Ataque en Teotihuacán fue planeado por un agresor solitario con perfil sociopático y Copycat: Autoridades mexiquenses.

*Visitó previamente la zona, confirman autoridades mexiquenses.

Revelan detalles sobre los objetos que portaba el agresor al momento de la agresión.

*En su perfil psicológico exhiben lo que en criminología se conoce como fenómeno “copycat.bimitadir de otras masacres como Columbine en 1999.

21.04.2026 Ciudad de México.- El ataque armado registrado el 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán, que dejó una turista muerta y 13 visitantes más lesionados, fue resultado de una acción planificada y ejecutada por un solo individuo, informó este martes el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Camarillo

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional el titular de la SSP estatal detalló que, conforme a las investigaciones en curso, el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, actuó sin cómplices y preparó el atentado con antelación.

“Se trató de un solo atacante, actuó solo, no se detectaron indicios de la participación de alguien más”, señaló al presentar la cronología de los hechos.

De acuerdo con la información oficial, el sujeto había acudido previamente a la zona arqueológica, incluso un día antes del ataque al hospedarse en un hotel de la zona, lo que permitió establecer que realizó labores de reconocimiento del sitio antes de abrir fuego contra turistas nacionales y extranjeros.

El ataque ocurrió alrededor de las 11:30 horas en la Pirámide de la Luna, desde donde el agresor disparó en múltiples ocasiones contra visitantes que se encontraban en el lugar.

La agresión dejó como saldo la muerte de una turista canadiense y 13 personas heridas, entre ellas ciudadanos de Estados Unidos, Colombia, Brasil, Canadá y Rusia, además de dos menores de edad.

Las autoridades precisaron que parte de los lesionados resultaron heridos por impactos de bala y otros más sufrieron caídas al intentar resguardarse durante el ataque.

De acuerdo a Castañeda Camarillo la secuencia de respuesta de las fuerzas de seguridad fue así: A las 11:20 horas se reportó la presencia de una persona armada amagando a civiles; tres minutos después se canalizó la alerta a corporaciones de seguridad, incluida la Guardia Nacional, que arribó al sitio a las 11:30 horas y repelió la agresión.

El agresor fue herido en una pierna durante el intercambio y, posteriormente, se quitó la vida a las 11:45 horas, de acuerdo con el reporte oficial.

Las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México han confirmado que el atacante portaba un arma de fuego tipo revólver, de calibre 38, además de más de 50 municiones y otros objetos, los cuales fueron asegurados en el lugar de los hechos.

Información difundida por autoridades y reportes periodísticos señala que el individuo tenía 27 años y que en su comportamiento previo se han identificado elementos que apuntan a una planificación deliberada del atentado.

Entre los indicios encontrados destacan materiales relacionados con ataques armados ocurridos en el extranjero, así como escritos personales.

El secretario de Seguridad mexiquense indicó que el agresor llegó a Teotihuacán a bordo de un vehículo de plataforma digital, el cual ya se encuentra bajo resguardo como parte de las diligencias.

Asimismo, se identificó el lugar donde se hospedó antes del ataque, lo que refuerza la hipótesis de preparación anticipada.

Autoridades federales y estatales mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer completamente el móvil del atentado, mientras se implementan medidas adicionales de seguridad en zonas arqueológicas del país.

Tras los hechos, el sitio fue evacuado y permanece bajo resguardo, en tanto continúan las labores periciales y de atención a las víctimas, todas de origen extranjero.

Hallan armas, municiones y objetos personales en poder del tirador de Teotihuacán tras el ataque

Las investigaciones sobre el ataque armado ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán continúan revelando detalles sobre los objetos que portaba el agresor al momento de la agresión, entre ellos armamento, municiones y pertenencias personales que ya forman parte de las indagatorias oficiales.

De acuerdo con información difundida por autoridades de seguridad y reportes periodísticos, en el sitio fueron asegurados un arma de fuego corta tipo revólver calibre .38, así como un arma punzocortante, ambos utilizados o portados durante los hechos.

Junto con este armamento, el sujeto llevaba consigo una cantidad considerable de municiones. Las autoridades confirmaron el hallazgo de una bolsa con 52 cartuchos útiles calibre .38 especial, la cual mantenía en su poder mientras realizaba los disparos contra visitantes en la zona arqueológica.

Además del equipo táctico, se reportó que el agresor portaba una mochila en la que transportaba diversos objetos. Entre ellos se localizaron documentos personales como una credencial para votar, boletos de autobús y un teléfono celular de tipo básico, los cuales permitieron avanzar en su identificación.

Las autoridades también aseguraron materiales escritos y literatura vinculada a hechos violentos ocurridos en el extranjero, así como manuscritos elaborados por el propio atacante, lo que forma parte de las líneas de investigación sobre la posible motivación del ataque.

En cuanto a su vestimenta y accesorios, los reportes indican que el individuo portaba ropa de tipo táctico, incluyendo pantalón y botas similares a las utilizadas por cuerpos de seguridad. Asimismo, llevaba un reloj en la muñeca derecha y varias pulseras en la izquierda.

Los peritajes realizados en el arma principal establecieron que se trataba de un revólver con capacidad para seis cartuchos, en cuyo interior se encontraron municiones tanto percutidas como sin detonar, lo que permitió a los investigadores reconstruir parte de la secuencia del ataque.

Autoridades federales y estatales han señalado que todos estos indicios fueron incorporados a las carpetas de investigación abiertas tras el ataque. Las diligencias continúan para esclarecer completamente el contexto y las circunstancias que rodearon el caso.

Perfil psicológico

El fiscal del Edomex,José Luis Cervantes, reveló que el atacante de Teotihuacán tendría un perfil psicopático y una posible inspiración en el tiroteo de Columbine de 1999.

El agresor presentaba problemas psicológicos, dejó escritos con ideas delirantes, actuó bajo un patrón de imitación de ataques y mostró aislamiento y radicalización, elementos que configuran un perfil de riesgo, sin atribuirle un diagnóstico clínico específico que no haya sido oficialmente dictaminado.

El agresor dejó indicios escritos y conductuales que apuntan a un estado mental alterado y a una construcción ideológica propia.

De acuerdo con información confirmada por autoridades y reportes difundidos este 21 de abril, el atacante presentaba problemas psicológicos y dejó notas donde afirmaba tener una “inspiración de más allá de la tierra”, lo cual forma parte de los peritajes en curso.

Además, en esos mismos documentos el propio agresor señalaba que actuó solo y que obedecía a una especie de entidad o idea creada por él mismo, lo que fue expuesto por autoridades ministeriales al detallar el contenido de los escritos encontrados entre sus pertenencias.

En paralelo, otras líneas de investigación han establecido que el individuo mostraba conductas de imitación de ataques previos, particularmente la masacre de Columbine, lo que en criminología se conoce como fenómeno “copycat.

También se ha documentado que portaba materiales relacionados con ese ataque y que estaba influenciado por contenidos violentos y comunidades que glorifican este tipo de hechos, además de expresar ideas extremistas durante la agresión y odio contra las y los extranjeros como se observa y escucha en un video tomado por los rehenes

A partir de estos elementos, autoridades y análisis periodísticos han descrito al agresor como un individuo aislado, con alteraciones psicológicas y con influencia de eventos violentos externos.

Sin embargo, incluso en estos reportes, el término “sociopatía” o un diagnóstico clínico formal no ha sido confirmado públicamente como tal, sino que se habla de rasgos, problemas psicológicos y conductas antisociales documentadas

Las investigaciones han permitido delinear un perfil conductual del agresor. De acuerdo con los indicios recabados, el individuo presentaba alteraciones psicológicas evidenciadas en escritos con contenido delirante, donde afirmaba recibir influencias externas, además de mostrar una fijación con ataques armados como la Masacre de Columbine.

Autoridades señalaron que estos elementos, junto con la planeación previa del atentado y su ejecución en solitario, configuran un patrón de conducta antisocial y violenta que forma parte de los dictámenes periciales en curso.