Claudia Sheinbaum cuestiona a Taddei por traicionar al pueblo y deslinda a Presidencia de AMLO de su designación

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“¿Fue electa por el presidente de la República? No”, dijo al recordar que fue el poder legislativo mediante una tómbola.

La presidenta sostiene que ningún integrante de la transformación puede traicionar la confianza ciudadana.

*Pide investigar las presuntas irregularidades en el INE y deslinda a Morena del ascenso político de la exconsejera presidenta, quien renunció en medio de señalamientos sobre contratos y posibles conflictos de interés.

29.10.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo endureció su posicionamiento sobre el caso de Guadalupe Taddei, expresidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), al vincular la responsabilidad de quienes ocupan cargos públicos con el compromiso de no traicionar al pueblo de México. En medio de la controversia por presuntas irregularidades en contrataciones del organismo electoral, la mandataria también cuestionó la narrativa que atribuye a Morena el nombramiento y la trayectoria de la exfuncionaria.

La discusión se produce después de la renuncia de Taddei a la presidencia del INE y de las exigencias de que se investiguen los contratos adjudicados durante su gestión. Sheinbaum ha sostenido que las posibles irregularidades deben esclarecerse mediante auditorías y que no puede existir sospecha de corrupción en una institución responsable de organizar las elecciones.

En sus declaraciones sobre los principios de la llamada Cuarta Transformación, la presidenta ha insistido en que la lealtad política no puede separarse de la responsabilidad pública. El mensaje adquiere relevancia en un contexto en el que el Gobierno federal defiende la consigna de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo como uno de los pilares de su movimiento.

La mandataria ha expresado que la confianza ciudadana se pierde cuando quienes asumen responsabilidades públicas se apartan de los principios que dicen defender. En su posicionamiento sobre el caso, planteó que las posibles faltas deben investigarse sin excepciones y que las instituciones electorales no pueden quedar al margen de las exigencias de transparencia que se aplican al resto del servicio público.

“Si ella cometió ilícitos en el Instituto Electoral, que se investigue y que se haga la auditoría profunda del Instituto Electoral, Instituto Nacional Electoral y las responsabilidades y el deslinde de responsabilidades”, señaló Sheinbaum el miércoles 28 de octubre, al referirse a las acusaciones que rodean la gestión de Taddei.

La presidenta también recordó que la designación de Taddei como titular del INE, en 2023, ocurrió mediante un procedimiento de insaculación después de que la Cámara de Diputados no logró reunir la mayoría calificada necesaria para elegir a una persona por votación. Por ello, rechazó que su llegada al organismo pueda atribuirse directamente a Morena o al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

“¿Fue electa por el presidente de la República? No”, fue el cuestionamiento planteado por Sheinbaum al explicar que el nombramiento no dependió de una decisión presidencial.

La mandataria reconstruyó parte de la trayectoria de Taddei para argumentar que su carrera en los organismos electorales comenzó antes de que Morena llegara al Gobierno federal. Recordó que en 2014 fue designada presidenta del organismo electoral de Sonora por el Consejo General del entonces Instituto Nacional Electoral, encabezado por Lorenzo Córdova.

“Es muy importante porque ahora hay una campaña de que Taddei era de Morena. No. Ella entró al Instituto Electoral en el 2014 en Sonora”, afirmó. También señaló que, en aquel momento, el Consejo General del INE estaba integrado por consejeros que participaron en la aprobación de su nombramiento.

La explicación busca separar la trayectoria profesional de la exconsejera presidenta de las acusaciones políticas sobre una supuesta cercanía partidista. Sin embargo, el deslinde de Morena no elimina la necesidad de esclarecer los señalamientos administrativos relacionados con las contrataciones del organismo electoral.

El origen de la controversia está en las denuncias sobre posibles conflictos de interés y presuntas irregularidades en contratos de proveedores de material electoral. La polémica alcanzó a Taddei y a otros funcionarios del instituto, mientras se planteaba la necesidad de revisar los procedimientos de contratación y determinar si hubo responsabilidades administrativas o penales.

La Auditoría Superior de la Federación ha sido señalada como una de las instancias que deben intervenir para revisar los hechos. Sheinbaum ha insistido en que las auditorías deben permitir identificar las posibles irregularidades y deslindar responsabilidades, sin dar por probada una conducta delictiva antes de que concluyan las investigaciones

La renuncia de Taddei abrió además el proceso para definir quién asumirá la conducción del INE. El relevo ocurre en un momento políticamente sensible, con las elecciones de 2027 en el horizonte y la discusión pública sobre la autonomía, la transparencia y la credibilidad de las autoridades electorales.

Sheinbaum ha insistido en que las acusaciones deben resolverse con pruebas y que no debe existir impunidad si se comprueba alguna falta. Al mismo tiempo, ha rechazado que el caso permita afirmar, sin sustento, que Morena impuso a Taddei o que su nombramiento fue una decisión directa del Ejecutivo.