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17.06.2026;, Río de Janeiro.- Las autoridades brasileñas confirmaron la identificación oficial del cantante estadounidense Oliver Tree entre las seis víctimas mortales del choque de dos helicópteros ocurrido el pasado 14 de junio en Río de Janeiro. Con ello concluyó el proceso de reconocimiento forense de todos los fallecidos, luego de que el intérprete de Life Goes On era la última víctima que permanecía sin ser identificada debido al estado en que quedaron los cuerpos tras el accidente.
La Policía Civil de Río de Janeiro informó que los análisis periciales permitieron corroborar plenamente la identidad del artista de 32 años, quien figuraba desde el primer momento en la lista oficial de pasajeros de una de las aeronaves involucradas en la colisión aérea.
Durante los días posteriores al siniestro, las autoridades habían evitado confirmar su fallecimiento hasta concluir las pruebas científicas correspondientes.
El accidente ocurrió la mañana del domingo en la zona de Recreio dos Bandeirantes, en el oeste de Río de Janeiro, cuando dos helicópteros colisionaron en pleno vuelo. Tras el impacto, una de las aeronaves cayó sobre el estacionamiento de una agencia automotriz, provocando un incendio que consumió alrededor de 20 vehículos eléctricos. Las seis personas que viajaban en ambas aeronaves murieron.
Entre las víctimas también se encontraban el creador de contenido argentino Gaspar Prim, conocido como Gaspi; el productor musical brasileño Lucas Frota; el cineasta argentino Lucas Vignale, así como los pilotos Alexandre Souza y Charles Marsillac.
Oliver Tree se encontraba en Brasil como parte de una gira internacional. Días antes había ofrecido presentaciones en Sudamérica y tenía programadas actuaciones en Europa durante las próximas semanas. El músico alcanzó fama mundial gracias a temas virales como Life Goes On, Miss You y Alien Boy, además de su peculiar imagen artística y su presencia constante en plataformas digitales.
Respecto a las causas de la tragedia, la investigación continúa abierta y está siendo encabezada por el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos de Brasil (CENIPA), con apoyo de la Policía Civil y otras autoridades aeronáuticas. Hasta ahora no existe un dictamen oficial sobre lo ocurrido.
Sin embargo, los investigadores ya trabajan sobre varias líneas de análisis. De acuerdo con reportes preliminares citados por medios brasileños e internacionales, una de las principales hipótesis contempla la posibilidad de un error humano, aunque los especialistas también revisan las comunicaciones entre los pilotos, las condiciones operativas del espacio aéreo y el papel que pudo haber desempeñado el control de tráfico aéreo.
Las autoridades han comenzado además el estudio de los restos de ambas aeronaves, la reconstrucción de las trayectorias de vuelo y el análisis de videos captados por cámaras de seguridad que registraron el momento de la colisión. Las imágenes muestran cómo uno de los helicópteros perdió estabilidad tras el impacto y se precipitó hacia tierra antes de incendiarse.
La Fuerza Aérea Brasileña ha señalado que el proceso pericial podría extenderse durante semanas o incluso meses antes de que se emita un informe definitivo. Mientras tanto, continúan las labores para determinar si la tragedia fue consecuencia de una falla humana, un problema operacional o una combinación de factores que derivaron en una de las peores colisiones de helicópteros registradas en Río de Janeiro en los últimos años.


