*Su renuncia advierte que el sindicalismo mexicano entra en una nueva etapa, donde la CTM deberá demostrar si puede reinventarse y mantener su papel histórico en la defensa de los trabajadores.
04.02.2026 El histórico dirigente sindical Carlos Aceves del Olmo confirmó que dejará la Secretaría General de la Confederación de Trabajadores de México el próximo 23 de febrero de 2026, tras una década al frente de la central obrera más influyente del país. La decisión, comunicada mediante una carta dirigida al Comité Nacional, se fundamenta en recomendaciones médicas y en el deseo de dedicar más tiempo a su familia.
Con gratitud y convicción, comparto esta decisión tomada pensando siempre en el interés superior de la
@CTM_MX y de las y los trabajadores de México”, escribió al compartir en redes su renuncia.
La Unidad y el Trabajo seguirán siendo nuestra fortaleza.
Con ello concluye un ciclo marcado por la continuidad del sindicalismo priista y por la defensa de los intereses laborales en un entorno de profundas transformaciones políticas y económicas.
Aceves del Olmo asumió la dirigencia de la CTM en 2016, tras la muerte de Joaquín Gamboa Pascoe, y desde entonces se convirtió en el rostro de la organización en un periodo de transición para el sindicalismo mexicano. Durante su gestión enfrentó la reforma laboral impulsada en 2019, que modificó los mecanismos de negociación colectiva y democratizó la vida interna de los sindicatos.
También debió responder a las presiones internacionales derivadas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, que exigió nuevas reglas de transparencia y participación sindical. En medio de ese escenario, Aceves defendió la vigencia de la CTM como interlocutora histórica de los trabajadores, aunque reconoció que las condiciones actuales demandan una entrega total y permanente que ya no puede garantizar por motivos de salud.
El anuncio de su salida se produce en vísperas del XVII Congreso Nacional Ordinario de la CTM, donde se definirá la sucesión en la Secretaría General. Aceves ha pedido que el relevo se realice en un marco de unidad, consciente de que la central obrera enfrenta el reto de mantener su influencia en un país donde la pluralidad sindical y la competencia política han reducido el peso hegemónico que tuvo durante décadas.
La CTM, considerada durante gran parte del siglo XX como el brazo obrero del Partido Revolucionario Institucional, ha visto disminuir su capacidad de movilización y su presencia en el Congreso, aunque conserva un papel relevante en sectores estratégicos como la industria automotriz, la construcción y los servicios públicos.
Los antecedentes de Aceves del Olmo muestran una trayectoria de más de medio siglo en el sindicalismo. Nacido en la Ciudad de México en 1940, inició su carrera en el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros y posteriormente se integró a la CTM, donde escaló posiciones hasta convertirse en uno de los hombres de confianza de Gamboa Pascoe.
Además de su labor sindical, fue legislador en varias ocasiones, ocupando curules en la Cámara de Diputados y en el Senado, siempre bajo las siglas del PRI. Su estilo conciliador y su capacidad de negociación le permitieron mantener la interlocución con distintos gobiernos, desde los últimos presidentes priistas hasta las administraciones panistas y morenistas.
La salida de Aceves del Olmo marca el fin de una era para la CTM y abre un proceso de redefinición en el sindicalismo mexicano. El relevo en la dirigencia será observado con atención por el gobierno federal, por las empresas y por los trabajadores, en un momento en que la defensa de los derechos laborales se cruza con los desafíos de la economía global y la necesidad de fortalecer la democracia sindical.
La figura de Aceves quedará inscrita en la memoria del movimiento obrero como el último gran representante de la vieja guardia cetemista, que supo adaptarse a los cambios pero que finalmente reconoce los límites personales frente a las exigencias de un liderazgo permanente.












