Mis proyecciones en el espejo
Por: Paula Roca
Aves grandes de gran tamaño que tienen pico, uñas fuertes y están encorvados; su aspecto es oscuro y turbio, son criaturas negras que cazan a sus presas para despojarlas de manera muy salvaje y lenta de su ser hasta dejarlo en sus huesos. Y no me refiero a las aves rapaces que vemos volar por el cielo, ellas tienen un papel importante en el ecosistema y existen 557 especies.
Me refiero a las personas que en sus palabras llevan veneno, y en sus acciones pueden denostar y dañar. Son aquellas que no soportan tu brillo.
En la biblia aparecen como seres que buscan despojarte de lo que Dios te ha dado y para atraer a tu vida frustración. Este simbolismo advierte que hay humanos capaces de envolverte con una sola finalidad, llevarte por caminos oscuros para lograr acabar contigo en el momento preciso.
Si pudieran devorarte lo harían, pero les gusta verte sufrir; comerte lento, pedazo por pedazo.
De manera muy cautelosa te envuelven con sus falsas mieles, te cautivan con sus maquiavélicas intenciones y como postre esperan el momento preciso para desde lo alto (en el pedestal donde los pusiste) lanzarse para acabar contigo.
A veces nos pasamos muchos años acompañados de este tipo de personas por el miedo a no estar solos. No te sientas culpable ni te juzgues. Esa persona, estuvo ese tiempo a tu lado por tu luz.
Pero al ser de mentalidad pobre su afán es que tu no estés más arriba y de manera inconsciente te daña de manera verbal, aquí lo peligroso es que al quererte destruir emocionalmente pueda llevarte por sus caminos opacos y violentarte.
Darte cuenta es un gran paso, es saber que sus sentimientos negativos no van contigo. Poco a poco la vida te va a ir acercando con aprendizajes a tu verdadera esencia y créeme ese cuerpo muerto que pesaba sobre de ti, no eras tú, y cuando te decidas podrás eliminarlo y quitar fácilmente. Tu luz se encargará de hacerlo, lo único que tienes que hacer es saber quién eres.