*Tras cubrir festejos por el triunfo de México en el Mundial
01.07.2026 El periodista Marcos Ramos, reportero del Diario de Chiapas y director del portal informativo Real Cintalapa, fue atacado a balazos la noche del martes en el municipio de Cintalapa, Chiapas, cuando regresaba a su domicilio después de cubrir las celebraciones por la victoria de la selección mexicana sobre Ecuador en la Copa Mundial de Futbol 2026.
El comunicador resultó gravemente herido y fue trasladado primero a un hospital de la región y posteriormente a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez para recibir atención médica especializada, mientras las autoridades estatales iniciaron una investigación bajo el compromiso de agotar todas las líneas de indagación, incluida la relacionada con su actividad periodística.
Los primeros reportes de seguridad indican que el ataque ocurrió cuando Ramos caminaba hacia su vivienda tras concluir su jornada informativa. Vecinos de la zona solicitaron auxilio a los servicios de emergencia al encontrar al periodista lesionado por impactos de arma de fuego. Paramédicos le brindaron los primeros auxilios y lo trasladaron a un hospital, donde fue estabilizado antes de ser enviado a un centro médico de mayor capacidad en la capital chiapaneca para ser intervenido quirúrgicamente. De acuerdo con la información médica difundida por las autoridades, uno de los proyectiles quedó alojado cerca de la zona torácica, por lo que su estado fue considerado delicado durante las primeras horas posteriores al atentado.
Marcos Ramos es un comunicador ampliamente conocido en la región. Además de colaborar con Diario de Chiapas, dirige el medio digital Real Cintalapa, desde donde da seguimiento cotidiano a temas de seguridad, política, accidentes, protección civil y acontecimientos sociales en la zona centro-occidente del estado. Minutos antes de la agresión había realizado transmisiones y publicaciones sobre los festejos que protagonizaron cientos de aficionados tras la clasificación de México a los octavos de final del Mundial.
Tras conocerse el atentado, la Fiscalía General del Estado de Chiapas informó la integración de una carpeta de investigación y aseguró que el caso será analizado bajo el protocolo correspondiente para delitos cometidos contra periodistas. La institución señaló que, debido a la labor profesional de la víctima, ninguna línea de investigación será descartada y se implementaron medidas precautorias para proteger tanto al comunicador como a su familia mientras avanzan las diligencias.
El ataque provocó una inmediata reacción entre organizaciones de periodistas y defensores de la libertad de expresión. Integrantes del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa y del Foro de Periodistas Chiapanecos condenaron la agresión y exigieron una investigación pronta, imparcial y efectiva que permita identificar tanto a los autores materiales como a quienes pudieran haber ordenado el atentado.
“Este atentado no es solo contra un periodista: es un ataque contra la libertad de expresión, contra el derecho de la sociedad a estar informada y contra los cimientos mismos de la democracia”.
El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), Delegación Chiapas y El Foro de Periodistas Chiapanecos, elevó su más enérgica y absoluta condena “ante la cobarde agresión armada sufrida por nuestro compañero periodista Marcos Ramos, director del portal informativo Real Cintalapa y corresponsal regional, ocurrida la noche del 30 de junio en el municipio de Cintalapa, Chiapas”.
Manifestaron que en meses recientes, al menos 12 periodistas han sido asesinados y uno más ha sido desaparecido, según datos de Reporteros Sin Fronteras, Artículo 19 y el Comité para la Protección de los Periodistas. La impunidad en estos delitos no puede seguir siendo la regla. Cada periodista asesinado, cada agresión, cada amenaza es un clavo más en el ataúd de la democracia mexicana.
“Ejercer el periodismo no debe costar la vida ni poner en riesgo la integridad de quienes informan. No nos callarán. No nos intimidarán. La verdad no se oculta matando periodistas”.
Demandaron garantizar la integridad de la familia de la victima con medidas de protección;una investigación exhaustiva, imparcial y expedita que no se limite a discursos ni promesas vacías”.
Durante una protesta realizada frente al Congreso del Estado en Tuxtla Gutiérrez, comunicadores manifestaron su preocupación por el incremento de los riesgos para ejercer el periodismo en diversas regiones de Chiapas. Señalaron que municipios como Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla enfrentan un contexto de inseguridad derivado de la presencia de grupos delictivos, situación que incrementa la vulnerabilidad de quienes documentan hechos relacionados con violencia y seguridad pública.
El atentado ocurre en un escenario complejo para la entidad. Diversos reportes periodísticos han documentado que amplias zonas de Chiapas enfrentan desde hace varios años una disputa entre organizaciones criminales, fenómeno que ha generado desplazamientos, bloqueos carreteros, enfrentamientos armados y un deterioro de las condiciones para el ejercicio de la prensa. Cintalapa forma parte de una región donde la cobertura de temas de seguridad representa un riesgo permanente para reporteros y medios locales.
Organizaciones nacionales e internacionales han advertido reiteradamente que las agresiones contra periodistas continúan siendo uno de los principales desafíos para el Estado mexicano, particularmente en entidades donde convergen altos niveles de violencia e impunidad. La exigencia del gremio es que el atentado contra Marcos Ramos no se sume a la larga lista de ataques sin esclarecer y que las investigaciones avancen con celeridad para garantizar justicia y evitar nuevos hechos de violencia contra quienes ejercen la labor informativa.


