*La cifra letal alcanza 85 niñas muertas.
28.02.2026 Iran.- La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní dejó una de las escenas más devastadoras de los últimos días al bombardear una escuela primaria de niñas en la ciudad de Minab, provincia de Hormozgan.
La escuela donde tomaban clases al menos 170 niñas inocentes entre 7 y 12 años de edad fue alcanzada por un bombardeo que, según las autoridades locales, provocó la muerte de al menos 85 menores.
La cifra, confirmada por la fiscalía de Minab y difundida por medios estatales iraníes, ha generado conmoción y denuncias de un “acto bárbaro” por parte del presidente Masud Pezeshkian.
El ataque ocurrió en plena jornada escolar, cuando decenas de niñas asistían a clases en la primaria Shajareh Tayyebeh.
Testimonios recogidos por equipos de rescate y vecinos describen escenas de desesperación mientras se removían escombros en busca de sobrevivientes. La Media Luna Roja informó que los equipos de emergencia enfrentaron dificultades para acceder rápidamente al lugar debido a la magnitud de los daños en la infraestructura.
La ofensiva militar, dirigida oficialmente contra instalaciones vinculadas al régimen iraní y presuntos objetivos estratégicos, ha derivado en un saldo civil que incrementa la tensión regional.
El gobierno de Teherán sostiene que el ataque a la escuela no puede justificarse bajo ningún argumento militar y lo enmarca como una violación flagrante del derecho internacional humanitario.
La cifra de 85 muertes, en su mayoría niñas, se ha convertido en un símbolo del costo humano de la escalada bélica iniciada está madrugada , primero por Israel y luego EEUU .
Organismos internacionales y defensores de derechos humanos han exigido una investigación independiente y han pedido que se garantice la protección de civiles en medio de la ofensiva.
El hecho, además, reaviva el debate sobre la proporcionalidad de las operaciones militares y la necesidad de mecanismos de rendición de cuentas en escenarios de conflicto.
Mientras tanto, en Minab, la comunidad permanece en duelo. Padres y familiares de las víctimas se congregan en improvisados velatorios, mientras las autoridades locales intentan organizar la atención a los sobrevivientes y brindar apoyo psicológico a quienes presenciaron el ataque.
La tragedia ha dejado una huella profunda en la población, que reclama justicia y garantías de seguridad frente a una guerra que, cada vez más, se ensaña con los más vulnerables.













