultó herida.

La agresión ocurrió alrededor de las 13:30 horas en la colonia Estela Ortiz de Toledo, al surponiente de la capital sinaloense, cuando ambas mujeres se desplazaban en un vehículo Toyota Yaris blanco. De acuerdo con los primeros reportes, hombres armados interceptaron el automóvil y dispararon directamente contra sus ocupantes. El vehículo quedó con impactos de bala en la carrocería y el parabrisas.

Después del ataque, Alma Rosa Rojo y su hija fueron trasladadas a un hospital para recibir atención médica. La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que las dos mujeres permanecían estables y bajo resguardo, mientras se activó un dispositivo de seguridad en el hospital donde fueron atendidas.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa dice que abrió una investigación por el ataque y, de acuerdo con información difundida por la propia autoridad, una de las principales líneas de investigación contempla que la agresión pudiera estar relacionada con las actividades de búsqueda que realiza Rojo Medina como integrante y fundadora de Voces Unidas por la Vida. El caso se investiga como feminicidio en grado de tentativa hacia varias mujeres.

La agresión coloca nuevamente bajo atención la situación de riesgo que enfrentan las personas dedicadas a localizar a víctimas de desaparición en Sinaloa. Colectivos de búsqueda y organizaciones defensoras de derechos humanos reclamaron una investigación que determine quiénes participaron en el ataque y si éste tuvo relación con el trabajo que realizan las mujeres buscadoras.

La Red de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos de Sinaloa pidió a las autoridades otorgar protección a Alma Rosa Rojo y a su hija, además de esclarecer el atentado. Otros colectivos, entre ellos Sabuesos Guerreras, también exigieron que se investigue quién ordenó y ejecutó la agresión.

Más de 15 años buscando a su hermano

La historia de Alma Rosa Rojo como buscadora comenzó con una desaparición ocurrida en su propia familia. Su hermano Miguel Ángel Rojo Medina desapareció en 2009 y, desde entonces, ella emprendió su búsqueda.

Con el paso de los años, la búsqueda individual se convirtió en una actividad colectiva. En 2012 fundó Voces Unidas por la Vida, agrupación que comenzó a acompañar a otras familias que atravesaban situaciones similares y que posteriormente se convirtió en uno de los colectivos de búsqueda con presencia en Sinaloa.

El colectivo reúne a más de 200 familias que buscan a personas desaparecidas en el estado. La agrupación ha participado en búsquedas en campo, recorridos por zonas rurales y trabajos para localizar posibles fosas clandestinas, además de acompañar a familiares ante las autoridades. ([La Verdad Juárez][5])

En una entrevista publicada en 2016, Rojo Medina relató que comenzó buscando exclusivamente a su hermano, pero posteriormente decidió participar en la localización de otras personas desaparecidas. Desde entonces ha mantenido esa labor durante más de una década.

Una parte de sus esfuerzos se ha concentrado también en los panteones donde fueron sepultadas personas que permanecen sin identificar. En particular, ha insistido en la revisión de la fosa común del panteón 21 de Marzo, en Culiacán, donde, de acuerdo con información proporcionada por la Fiscalía estatal y citada por medios locales, permanecen más de 850 personas no identificadas.

Rojo Medina ha señalado públicamente que entre esos restos podría encontrarse su hermano, por lo que ha solicitado que se realicen exhumaciones y procesos de identificación que permitan establecer la identidad de las personas enterradas en ese lugar.

Una labor marcada por amenazas y ataques

El atentado contra Alma Rosa Rojo ocurre dentro de un contexto de agresiones contra mujeres que participan en la búsqueda de personas desaparecidas en Sinaloa.

Uno de los antecedentes más cercanos dentro de Voces Unidas por la Vida es el asesinato de Sandra Luz Hernández, ocurrido el 12 de mayo de 2014 en Culiacán. Hernández buscaba a su hijo Édgar García Hernández y también formaba parte del colectivo. Su homicidio permanece como uno de los casos que han marcado a las familias buscadoras del estado.

En Sinaloa también se han registrado amenazas y ataques contra integrantes de otros grupos. Mirna Nereyda Medina Quiñónez, fundadora de Rastreadoras de El Fuerte, ha denunciado amenazas de muerte relacionadas con su trabajo de búsqueda. María Isabel Cruz Bernal, fundadora de Sabuesos Guerreras, también ha reportado amenazas y seguimientos.

Otro caso fue el de Rosario Lilián, asesinada en agosto de 2022 mientras buscaba a su hijo Fernando Abixahy Ramírez Rodríguez, desaparecido en 2019. En octubre de 2025, María de los Ángeles Valenzuela, integrante del colectivo Corazones Unidos por una misma Causa, fue reportada como desaparecida mientras buscaba a su padre.

El ataque de este sábado constituye, de acuerdo con los antecedentes recopilados por medios locales, una nueva agresión contra una integrante de Voces Unidas por la Vida después del asesinato de Sandra Luz Hernández.

La crisis de desapariciones en Sinaloa

La labor de los colectivos se desarrolla en un estado que enfrenta desde hace años una crisis de personas desaparecidas. Las organizaciones han señalado además que existe un número de casos que no llega a las autoridades debido al temor de las familias a sufrir represalias.

En septiembre de 2024, Alma Rosa Rojo advertía que numerosas familias evitaban presentar denuncias por miedo a que la desaparición de uno de sus integrantes generara nuevas amenazas contra sus familiares. En ese momento también señaló que las condiciones de seguridad habían obligado al colectivo a suspender temporalmente algunas búsquedas de campo por el riesgo que representaban para quienes participaban en ellas.

La situación continuó durante los años siguientes. En agosto de 2025, más de 200 familias participaron en una movilización en Culiacán para exigir la localización de sus familiares desaparecidos. Las personas participantes recorrieron la avenida Álvaro Obregón con fotografías y cédulas de búsqueda.

El trabajo de Rojo Medina también se ha extendido a la exigencia de que las autoridades mejoren los procesos de identificación de cuerpos y restos humanos. Su búsqueda personal se mantiene abierta desde 2009, mientras continúa acompañando a otras familias que buscan a sus seres queridos.

Ahora, tras el ataque ocurrido este sábado, la Fiscalía estatal deberá determinar quiénes fueron los responsables materiales e intelectuales de la agresión, establecer el móvil y precisar si la labor de Alma Rosa Rojo como buscadora fue el motivo del atentado.

Mientras tanto, la activista y su hija permanecen bajo atención médica y vigilancia, de acuerdo con los reportes oficiales difundidos después de la agresión.