*CAFÉ DE MAÑANA.
/ Por José Luis Enríquez Ambell /
Estas empresas estatales y del Gobierno de la República gozan entre la opinión pública del más amplio rechazo de la sociedad en su conjunto.
Y es que el nivel de rechazo a la CFE y a PEMEX radica, sobre todo, en la poca o casi nula vocación social, así como nada humanista, de estos dos entes públicos.
Usuarios directos e indirectos coinciden en el mal servicio de las dos entidades públicas, y es que, en su mayoría, el personal que está frente a la población no suele tener los mejores modos en su trato, y si después el servicio que ofrecen y cobran NO es en las mejores condiciones, así empeora la percepción.
La CFE suele “pegar” de manera directa en los bolsillos y crear un mal humor en sus clientes, aunque con menor simpatía que Pemex, pues la Comisión Federal de Electricidad impacta en la vida diaria de la población ante los cortes de luz y alta burocracia que se traduce en un exceso en la rigidez de los trámites y conductas de más de uno de sus empleados, aun cuando cabe decir que hay muy honrosas excepciones, pues hay extraordinarios empleados de confianza como también de base sindicalizada.
Con mayor frecuencia, cortes del servicio por la Comisión Federal de Electricidad elevan las críticas de usuarios, pues en la mayoría de las veces, sin un aviso preliminar, cortan la luz.
Esa velocidad de suspender el suministro y aparentemente sin razón es aún más veloz ante un retraso en pagos de usuarios, y contrasta esa conducta poco o nada amable con la lentitud para resolver reportes de fallas, apagones y trámites menores. Y es que hay factores que son una factura social y económica para todos los usuarios, pues en varias ocasiones existen los daños sin reparación de parte de la CFE ante los constantes “bajones” de luz y “variaciones de voltaje”, y llegan a quemar electrodomésticos y equipos diversos en hogares.
He tenido la necesidad de estar presente y ser testigo en varios trámites —sencillos y que hacen complejos— en la CFE, empresa paraestatal que, al menos en Veracruz, no parece atravesar por sus mejores momentos en servicios, pues hay testimonios que advierten han llevado a afectados a tener problemas de su salud después de enfrentar todo el desgaste con una alta frustración que les genera el mal servicio, pero también con una mala atención al tener que acudir a sus oficinas.
Los cobros excesivos y casi siempre injustificados, pues reflejan consumos de locura, ponen a usuarios en un grado de indefensión frente a quienes saben que son únicos en este servicio de energía eléctrica.
Por cuanto hace a PEMEX, es también innegable que existe una percepción en su contra, en términos que suele buscar al máximo eludir responsabilidad ante acciones que se suscitan por cuanto hace a desastres ambientales, explosiones e incendios, situaciones que se convierten en reclamos cada vez más constantes por parte de comunidades afectadas, pescadores y organizaciones civiles.
Petróleos Mexicanos ha venido enfrentando un aumento este 2026 por emergencias en el sur de Veracruz e igual en el Golfo de México, que incluyen fugas, explosiones e incendios, desatando fuertes críticas por sus constantes deslindes iniciales, la lentitud en la limpieza y la opacidad en sus reportes, y ese desinterés golpea en su contra desde la percepción poblacional.
Sin duda, la indignación pública deja sin argumentos, pues NO la justifica a la paraestatal con su actuación de respuesta que, a veces, en poco o en nada alivia a los afectados, de ahí que las críticas en su contra aumentan y llevan a reconocer que tienen serias deficiencias estructurales y que incluye a una nula conducta en favor de la población.
Críticas a Pemex aumentan y suelen enfocarse más en su gestión interna, su costo para las finanzas públicas y el trato hacia sus propios sectores de trabajadores, así como a la población abierta.
De por sí, Pemex es una carga financiera, al ser una de las más endeudadas del mundo, y muchos cuestionan que reciba constantes rescates con recursos públicos que bien podrían destinarse a la salud o educación, restándole así ese sentido “humanista” al gasto social, y ahora que el Proyecto de Presupuesto de Egresos para 2027 se revisa y discutirá en el Congreso de la Unión, no estaría mal ponerle atención al asunto.
En Petróleos Mexicanos no solo tienen conflictos internos laborales —intensas protestas de los jubilados y personal de confianza— o de austeridad y el tema de “pensiones doradas”, y recortes unilaterales a algunas de las prestaciones médicas y pensiones después de varias décadas de servicio.
DE SOBREMESA
Las deudas por consumos de la CFE NO son heredadas a los familiares, pues, legalmente, el contrato de suministro eléctrico es una obligación personal que existe entre el titular (persona) y la Comisión.
Y al fallecer el titular, la CFE no puede obligar legalmente a los familiares a liquidar ese pasivo con su propio patrimonio, e incluso ni condicionar un contrato nuevo al pago de un adeudo ajeno.
“Y hay testimonios de que eso NO se respeta por los servidores públicos de CFE en Veracruz, y que muestra lo NO humanistas de algunas personas en esa empresa pública”.
No obstante que en Xalapa el personal de la CFE tiene una clínica del IMSS de adscripción solo para ellos y dentro de sus instalaciones, y sin necesidad de acudir a fila alguna en las clínicas ubicadas en la capital veracruzana, ni así se apiadan de brindar un mejor servicio o mayor tacto y sin maltrato a la población usuaria.
UN CAFÉ CON PIQUETE
Y Pemex, ahora que se ha dado el segundo simulacro nacional en materia de protección civil, requiere una revisión profunda, pues su actuación para atender a afectados ante daños que se han presentado y ocasionado por ellos hace que se les exija que sean algo “humanistas” ante el dolor.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
En plena recta final de Septiembre entre los temas que surgan en las Guardias de Honor ante el Monumento a Don Miguel Hidalgo, y los asuntos en el Congreso del Estado (Orfis, el Fuero para los alcaldes, y otros), habrá tela de dónde cortar para la agenda política en Veracruz que dará de que hablar, sin omitir los efectos por las lluvias.
¡ES CUANTO!

