Cancha Violeta: el fútbol barrial que teje comunidad en San Pedro Xalostoc

*Fotos: Gerardo Magallón

/Jaime Quintana Guerrero/

26.02.2026 Desinformémonos Ciudad de México.- Existen dos Mundiales. El de arriba, el que deja dinero no precisamente a los hombres o mujeres que lo juegan, sino a los directores, a los que toman las decisiones, y el de abajo, el comunitario, barrial, el de la calle, el que siembra valores, comenta Perla Acosta, de la organización Más Sueños, que acompaña a los pobladores de San Pedro Xalostoc, donde celebraron el segundo aniversario del la Cancha Violeta, en el Estado de México.

“Tenemos una lucha constante con el fútbol de arriba. Hay que ver el fútbol de abajo, porque es una herramienta de cambio y de paz, teje comunidad. ¿Dónde están las mujeres? Siempre en la cocina, en el espacio privado”, reflexiona Acosta, quien está convencida de que “se tiene que hablar más del fútbol barrial, el callejero, el comunitario, del futbol feminista”.

Niños, niñas, mujeres y hombres se dieron cita en la Cancha Violeta ubicada en Ecatepec de Morelos para entrenar y jugar en un proyecto integral, donde el juego es la escusa para aprender y adquirir valores sociales.

Cada niño lleva su uniforme, camisa, shorts, zapatos de fútbol y un cuaderno para tomar nota de los ejercicios en los talleres antes de patear el balón. Los valores que se fomentan son la equidad, el amor y la amistad, además de temas como los derechos humanos, derechos de las mujeres y de género.

“Me gusta muchísimo el fútbol, para mí lo es todo. Cuando estoy en mi cancha, cuando estoy con mi familia violeta, esto significa mucho para mí, porque aquí hay valores, hay respeto, hay libertad. Hay demasiadas cosas, muchas oportunidades para una niña de trece años como yo. Me gusta compartir muchísimo mi tiempo con mis compañeros, jugando fútbol, estar con el balón en pie. Es increíble estar aquí”, cuenta Luna, niña futbolista en Ecatepec.

Cuando llegas al pueblo de San Pedro Xalostoc, que algunos recuerdan que se refiere a pueblos de arenas, a primera vista parecería una colonia, un barrio de una ciudad, pero no: es un pueblo originario e histórico, que conserva costumbres y tradiciones, además de que hace uso de los espacios comunitarios, como es la cancha de fútbol.

“La cancha de futbol es de la comunidad”, nos platica Nayeli Arenas Morales, originaria del lugar, abogada y miembro de la organización Mujeres Ecatepenses por los Derechos Humanos (MEDHE), quien se dedica a dar asesoría a las mujeres que sufren violencia y discriminación en la zona.

La cancha tiene su historia, ya que en los años 60 los hombres se juntaron porque necesitaban y querían un espacio para jugar. Se reunieron y consiguieron comprar el área, la limpiaron de la hierba y de las piedras, y nació el Club Social y Cultural de San Pedro Xalostoc.

En 2018, MEDHE y la organización Más Sueños “hablamos con el Club Social y Cultural, organización deportiva masculina, y les planteamos que queríamos hacer un torneo de mujeres. Aceptaron, y decidimos también poner la Cancha Violeta aquí en San Pedro”, cuenta Nayeli Arenas.

Al primer Torneo Violeta, de fútbol feminista, se inscribieron 40 equipos, con más de 400 jugadoras. En total, con el público, sumaron cerca de dos mil personas en un evento deportivo comunitario y con perspectiva de género, recuerda Arenas, también jugadora e impulsora del proyecto. Dicho torneo, agrega, fue acompañado por una feria de asociaciones. “El secreto está en la inclusión, este club era organizado por varones y ahora ya cambió”, asegura.

 

El Torneo es itinerante, explica la abogada. “Llevamos 18 torneos violetas, algunos en Teotihuacán, Tlalnepantla, en Tampico, entre otros. Son las organizaciones o pueblos los que piden que hagamos un Torneo Violeta. Se inscriben los equipos de allá, y a veces se inscriben los mismos y te siguen a otras canchas”, explica.

Sobre el Mundial de fútbol que se acerca y que una de sus sedes será en México, la defensora de derechos humanos de Ecatepec reflexiona: “El Mundial yo lo veo lejos. Muchas de las infancias que están aquí, o nosotros mismos, aunque vaya a realizarse en nuestro país, nunca vamos a tener acceso a un boleto de esos, a menos que trabajemos mucho. Y aun así existen otras prioridades”.

“En México nos gusta el fútbol, disfrutamos los partidos en la televisión, pero también en la cancha, y tal vez esto no sea un Mundial, pero es jugar. Con ellos se demuestra que se tiene derecho a jugar fútbol, pero no con algún equipo de la FIFA, sino que aquí existe este lugar donde se viene a jugar un fútbol libre de violencia. Aquí no vienen los papás a gritarles y decirles a sus hijos que está mal algo o que aquí no está permitido eso”, explica Arenas.

Un teleférico atraviesa la cancha, trasladando a los habitantes. Es un paseo desde el cielo por las colonias y pueblos que da testimonio de lo que se vive abajo. Son muchos los colores y murales que aparecen encima de estas montañas llenas de casas.

Abajo están las comunidades con altos índices de violencia, sin alumbrado y sin acceso a la justicia, como lo comenta Nayeli Arenas. Pero abajo, también, se en encuentran hombres y mujeres, niñas y niños que albergan el proyecto de la Cancha y del Torneo Violeta.

 

Nicole García es una de ellas. Originaria del pueblo de San Pedro Xalostoc, entrena a los niños y niñas en la cancha, pero también forma parte de los Torneos Violetas. Gracias a estos torneos, relata, ha podido viajar y conocer otras partes del mundo, como Panamá en 2025 y Francia en 2024, donde fueron campeonas, en el Fut-7, de la Copa América.

“El Torneo Violeta es de mujeres, es nuestro espacio para poder hacer fútbol, lo que nos gusta, y también podemos ser seleccionadas para ir a otros países”, expone orgullosa.

En medio de la cancha llanera se observa un niño jugando con su perro y una pelota, mientras en la cancha de futbol rápido unos niños y niñas, junto a sus padres y madres, festejan el segundo aniversario de la Cancha Violeta.

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