Bad Bunny, polémico foco de atención mundial en el espectáculo de Super Bowl LX

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08.02.2026 California, EEUU.- Bad bunny acapara reflectores en el Super Bowl LX que se disputa este domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, con los New England Patriots y los Seattle Seahawks en el campo.

El foco de atención mundial está en el espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, quien se convierte en el primer artista latino e hispanohablante en liderar en solitario este escenario.

La NFL lo eligió por su alcance global y por el peso cultural de la música urbana en la actualidad, en un intento de ampliar audiencias y reflejar diversidad, lo que ha ocasionado una gran expectación pues se realiza en medio de la criticada politica migratoria de Donald Trump contra la comunidad latina y cualquier persona que considere su gobierno es inaceptable para su nueva y “gran América” en la revivida doctrina que han bautizado “Donroe”.

El desarrollo de este show de medio tiempo también se inscribe en un contexto de alta expectativa y crispación política. Bad Bunny, una figura irruptiva, que significa todo lo que Donald Trump odia, particularmente de tendencia Woke, aun cuando el conejo malo no esté en esa sintonía.

Bad bunny, llega tras recibir el Grammy al Álbum del Año, donde repudio a ICE y la salvaje política migratoria en el marco de la consolidando su posición como figura central de la industria musical.

Se trata de la figura musical más escuchada en streaming del momento en contraste con los fanáticos del fútbol que se inclinan por MAGA y prometen un abucheo en el estadio a quien ha desafiado al jefe máximo de su movimiento.

La presentación promete un repaso por sus éxitos y una puesta en escena que reivindica su identidad puertorriqueña y la fuerza del idioma español en un evento que supera los 100 millones de espectadores en un escenario polarizado por el racismo ocasionado por el gobierno de Donald Trump.

Los antecedentes de la participación de Bad Bunny están marcados por la polémica. En 2020 apareció como invitado en el show de medio tiempo protagonizado por Shakira y Jennifer Lopez, lo que abrió el debate sobre la representación latina en un espacio dominado por artistas anglosajones.

Ahora, su regreso como protagonista ha desatado un enfrentamiento político donde el presidente Donald Trump criticó abiertamente la decisión de la NFL, cuestionando que un artista puertorriqueño y de habla española encabece el espectáculo.

Sus declaraciones se sumaron a las de figuras conservadoras que interpretaron la elección como una provocación cultural.

Bad Bunny, por su parte, ha sido crítico de las políticas migratorias de Trump y ha defendido la visibilidad y participación latina en Estados Unidos, lo que intensificó la controversia.

El atractivo de esta segunda vez que Bad Bunny pisa el escenario del medio tiempo radica en la magnitud del momento político- social y hasta músical. De invitado pasó a ser cabeza de cartel, en un contexto donde la música urbana y el reguetón han conquistado mercados globales.

Para millones de seguidores, su presencia simboliza inclusión y reconocimiento cultural; para la industria, es la confirmación de que el español y los ritmos latinos ya no son periféricos, sino centrales en la narrativa global.

Para Donald Trump es un desafío de la NFL a su gobierno y por ello ha declinado asistir a la Maxima fiesta.

Los ojos están puestos en el Super Bowl que se va a jugar en la Ciudad de Santa Clara, California, sitio que forma parte del área de la Bahía de San Francisco, rodeado de San José y de Los Ángeles, donde la comunidad latina es preponderante por lo que otro factor que genera inquietud es la presencia de ICE y su barbara persecución de la comunidad migrante.

Independientemente de la polémica sobre si Bad Bunny es solo producto de marketing y no se trata de un talento musical, o si canta en español o solo balbucea canciones misóginas, lo cierto es que el hombre ha acaparado la atención mundial.