Claudia Corona presentó dos obras como solista con la OSX.

  • En Tlaqná se realizó el estreno en Xalapa de Balada mexicana, de Manuel M. Ponce. 
  • “Con la Orquesta Sinfónica de Xalapa se puede hacer todo y bien”, señaló la directora invitada Catherine Larsen Maguire .

/ Jorge Vázquez Pacheco / Fotos: Cortesía de OSX /

02/06/2026, Xalapa, Ver.- Claudia Corona, pianista mexicana forjada en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana (UV), regresó como solista de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX) para presentar dos obras de autores nacionales, como ha sido la línea artística de quien se inició en el piano bajo la guía de su madre, la eficiente catedrática Patricia Castillo. 

Y lo hizo con una primera audición en esta ciudad de la Balada mexicana del zacatecano Manuel M. Ponce, así como el Concierto opus 22 del duranguense Ricardo Castro, en la sala de conciertos de Tlaqná, Centro Cultural, misma que se complementó con la suite de 1945 para la música del ballet El Pájaro de Fuego, del ruso Ígor Stravinsky. 

Los analistas e investigadores suponen que la breve pieza de Ponce es uno de los más tempranos ejemplos de la pianística aplicada al nacionalismo mexicano, ya que en su versión inicial fue terminada en 1914, con orquestación concluida cuatro años más. Estructurada sobre dos temas propios del canto popular —El durazno y Acuérdate de mí—, pocos recuerdan una letra que reza lo siguiente: “Me he de comer un durazno desde la raíz hasta el hueso”. 

Por lo que respecta a la partitura de Castro, este concierto en tonalidad de La mayor es considerado el primer gran logro para piano concretado por un compositor latinoamericano. Terminado en 1904, fue estrenado en Amberes, Bélgica, ese mismo año y con el autor como solista. 

 

Un detallado trabajo sobre la versión de 1945 de la música de Stravinsky para ballet

 

Es menester tomar en cuenta que el también autor del famoso Vals capricho fue un virtuoso en la ejecución del teclado y se le distingue como el único connacional generador de un gran número de polonesas para piano solo, a la manera del Chopin (a quien admiraba sin reserva alguna), además de mazurkas y una pieza sobre los estudios sinfónicos opus 13, de Robert Schumann. 

Cabe señalar que Claudia Corona, radicada permanentemente en Alemania, realiza en Europa una notable labor de promoción para autores mexicanos, como ha sido el caso de José Rolón, de quien llevó a la discografía su Concierto para piano como solista con la Sinfónica de Núremberg. La joven maestra, catedrática del instrumento en la Universidad de Friburgo, ha dejado la constancia de una eficiencia que le es propia, su solvencia se vio magnificada al lado de Catherine Larsen Maguire, maestra británica invitada con quien mostró evidente empatía artística.  

“Orquesta con la que se puede hacer todo” 

En entrevista posterior a la audición, Larsen Maguire destacó los atractivos propios de las obras de Ponce y Castro, así como los desafíos que le representó trabajar sobre la resolución de partituras que le eran del todo desconocidas. Comentó que siente afinidad por la obra de los maestros nacionales, ya que muchos de ellos muestran un estilo derivado directamente del romanticismo tardío, que le es del todo familiar. 

 

La pianista Claudia Corona, como solista de la Orquesta Sinfónica de Xalapa

 

La maestra no perdió oportunidad para elogiar al organismo artístico universitario. “Con una orquesta de esta calidad es posible hacer todo y hacerlo muy bien”, enunció en perfecto español y en alusión a la complejidad de la suite de Stravinsky para el ballet El Pájaro de Fuego. Catherine optó por la versión de 1945, sobre la conocidísima de 1919. Ésta es más corta y no hay en ella los añadidos posteriores de tres pantomimas, un scherzo y el Pas de deux previos al Rondó de las princesas y la enérgica Danza infernal del rey Jatschái. 

Para el siguiente concierto, programado para el 12 de junio, se presentará como solista el joven Emmanuel Quijano —integrante del Cuarteto de Bellas Artes— con el Concierto para violín de Dvořák, además de la Obertura trágica de Brahms y la Cuarta sinfonía de Schumann. La dirección será de Martin Lebel.