*Asegura que no recibe a aspirantes rumbo a 2027
08.09.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, le solicitó una reunión para abordar la situación de seguridad que enfrenta el municipio y el avance de las investigaciones por el asesinato de su esposo, el entonces presidente municipal Carlos Manzo, pero explicó que decidió no recibirla personalmente debido a la proximidad del proceso electoral de 2027.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria explicó que su decisión forma parte de una regla que, dijo, aplica sin importar el partido político: evitar encuentros personales con quienes puedan tener aspiraciones electorales, para impedir que una reunión presidencial pueda interpretarse como un respaldo político o electoral.
“No, he tenido con ella conversación a través de mensajes. Ella ha pedido verme”, explicó Sheinbaum al ser cuestionada sobre la petición de Quiroz.
La presidenta agregó que, ante la cercanía de los comicios, ha decidido limitar este tipo de encuentros.
“He buscado, como ya vi en los tiempos electorales también, pues ya no veo yo a alguien que quiera ser candidato a algo, la verdad”, sostuvo.
Sheinbaum subrayó que la medida no está dirigida específicamente contra la alcaldesa de Uruapan y que tampoco distingue entre fuerzas políticas.
“Ni de Morena ni de otros partidos, porque no está bien. Me reúno con el gobierno, pero ya no me reúno con quien pretenda ser candidato”, afirmó.
La declaración ocurre en un momento especialmente delicado para Quiroz, quien llegó a la Presidencia Municipal de Uruapan después del asesinato de Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025, y que desde entonces ha mantenido una confrontación pública con distintos actores políticos y ha exigido que se profundice en las investigaciones para determinar no solamente quién ejecutó el crimen, sino quién pudo haberlo planeado o facilitado.
La alcaldesa ha insistido además en que la investigación debe llegar hasta las últimas consecuencias y recientemente anunció que acudiría a la Fiscalía General de la República para solicitar formalmente que el caso sea atraído por la instancia federal. Este martes, precisamente, Quiroz acudió a la FGR en la Ciudad de México para plantear esa petición.
Sobre esta solicitud, Sheinbaum dejó claro que la decisión no corresponde al Poder Ejecutivo federal.
“Ella públicamente lo ha pedido, ya depende la Fiscalía General de la República y de los avances que tenga la Fiscalía estatal, ya tendrá que decidirlo la fiscal”, señaló.
Con ello, la presidenta se refirió directamente a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, como la funcionaria que deberá determinar si existen elementos para que la institución federal atraiga la investigación.
Por ahora, la indagatoria permanece en manos de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, que durante las últimas semanas ha realizado nuevas diligencias relacionadas con el caso y ha requerido información a Quiroz.
Uno de los episodios que ha incrementado la tensión ocurrió a finales de agosto, cuando la Fiscalía estatal notificó a la alcaldesa un nuevo requerimiento relacionado con los teléfonos celulares que pertenecieron a Carlos Manzo.
Se trata del tercer requerimiento para obtener esos equipos, de acuerdo con información publicada por La Jornada, con el propósito de determinar si contenían información relevante para la investigación o datos relacionados con posibles amenazas que hubiera recibido el exalcalde antes de su asesinato.
La situación ha colocado a Quiroz en una posición particularmente compleja: por un lado, reclama que la investigación del homicidio de su esposo sea ampliada y que se esclarezcan todas las líneas posibles; por otro, la Fiscalía estatal ha realizado diligencias que la involucran como parte de la investigación, aunque hasta ahora no existe públicamente una acusación formal que la señale como responsable del asesinato de su marido
Incluso algunos señalamientos públicos han intentado vincularla con personas relacionadas con la investigación del crimen. Sin embargo, esas versiones deben distinguirse de las actuaciones ministeriales formalmente acreditadas.
La información disponible señala que Quiroz ha sido requerida para aportar elementos a la investigación y que su condición dentro de las diligencias no significa, por sí misma, que haya sido imputada por el homicidio.
La propia alcaldesa ha sostenido que está dispuesta a colaborar con las autoridades y, al mismo tiempo, ha reclamado que la investigación sea llevada a una instancia federal para garantizar, desde su perspectiva, mayor exhaustividad.
En medio de este escenario también se ha intensificado la discusión sobre la seguridad de Uruapan y la capacidad de respuesta de la Policía Municipal.
Durante los primeros días de septiembre, el gobierno municipal anunció una depuración de la corporación, argumentando que algunos elementos no aprobaron los exámenes de control y confianza o no cumplían con los requisitos establecidos por el Sistema Nacional de Seguridad Pública. Inicialmente se informó de la salida de 20 agentes.
Sin embargo, el tema escaló el lunes 7 de septiembre, cuando el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que fueron 109 los policías municipales dados de baja y rechazó que el Gobierno de Michoacán hubiera ordenado esas separaciones. El mandatario sostuvo que las decisiones laborales respecto de la Policía Municipal corresponden al Ayuntamiento de Uruapan.
Este episodio resulta especialmente relevante por el contexto de violencia que enfrenta Uruapan y por las condiciones de inseguridad de la propia alcaldesa, quien ha denunciado presiones y cuestionamientos derivados de la investigación del asesinato de Manzo.
A ello se suma el entorno político que rodea a Quiroz. En las últimas semanas distintos actores han mencionado la posibilidad de que compita por la gubernatura de Michoacán en 2027 y quién contenderia en contra del grupo señalado por el propio Carlos Manzo antes de su crimen, responsabilizandoles si algo llegará a pasarle.
El tema no es menor para explicar la decisión de Sheinbaum, pues la presidenta fue explícita en señalar que busca evitar cualquier encuentro que pueda ser leído como una señal de apoyo electoral.
De hecho, recientemente el debate político en torno a una eventual candidatura de Quiroz se intensificó.
El dirigente del PRI, Alejandro Moreno, abrió públicamente la posibilidad de que una eventual alianza opositora pudiera respaldarla para la gubernatura, mientras otros grupos políticos también han mencionado su nombre sin embargo las autoridades electorales y legislativas le han puesto candados en las normas para que ello ocurra.
En ese contexto, Sheinbaum aseguró que la comunicación institucional con Uruapan no está suspendida.
“De todas maneras yo tengo comunicación con ella por mensaje para lo que requiera”, afirmó.
La presidenta también explicó que los asuntos relacionados con la seguridad del municipio son atendidos por integrantes de su gabinete.
“Para temas de seguridad u otros temas, le he pedido a Omar (García Harfuch) o a la secretaria de Gobernación (Rosa Icela Rodríguez) que pudieran atender temas de Uruapan”, dijo.
De esta manera, la negativa de Sheinbaum a sostener una nueva reunión presencial con Quiroz no implica, de acuerdo con sus propias declaraciones, que haya cortado la comunicación con la alcaldesa ni que los problemas de Uruapan hayan quedado fuera de la agenda federal.
La situación ocurre además mientras la Fiscalía de Michoacán continúa realizando diligencias sobre el asesinato de Carlos Manzo y Quiroz mantiene su exigencia de que la investigación sea atraída por la FGR.
El caso ha adquirido una dimensión política adicional debido a las aspiraciones que diversos sectores atribuyen a la alcaldesa para 2027. Sin embargo, hasta el momento, la posición expresada por Sheinbaum es que su gobierno debe mantener distancia de cualquier encuentro que pueda interpretarse como apoyo a una candidatura.
La presidenta resumió su postura con una frase que marca la línea que pretende mantener durante el periodo previo a las elecciones: “Me reúno con el gobierno, pero ya no me reúno con quien pretenda ser un candidato”.
El escenario deja a la alcaldesa en medio de tres frentes simultáneos: la exigencia de justicia por el asesinato de su esposo, una investigación estatal que continúa realizando requerimientos y diligencias relacionadas con el caso y un ambiente político intimidatorio al colocarla desde ahora entre los posibles nombres para la contienda por la gubernatura de Michoacán en 2027.

