*NEMESIS.
/Fernando Meraz Mejorado/
Las declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, para advertir que existe “una conexión mortal” y una relación letal entre los cárteles del narcotráfico (principalmente Sinaloa y CJNG) y funcionarios corruptos del gobierno mexicano, con ello generó una ola de temores especialmente en el sector político, y más en el partido de Morena, en donde las relaciones entre políticos y capos del crimen organizado, son un secreto a voces en todo el país.
Terry Cole señaló que “combatir esta alianza es la prioridad número uno de la agencia estadunidense”.
Cualquier observador acucioso advertirá que hay un momento extraño en que la verdad y la mentira se parecen tanto que ya no se distinguen.
Y así caminamos: entre el que grita que todo se va a derrumbar, el que grita que todo es una mentira, y el resto de nosotros, que solo queremos saber si algún día podremos vivir sin tener miedo a lo que se dice, a lo que se calla, y a lo que viene de más allá de la frontera.
Porque al final, cuando se apaguen los micrófonos y se guarden los titulares, lo que quedará es esta tierra, con sus heridas y sus esperanzas, esperando no ser moneda de cambio en juegos que no entendemos.
***
Así, México es un campo que tiembla antes de la tormenta. Cada rumor es un trueno lejano; cada noticia, una gota a punto de desbordar el vaso. Nos han enseñado a temer tanto al que dice venir a poner orden como al que dice cuidarnos; al que tiene el puño levantado y al que extiende la mano. Porque hemos visto demasiadas veces que la justicia a veces se viste de capricho, y el poder cambia de camisa como quien cambia de estación, pero sigue siendo el mismo cuerpo el que lo sostiene.
***
Quizás todo sea niebla que se disipará al amanecer. O quizás sea el comienzo de algo que no sabremos nombrar hasta que ya esté aquí. Mientras tanto, el miedo sigue caminando con nosotros, compañero silencioso que nos mira desde el espejo, y nos recuerda que esta tierra nuestra, tan llena de historia y sangre, también está hecha de dudas y esperas, como semilla que no sabe si la lluvia la hará florecer o la ahogará para siempre.–oOo–
Enviado desde mi Huawei de Telcel.


