Ayuno verbal en Cuaresma; el Papa León XIV pide desarmar el lenguaje hiriente.

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14.02.2026. Italia.- El Vaticano difundió el mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma, titulado “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”. En el documento, firmado el 5 de febrero en la memoria de Santa Ágata, el Pontífice propuso que además del ayuno tradicional de alimentos, los fieles practiquen un “ayuno verbal”, renunciando a las palabras hirientes y cultivando la amabilidad en la vida cotidiana.

“El ayuno que alcanza también a la lengua nos ayuda a disminuir las palabras que hieren y a dar espacio a la voz de los demás”, expresó el Papa, quien invitó a los católicos a pedir “la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados”.

El mensaje subraya que la Cuaresma es un tiempo para volver a poner a Dios en el centro de la vida, y que la escucha de la Palabra debe ir acompañada de la atención al clamor de los pobres y de quienes sufren. León XIV recordó que “la condición de los pobres representa un grito que interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia”.

El Pontífice explicó que el ayuno, entendido como práctica ascética, dispone a la acogida de la Palabra de Dios y educa el deseo para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo. Citó a San Agustín para señalar que el hambre de justicia ensancha el corazón y lo hace capaz de recibir la plenitud divina.

En este sentido, el Papa pidió que el ayuno se extienda al lenguaje: “Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas”.

El mensaje concluye con un llamado a recorrer la Cuaresma en comunidad, recordando que la conversión no solo concierne a la conciencia individual, sino también al estilo de las relaciones y a la calidad del diálogo. “La escucha y el ayuno, vividos juntos, pueden abrir caminos de liberación y contribuir a edificar la civilización del amor”, afirmó León XIV.