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26.03.2926 Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum no solo confirmó que existe una hipótesis preliminar sobre el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, sino que también abrió un nuevo frente de discusión al cuestionar información difundida por organizaciones ambientalistas y advertir que el fenómeno podría tener más de un origen.
Durante la llamada mañanera del pueblo, la mandataria sostuvo que una de las principales líneas de investigación apunta a un derrame provocado por una embarcación, aunque reconoció que esta aún no ha sido localizada
“Ya hay una hipótesis”, dijo, al insistir en que será un grupo interdisciplinario el que presente conclusiones técnicas en los próximos días.
Sin embargo, Sheinbaum precisó que la situación es más compleja de lo inicialmente planteado, ya que se han identificado diversas manchas de hidrocarburo en el Golfo, lo que abre la posibilidad de múltiples fuentes de contaminación.
Además del barco se han detectado por el grupo interinstitucional emanaciones naturales de Chapopoteras naturales del subsuelo en la zona de Campeche.
Este escenario coincide con reportes recientes que señalan que el derrame ha afectado más de 600 kilómetros de litoral entre Veracruz y Tabasco y que, hasta ahora, no existe certeza sobre si la fuga continúa activa.
En paralelo, la presidenta dedicó parte de su intervención a desmentir lo que calificó como información falsa difundida en redes sociales, particularmente por la organización Greenpeace. Señaló que una imagen ampliamente compartida exageraba la magnitud del desastre y no correspondía a la situación real del Golfo.
“Subió una imagen como si hubiera en el Golfo de México una catástrofe terrible, como si todo el Golfo estuviera lleno de hidrocarburos”, afirmó. Y fue tajante al calificarla
“Esa imagen es falsa. No tiene nada que ver con la situación en la que actualmente está el Golfo”.
La mandataria incluso cuestionó la falta de sustento científico en la difusión de este tipo de materiales y señaló que la imagen sugería erróneamente que el derrame provenía de la refinería de Dos Bocas.
“Casualmente parecía que todo salía de la refinería”, dijo, al rechazar esa versión de manera firme.
Sheinbaum, durante la misma conferencia, dio lectura a un posicionamiento de Greenpeace en el que la propia organización reconocía que la imagen no era un registro satelital real, sino una ilustración tomada de otro medio y utilizada con fines explicativos. “Qué bueno que lo están reconociendo”, comentó.
La Presidenta defendió las acciones del gobierno federal ante la emergencia ambiental y aseguró que continúan los trabajos de limpieza en coordinación con distintas dependencias. Indicó que las playas están siendo atendidas y que existe un censo de pescadores afectados para brindar apoyos económicos.
El caso ha generado una creciente polémica debido a la falta de claridad sobre el origen del derrame y a las versiones encontradas entre autoridades y organizaciones civiles. Mientras el gobierno federal sostiene que Petróleos Mexicanos no es responsable directo, especialistas han advertido que no se pueden descartar otras causas, como fugas en infraestructura petrolera o fallas operativas.
En este contexto, Sheinbaum reiteró que la investigación sigue en curso y que será la Fiscalía General de la República la encargada de deslindar responsabilidades. “Se está haciendo una investigación a fondo”, aseguró, al enfatizar que, una vez identificado el origen, se procederá legalmente contra quien resulte responsable.
La jefa del ejecutivo concluyó que su gobierno busca evitar especulaciones y basar la información en evidencia técnica, en medio de un caso que ha impactado gravemente a comunidades costeras y ecosistemas del Golfo de México.













