Betssy Chávez llega a México tras meses de refugio en la embajada en Perú

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*La salida de Chávez fue, en los hechos, la pieza que permitió destrabar la negociación.

07.08.2026 Ciudad de México.— Después de casi nueve meses refugiada en instalaciones diplomáticas mexicanas en Lima y en medio de una de las crisis más prolongadas entre México y Perú de los últimos años, la ex primera ministra peruana **Betssy Chávez** llegó este viernes a territorio mexicano en calidad de asilada política.

Su salida de Perú fue posible después de que el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori otorgara el salvoconducto que durante meses había impedido concretar su traslado. Chávez abandonó el país y fue trasladada a México a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana, en una operación que permaneció prácticamente fuera del conocimiento público hasta que ambos gobiernos confirmaron el acuerdo.

La llegada ocurrió el mismo día en que México y Perú anunciaron formalmente el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, rotas a finales de 2025 precisamente por el caso de Chávez.

La salida de Chávez se produjo durante la noche del jueves 6 de agosto, según confirmó el canciller peruano Carlos Espá. El funcionario señaló que la ex primera ministra dejó el país en buen estado de salud.

Horas después, ya el viernes 7, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum confirmó que Chávez viajaba rumbo a México y posteriormente informó que ya había llegado al país.

La exfuncionaria peruana arribó antes del mediodía del viernes, de acuerdo con la información difundida por el canciller mexicano Roberto Velasco. El traslado se realizó en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana que fue enviado por el gobierno mexicano para recogerla.

Sheinbaum explicó durante su conferencia matutina que el traslado formaba parte de un proceso de diálogo que el gobierno mexicano había mantenido durante varias semanas con las nuevas autoridades peruanas.

“Bienvenida Betssy Chávez a México”, expresó la mandataria al confirmar públicamente su llegada.

El canciller Roberto Velasco, por su parte, informó que sostuvo una conversación telefónica con su homólogo peruano, Carlos Espá, después de concretarse el restablecimiento de las relaciones. El funcionario mexicano **agradeció la gestión del canciller peruano para otorgar el salvoconducto y la disposición de las autoridades de Perú para concretar la salida de Chávez.

¿Por qué Betssy Chávez estaba en la embajada mexicana?

El caso se remonta a noviembre de 2025.

Chávez, quien fue presidenta del Consejo de Ministros durante el gobierno de Pedro Castillo, se refugió en la sede diplomática mexicana en Lima después de que la Fiscalía peruana la acusara por su presunta participación en los acontecimientos que desembocaron en el intento de disolución del Congreso del 7 de diciembre de 2022.

México le concedió asilo político, decisión que el gobierno peruano consideró una intervención en sus asuntos internos.

La disputa escaló rápidamente. Perú rompió relaciones diplomáticas con México en noviembre de 2025, mientras las autoridades mexicanas defendieron su decisión de otorgar protección diplomática a Chávez con base en las normas internacionales sobre asilo.

Durante meses, la ex primera ministra permaneció bajo protección mexicana sin poder abandonar el territorio peruano, porque Lima no había concedido el salvoconducto necesario para permitir su salida.

Incluso después de la ruptura de relaciones, Brasil asumió la representación de los intereses diplomáticos mexicanos en Perú y participó en el resguardo de las instalaciones mexicanas. Sheinbaum había agradecido anteriormente al gobierno brasileño por esa labor.

La situación comenzó a cambiar con la llegada del nuevo gobierno peruano encabezado por Keiko Fujimori.

El tema de Chávez se convirtió en uno de los principales obstáculos para normalizar la relación con México. A finales de julio, funcionarios del nuevo gobierno peruano ya habían adelantado que se estudiaba la posibilidad de conceder el salvoconducto, en cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por Perú.

La decisión permitió que México y Perú anunciaran el viernes el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas y el inicio de una hoja de ruta para reabrir sus respectivas embajadas y normalizar los vínculos bilaterales.

Reuters reportó que Perú mantiene, no obstante, la posibilidad de solicitar posteriormente la extradición de Chávez. Es decir, su traslado a México no significa que el proceso judicial peruano haya desaparecido ni que exista una decisión que cierre definitivamente las causas que pesan sobre ella.

El traslado de Chávez a México ocurre además en un momento particularmente delicado para su situación jurídica.

La ex primera ministra fue condenada a 11 años y cinco meses de prisión por delitos vinculados con el intento de quebrar el orden constitucional ocurrido durante el gobierno de Pedro Castillo. La sentencia y sus consecuencias judiciales forman parte del expediente político y jurídico que acompañó su permanencia en la sede diplomática mexicana.

Chávez ha rechazado las acusaciones y mantiene una defensa política y jurídica de su actuación durante la crisis de diciembre de 2022.

El caso tiene como punto central el mensaje que Pedro Castillo dirigió a la nación el 7 de diciembre de aquel año, cuando anunció la disolución del Congreso y la reorganización de diversas instituciones. El anuncio provocó la inmediata reacción de las instituciones peruanas, la destitución de Castillo y su posterior detención.

Chávez formaba parte del gobierno de Castillo en ese momento y su actuación posterior fue incorporada por la Fiscalía peruana al proceso penal.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de la salida fue el nivel de discreción con el que se desarrolló.

Durante meses, Chávez había permanecido dentro de la representación diplomática mexicana en Lima. Su salida requería coordinación entre los gobiernos peruano y mexicano y garantías para que pudiera abandonar el territorio peruano.

El traslado se produjo después de la concesión del salvoconducto y fue ejecutado mediante una aeronave mexicana.

La propia presidenta Sheinbaum reveló que el avión de la Fuerza Aérea Mexicana había sido enviado por Chávez y que se encontraba en camino a México durante la conferencia matutina del viernes. Posteriormente, el gobierno confirmó que el vuelo había concluido y que la ex primera ministra ya estaba en territorio mexicano.

No debe confundirse que Perú hubiera otorgado una “gracia” o un indulto a Chávez. El salvoconducto permitió su salida del territorio peruano, pero no equivale por sí mismo a una absolución ni elimina las consecuencias de su situación judicial.

De hecho, el abogado de Chávez, Raúl Noblecilla, sostuvo que el salvoconducto no debía interpretarse como una concesión política del gobierno de Fujimori, sino como el cumplimiento de obligaciones derivadas de los tratados internacionales sobre asilo diplomático.

El restablecimiento de relaciones anunciado el viernes no significa que hayan desaparecido todas las diferencias políticas entre ambos gobiernos, pero sí representa el cierre de la etapa más aguda de la disputa.

Las cancillerías de ambos países acordaron trabajar en una hoja de ruta para la reapertura de sus embajadas y la recuperación de los mecanismos normales de cooperación bilateral.

Después de meses de permanecer en territorio diplomático mexicano en Lima, la ex primera ministra dejó finalmente Perú durante la noche del jueves y llegó a México el viernes por la mañana, transportada en una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana.

Su llegada puso fin a una espera de meses, pero también abrió una nueva etapa: Chávez se encuentra ahora en México bajo el régimen de protección concedido por el gobierno mexicano, mientras las consecuencias judiciales de su caso en Perú permanecen como un asunto pendiente.