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19.08.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo utilizó este miércoles los reconocimientos expresados desde Estados Unidos hacia Omar García Harfuch para subrayar el esquema bajo el cual México mantiene la cooperación en materia de seguridad con las agencias estadounidenses y, al mismo tiempo, cuestionar lo que calificó como un doble discurso de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue consultada sobre la participación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana en la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en Buenos Aires, Argentina, encuentro organizado por la DEA y el Ministerio de Seguridad argentino, con representantes de más de un centenar de países.
Sheinbaum destacó que el director de la DEA, Terry Cole, ha reconocido públicamente el trabajo de García Harfuch y que ambos mantienen comunicación constante. El pasado 5 de agosto, Cole afirmó que el funcionario mexicano “quiere lo mejor para su país”, mientras señaló que él busca igualmente proteger a Estados Unidos y a sus ciudadanos. También confirmó que existe una relación permanente entre ambos funcionarios.
La declaración de Cole ocurrió después de una pregunta sobre la cooperación de México en materia de seguridad y en medio de nuevos anuncios de Washington contra integrantes del crimen organizado. El jefe de la DEA sostuvo entonces que el vínculo con Harfuch se mantiene activo y que ambos gobiernos continúan intercambiando información en operaciones relacionadas con organizaciones criminales transnacionales.
La presidenta retomó esos reconocimientos para señalar que existe una diferencia entre la valoración que determinados funcionarios estadounidenses hacen del trabajo de las autoridades mexicanas y otros pronunciamientos provenientes de la propia agencia antidrogas, particularmente cuando se formulan acusaciones sobre supuestos vínculos entre organizaciones del narcotráfico y actores políticos o funcionarios mexicanos.
En ese contexto, Sheinbaum recordó que la relación con las agencias de seguridad de Estados Unidos no opera bajo las condiciones que existían años atrás. Como antecedente citó la detención del general Salvador Cienfuegos, ocurrida en octubre de 2020 en Los Ángeles, California, cuando el entonces secretario de la Defensa Nacional fue arrestado por autoridades estadounidenses acusado de delitos relacionados con narcotráfico. El gobierno mexicano cuestionó posteriormente la actuación de las autoridades estadounidenses y Cienfuegos regresó a México después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró los cargos.
A partir de aquel episodio, explicó la presidenta, México modificó el marco jurídico para establecer reglas específicas sobre las actividades de agentes y agencias extranjeras en territorio nacional. Las modificaciones a la Ley de Seguridad Nacional establecieron obligaciones para los agentes extranjeros y mecanismos para que las autoridades mexicanas reciban información sobre sus actividades.
Sheinbaum insistió en que cualquier colaboración con instituciones estadounidenses debe desarrollarse dentro de las disposiciones constitucionales y legales mexicanas. La relación, sostuvo, no implica que las agencias extranjeras puedan realizar operaciones de manera autónoma en territorio nacional.
“Cooperación sí, subordinación no”, ha sido una de las expresiones utilizadas por la presidenta para definir el modelo de colaboración que su administración pretende mantener con Washington. La frase volvió a aparecer como eje de su explicación sobre la presencia de funcionarios y agencias estadounidenses en México.
La presidenta enumeró los cuatro principios que, según su gobierno, deben regir la relación bilateral en materia de seguridad: defensa de la soberanía, cooperación sin subordinación, responsabilidad compartida y respeto y confianza mutuos.
Bajo ese esquema, explicó, México puede intercambiar información, coordinar investigaciones y participar en acciones conjuntas con autoridades estadounidenses, pero las decisiones operativas dentro del territorio nacional corresponden exclusivamente a las instituciones mexicanas.
El propio García Harfuch ha utilizado esos principios al explicar la cooperación bilateral. En mayo pasado, después de que surgieran versiones sobre una presunta operación encubierta de la CIA contra integrantes del Cártel de Sinaloa, el secretario sostuvo que la colaboración con Estados Unidos existe y ha producido resultados, pero precisó que las operaciones en territorio mexicano corresponden a las autoridades nacionales.
La participación de Harfuch en la conferencia de Buenos Aires se produjo precisamente bajo ese argumento. Sheinbaum había explicado días antes que inicialmente se valoró no enviar al secretario debido a los antecedentes de tensión con la DEA, pero que el Gabinete de Seguridad determinó que era conveniente acudir para presentar ante autoridades de otros países los resultados de la estrategia mexicana.
La presidenta dijo entonces que la presencia de Harfuch permitiría mostrar que México mantiene una relación de coordinación con Estados Unidos sin aceptar una relación de subordinación. El funcionario mexicano viajó a Argentina para presentar información sobre la estrategia nacional de seguridad y los resultados obtenidos por las instituciones mexicanas.
En Buenos Aires, el encuentro también permitió que Harfuch y Terry Cole mostraran públicamente la continuidad de los canales de comunicación entre México y Estados Unidos. El secretario mexicano agradeció la rapidez con la que, según expuso, se ha producido el intercambio de información con la DEA y destacó la colaboración entre instituciones financieras y de seguridad de ambos países para combatir estructuras criminales.
El reconocimiento estadounidense al secretario ocurre mientras la relación bilateral atraviesa otros episodios de tensión. En las últimas semanas, México ha cuestionado señalamientos provenientes de Estados Unidos sobre funcionarios y actores políticos mexicanos, además de defender que cualquier intercambio de información relacionada con investigaciones criminales se realice mediante los canales institucionales correspondientes.
Para Sheinbaum, la cooperación en seguridad no significa aceptar todas las afirmaciones provenientes de las agencias estadounidenses. Por ello, al responder sobre los elogios hacia Harfuch, la presidenta volvió a colocar sobre la mesa la necesidad de distinguir entre la colaboración operativa y los pronunciamientos que puedan involucrar a autoridades mexicanas en investigaciones sobre delincuencia organizada.
La mandataria también aprovechó la conferencia para informar sobre un operativo desplegado durante la madrugada en Michoacán por integrantes del Gabinete de Seguridad. Sin proporcionar detalles de las acciones, explicó que las autoridades buscan a algunos de los principales generadores de violencia en esa entidad.
La operación produjo reacciones de grupos criminales, de acuerdo con la presidenta, quien señaló que algunos de los acontecimientos registrados durante la mañana estaban relacionados con las acciones emprendidas por las fuerzas federales.
Sheinbaum evitó adelantar nombres, objetivos específicos o resultados del despliegue y señaló que será la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana la encargada de proporcionar la información correspondiente.
El operativo ocurre en una entidad donde las autoridades federales mantienen acciones contra organizaciones criminales y redes dedicadas a actividades como extorsión, tráfico de drogas y control territorial. En días recientes, García Harfuch también había informado sobre acciones de seguridad relacionadas con productores de aguacate y grupos dedicados a la extorsión en Michoacán.
La referencia al despliegue en Michoacán permitió a la presidenta enlazar la discusión internacional sobre cooperación antidrogas con las operaciones que las instituciones mexicanas desarrollan dentro del país. Mientras en Buenos Aires Harfuch expone ante representantes extranjeros la estrategia de seguridad mexicana, en territorio nacional las fuerzas federales mantienen operativos dirigidos contra organizaciones identificadas como generadoras de violencia.
El mensaje de Sheinbaum quedó así dividido entre el reconocimiento al secretario por parte de funcionarios estadounidenses y la insistencia en que cualquier colaboración bilateral debe sujetarse a las reglas establecidas por México. La presidenta destacó que existe comunicación con las agencias de Estados Unidos, pero sostuvo que esa relación debe desarrollarse bajo condiciones de soberanía, responsabilidad compartida, confianza y cooperación sin subordinación.
En paralelo, el gobierno federal mantiene abiertos los canales de coordinación con la DEA y otras instituciones estadounidenses, mientras establece distancia frente a los señalamientos que considera incompatibles con ese modelo de relación.

