- Investigadoras de la Universidad Veracruzana (UV) exhortaron a fomentar la vocación científica en niñas y jóvenes.
- Subrayaron la importancia de eliminar sesgos de género en la ciencia.
- Tania Romo González de la Parra y Gabriela Alejandra Álvarez Ochoa, hablaron de Salud integrativa y Siembra de autocuidado .
09/03/26, Xalapa, Ver.- Para derribar los sesgos de género que persisten en el ámbito médico y científico, investigadoras de la Universidad Veracruzana (UV) exhortaron a fomentar la vocación científica en niñas y jóvenes, integrando una perspectiva que transforme la relación con el entorno y la salud.
Durante la actividad “Puertas abiertas” del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB), la investigadora Tania Romo González de la Parra y Gabriela Alejandra Álvarez Ochoa, alumna del Doctorado en Biología Integrativa, subrayaron la importancia de eliminar sesgos de género en el desarrollo de conocimiento.
Tania Romo señaló que la participación de las mujeres en la ciencia es vital, pues ha sido históricamente un campo masculino y ha ignorado problemáticas que las afectan específicamente.
“La mirada que tenemos las científicas permite conocer cosas que a los hombres no se les ocurren, particularmente en la salud”, afirmó. Por ejemplo, la tecnología de la mastografía, bajo una óptica femenina, podría haber evolucionado hacia métodos menos agresivos.
Detalló que la salud integrativa debe considerar que las enfermedades no se manifiestan igual en hombres y mujeres debido a factores hormonales, citando que incluso ciertos parásitos modifican su comportamiento dependiendo del ambiente biológico que habitan.
Ciencia y autocuidado
Esa misma mirada científica, que identifica sesgos en la medicina, permite transformar el huerto familiar en un laboratorio de salud y autonomía para las mujeres.
Al respecto, Gabriela Alejandra Álvarez Ochoa habló de la iniciativa “Siembra de Autocuidado”, que busca que los huertos urbanos –por los que Xalapa es referente internacional– dejen de verse exclusivamente como una labor de cuidado familiar, para transformarse en un vínculo educativo y de autocuidado.
“Es invitar a las niñas a entender la ciencia desde la práctica y todos los beneficios que aporta: alimentación, variabilidad nutricional y ejercicio”, comentó.
En la capital veracruzana existe un movimiento sólido de huertos escolares y comunitarios que permiten el autoconsumo y generan proyectos de emprendimiento.
Inspirar para ocupar espacios
Este aprendizaje práctico es un primer paso para que las niñas se apropien del conocimiento científico. Así como es importante entender la ciencia en el entorno local, también lo es conocer las trayectorias de investigadoras y científicas destacadas.
En ese sentido, académica y doctorante coincidieron en que visibilizar a figuras como la astronauta mexicana Katya Echazarreta o la astrónoma Julieta Fierro, es fundamental para que las jóvenes se entusiasmen y ocupen espacios en el conocimiento científico global.
La jornada de “Puertas abiertas” del IIB tiene la finalidad de difundir el trabajo científico desarrollado por la comunidad científica y el alumnado de posgrado de esta entidad académica.














