Caen tres presuntos responsables del coche bomba en Ojocaliente; Harfuch revela que usaron 200 kilos de explosivos

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04.09.2026 Zacatecas.- Tres presuntos integrantes de una célula delictiva fueron detenidos por su probable participación en el ataque con un coche bomba contra la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, ocurrido el pasado 30 de agosto y que dejó 11 personas lesionadas, informó este viernes el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Durante la conferencia matutina, el funcionario federal confirmó que entre los detenidos se encuentra Juan Pedro “N”, de 29 años, a quien las autoridades identifican como el presunto responsable de colocar los artefactos explosivos en el vehículo utilizado para el atentado. También fueron detenidos Hipólito “N” y Miguel “N”, señalados como integrantes de una célula delictiva que habría participado en la operación.

“Hemos detenido a los responsables que ponen estos artefactos”, afirmó Harfuch al informar sobre los avances de la investigación.

El secretario explicó que las detenciones son resultado de las investigaciones realizadas de manera conjunta por instituciones federales y estatales después de la explosión registrada frente a las instalaciones policiales.

De acuerdo con la información proporcionada por el gobierno federal, Juan Pedro “N” es señalado directamente como la persona que habría colocado los explosivos en el vehículo que posteriormente fue utilizado para atacar la comandancia.

Los otros dos detenidos son identificados como presuntos integrantes de la misma célula y habrían cumplido funciones de vigilancia durante la ejecución del ataque.

Harfuch precisó que uno de los detenidos, Miguel “N”, contaba además con una orden de aprehensión vigente por homicidio, un antecedente que ahora forma parte de los elementos que serán puestos a disposición de las autoridades ministeriales y judiciales.

El ataque ocurrió durante la madrugada del domingo 30 de agosto en Ojocaliente, municipio ubicado en el centro-sur de Zacatecas y cercano a los límites con Aguascalientes.

Un vehículo cargado con material explosivo fue colocado frente a la comandancia de la Policía Municipal. La detonación provocó daños importantes en las instalaciones de seguridad y en inmuebles ubicados en los alrededores.

El fiscal general de Justicia de Zacatecas, Cristian Paul Camacho Osornio, informó inicialmente que el ataque había dejado personas lesionadas. Posteriormente, la cifra fue establecida en 11 heridos.

La onda expansiva también provocó daños materiales en viviendas y vehículos de la zona. La magnitud de la explosión llevó a las autoridades a desplegar equipos especializados para revisar el área y descartar la presencia de otros artefactos.

La información proporcionada este viernes por Harfuch añade un dato que dimensiona la capacidad destructiva del ataque: en el vehículo habrían sido colocados alrededor de 200 kilogramos de material explosivo.

El funcionario señaló que se trató de una acción planeada y ejecutada por integrantes de una organización criminal.

La investigación apunta a una disputa criminal

Una de las principales líneas de investigación apunta a una disputa entre grupos del crimen organizado por el control territorial y de actividades ilícitas en la región.

Harfuch explicó que las autoridades investigan particularmente una confrontación entre células vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación y grupos relacionados con el Cártel del Pacífico.

El funcionario fue cuidadoso al presentar esta versión como una línea de investigación y no como una conclusión definitiva del expediente.

“Una de las líneas de investigación que tenemos es la disputa que hay entre el CJNG y el Cártel del Pacífico”, señaló.

La hipótesis cobra relevancia por la ubicación de Ojocaliente y otros municipios del sur de Zacatecas, una zona estratégica por su conexión con Aguascalientes y por las rutas utilizadas para el traslado de drogas y otros productos ilícitos.

Las autoridades analizan si el ataque contra la policía municipal estuvo relacionado con acciones recientes de seguridad contra alguna de estas organizaciones y si la colocación del coche bomba buscaba responder a alguna detención u operativo previo.

Por ahora, el gobierno federal no ha presentado públicamente todos los elementos de prueba que permitan establecer cuál fue la instrucción concreta que recibieron los detenidos ni quién habría ordenado el atentado.

El papel de Juan Pedro “N”

La detención de Juan Pedro “N” constituye uno de los principales avances de la investigación debido a que las autoridades lo identifican como el presunto responsable de colocar los artefactos explosivos en el automóvil.

Su captura permitiría a los investigadores profundizar en la forma en que fue preparado el vehículo, quién proporcionó los explosivos, dónde fueron obtenidos y quién habría dado la instrucción para realizar el ataque.

La investigación deberá determinar además si Juan Pedro actuó directamente bajo las órdenes de una estructura criminal o si formaba parte de una célula dedicada específicamente a la colocación de explosivos.

El hecho de que las autoridades lo identifiquen como responsable de colocar los artefactos no significa todavía que exista una sentencia en su contra. Su responsabilidad penal tendrá que ser acreditada mediante las pruebas que presente el Ministerio Público ante un juez.

La participación atribuida a Hipólito “N” y Miguel “N” es diferente.

Según lo informado por Harfuch, ambos formarían parte de una célula delictiva y habrían desempeñado funciones de vigilancia durante la operación.

En las estructuras del crimen organizado, quienes realizan tareas de vigilancia suelen ser utilizados para advertir sobre la presencia o movimientos de policías y otras autoridades, aunque en este caso las autoridades todavía deberán acreditar judicialmente qué función específica desempeñó cada uno de los detenidos.

La captura de Miguel “N” tiene además una particularidad: ya existía una orden de aprehensión en su contra por un homicidio.

Ese antecedente podría permitir a las autoridades avanzar simultáneamente en otra investigación criminal y determinar si existe alguna relación entre ese asesinato y la célula involucrada en el atentado de Ojocaliente.

Los otros ataques con explosivos en Zacatecas

El coche bomba de Ojocaliente no fue un hecho aislado. En los días previos y posteriores al atentado se registraron otros ataques con artefactos explosivos en municipios zacatecanos.

Las autoridades reportaron agresiones en Villa García y Tabasco, este último municipio de Zacatecas, no debe confundirse con el estado del mismo nombre.

Estos acontecimientos incrementaron la preocupación de las autoridades por el empleo de explosivos como herramienta de violencia por parte de organizaciones criminales.

La investigación federal busca determinar si los distintos ataques fueron ejecutados por la misma organización, si obedecieron a una estrategia coordinada o si se trató de acciones independientes realizadas por células que operan en diferentes zonas del estado.

Harfuch confirmó que la investigación continúa y que las detenciones realizadas hasta ahora no significan que el expediente esté cerrado.

El secretario de Seguridad destacó que las instituciones federales y estatales trabajaron de manera coordinada para identificar a los presuntos responsables.

El ataque generó una respuesta de las autoridades de seguridad debido a la utilización de un vehículo cargado con una cantidad considerable de explosivos contra una instalación policial.

“Hemos detenido a los responsables que ponen estos artefactos”, sostuvo Harfuch al dar cuenta de los avances.

El funcionario también dejó claro que las investigaciones continuarán para determinar si existen más personas relacionadas con la preparación, financiamiento, logística y ejecución del atentado.

El objetivo de las autoridades no se limita a identificar a quienes estuvieron físicamente en el lugar. La investigación pretende establecer la cadena de mando y determinar quién habría ordenado el ataque.

La investigación continúa

Con tres detenidos, la investigación entra ahora en una etapa en la que será fundamental establecer judicialmente la responsabilidad de cada uno.

Juan Pedro “N” es señalado como quien habría colocado los explosivos; Hipólito “N” y Miguel “N” son identificados como integrantes de la célula que habría participado en el ataque y como presuntos vigías.

La autoridad deberá presentar las pruebas que sustentan esas acusaciones y demostrar ante un juez la participación de cada detenido.

También falta establecer quién proporcionó los aproximadamente 200 kilogramos de explosivos, cómo fueron trasladados, quién preparó el vehículo, quién ordenó el ataque y si existen otros integrantes de la célula involucrados.