Celebración religiosa acaba en tragedia con 10 muertos y 64 heridos en Temascalcingo.

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*Explotó material pirotécnico almacenado en un inmueble contiguo a la parroquia.

06.09.2026 Estado de México.- La explosión de material pirotécnico durante los festejos patronales de la comunidad de Santa María Canchesdá, en el municipio de Temascalcingo, Estado de México, dejó un saldo de 10 personas fallecidas y 64 lesionadas, de acuerdo con la actualización difundida este domingo por autoridades del Estado de México.

La tragedia ocurrió la noche del sábado 5 de septiembre, alrededor de las 21:00 horas, cuando habitantes de la comunidad se encontraban reunidos en las inmediaciones de la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, como parte de las celebraciones patronales. El material pirotécnico que se encontraba almacenado en un inmueble aledaño al templo detonó y provocó una explosión de gran magnitud.

El estallido ocasionó el desplome de una parte de la estructura del inmueble y daños en la zona de la iglesia, mientras decenas de personas resultaron heridas. Entre los lesionados se encuentran menores de edad, además de adultos, y dos sacerdotes de la parroquia también resultaron heridos, informó la Diócesis de Atlacomulco.

El número de víctimas se incrementó durante las horas posteriores al accidente. Los primeros reportes establecieron nueve personas fallecidas, pero posteriormente se confirmó la muerte de una persona más que había sido trasladada para recibir atención médica, con lo que el saldo llegó a 10 víctimas mortales

La emergencia movilizó a corporaciones de los tres órdenes de gobierno y a cuerpos de auxilio de distintos municipios. En el lugar participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Cruz Roja, Servicios de Urgencias del Estado de México y unidades municipales de Protección Civil y Bomberos de Temascalcingo, Ixtlahuaca, El Oro, San José del Rincón, Acambay y Atlacomulco, además de personal procedente de Contepec, Michoacán.

Las labores de rescate se concentraron inicialmente en la búsqueda de personas entre los escombros y en la atención y traslado de los lesionados. Debido a los daños estructurales y a la presencia de más material pirotécnico en el sitio, las autoridades establecieron medidas de seguridad para evitar nuevos incidentes.

El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia realizó una inspección en el lugar y detectó la existencia de más material pirotécnico. Ante el riesgo que representaba su manipulación, emitió recomendaciones para que personal especializado efectuara su desmontaje e inhabilitación.

La Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México instaló un Sistema de Comando de Incidentes para coordinar las labores de emergencia y la intervención de las distintas instituciones que acudieron a Santa María Canchesdá.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México también acudió al lugar durante la noche para iniciar las investigaciones correspondientes y establecer las circunstancias en las que ocurrió la explosión. La investigación deberá determinar cómo fue almacenada la pirotecnia, qué provocó la detonación y si se cumplieron las medidas de seguridad aplicables para el manejo de material pirotécnico.

La explosión ocurrió en el contexto de una celebración religiosa dedicada a Nuestra Señora de la Luz. En comunidades del Estado de México, como ocurre en distintas regiones del país, el uso de fuegos artificiales forma parte de las celebraciones patronales, aunque su almacenamiento, transporte y utilización implican riesgos que requieren medidas específicas de seguridad.

Crédito vídeo a quien corresponda

Tras la tragedia, la Diócesis de Atlacomulco expresó su pesar por las víctimas y solicitó apoyo para atender a los lesionados. También pidió la colaboración de la población mediante la donación de insumos médicos y productos necesarios para los pacientes y sus familiares en el Hospital General de Atlacomulco. Entre los artículos solicitados se encontraban gasas, guantes estériles, puntas nasales, medicamentos, soluciones de rehidratación, sábanas, batas, agua, alimentos y cobijas. ([La Jornada][4])

El Ayuntamiento de Temascalcingo también habilitó centros de acopio para recibir artículos de primera necesidad e insumos destinados a las personas afectadas por el accidente. ([Mexiquense Digital][6])

El saldo de 10 muertos y 64 lesionados representa un incremento considerable respecto de las primeras cifras conocidas durante la noche del sábado, cuando los cuerpos de emergencia todavía realizaban labores de rescate y atención en la zona.

La dimensión de la tragedia también se explica por el momento en que ocurrió la detonación: la comunidad se encontraba reunida para participar en los festejos patronales, por lo que había una concentración importante de personas alrededor del templo cuando se produjo la explosión.

Hasta este domingo 6 de septiembre, las autoridades no han atribuido el hecho a una acción deliberada ni han señalado la participación de algún grupo criminal. La información disponible apunta a una explosión relacionada con material pirotécnico almacenado junto a la parroquia, mientras continúan las investigaciones para establecer las causas precisas del accidente.

La Fiscalía mexiquense deberá determinar además si existieron irregularidades en el almacenamiento o manejo de la pirotecnia y, en su caso, establecer las responsabilidades que correspondan.

Mientras continúan las investigaciones, los equipos de emergencia permanecen atentos a la evolución médica de las personas lesionadas y a las condiciones de seguridad del inmueble afectado.

La tragedia de Santa María Canchesdá vuelve a colocar bajo atención el riesgo que representa el almacenamiento de grandes cantidades de material pirotécnico en zonas donde se realizan concentraciones de población. En este caso, una celebración religiosa terminó convertida en una emergencia que dejó 10 personas sin vida y 64 lesionadas, de acuerdo con el último reporte oficial disponible este domingo.