La presidenta llana a priorizar gasto social global sobre armamento.
18.04.2026. Madrid.- En un contexto internacional marcado por conflictos armados y tensiones geopolíticas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en la cumbre de países progresistas celebrada en España, donde planteó la necesidad de reorientar las prioridades globales hacia el bienestar social y la cooperación internacional, al tiempo que propuso que México sea sede de la próxima reunión de este bloque.
Durante su intervención en el encuentro, que reunió a líderes y representantes de gobiernos afines en Europa y América Latina, Sheinbaum hizo un llamado directo a replantear el uso de recursos públicos en el mundo.
“Es indispensable que una parte sustantiva del gasto que hoy se destina a la guerra se redirija al desarrollo social, a combatir la pobreza, a garantizar derechos”, expresó ante los asistentes, al advertir que el incremento en los presupuestos militares contrasta con las carencias en amplios sectores de la población global.
La mandataria también abordó el caso de Cuba, al que calificó como un ejemplo de los efectos de las sanciones económicas prolongadas. “No se puede hablar de cooperación internacional ni de justicia global mientras se mantengan bloqueos que afectan directamente a los pueblos”, señaló, en referencia al embargo que mantiene Estados Unidos sobre la isla. En ese sentido, reiteró la postura histórica de México en favor del levantamiento de dichas medidas.
En el mismo foro, Sheinbaum propuso formalmente que México sea anfitrión de la próxima cumbre de países progresistas, que en esta edición ha reunido a líderes que han expresado posturas críticas frente al resurgimiento de movimientos conservadores y nacionalistas en distintas regiones. La mandataria planteó que el encuentro futuro sirva para “fortalecer una agenda común en defensa de la democracia, la igualdad y la soberanía de los pueblos”.
Aunque no se trata de una organización formal, el bloque ha sido identificado por analistas como un espacio de articulación política frente a figuras y corrientes asociadas al expresidente estadounidense Donald Trump, cuya influencia sigue presente en la política internacional. En ese contexto, la propuesta de México busca posicionarse como un punto de encuentro para ese diálogo.
La agenda de la presidenta mexicana en España incluyó encuentros bilaterales con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, así como con otros jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la cumbre. De acuerdo con información oficial, en estas reuniones se abordaron temas de cooperación económica, transición energética y movilidad humana.
En su reunión con Sánchez, ambos mandatarios destacaron la relación histórica entre México y España y coincidieron en la importancia de reforzar los lazos comerciales y culturales.
“México y España comparten valores y una visión sobre la justicia social que puede traducirse en acciones concretas”, expresó Sheinbaum tras el encuentro.
La recepción de la presidenta mexicana en la cumbre se dio en un ambiente protocolario y con muestras de respaldo por parte de varios líderes asistentes, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación entre gobiernos progresistas en un escenario internacional fragmentado. Delegaciones de América Latina y Europa destacaron el papel de México como un actor relevante en la región.
Además de su participación en las sesiones plenarias, Sheinbaum sostuvo reuniones con representantes de organismos internacionales y participó en espacios de diálogo sobre desarrollo sostenible, donde reiteró la importancia de impulsar políticas públicas centradas en la reducción de desigualdades.
La cumbre se llevó a cabo en medio de un escenario global complejo, con conflictos activos en distintas regiones y un aumento sostenido en el gasto militar a nivel mundial.
Frente a ello, el mensaje de la mandataria mexicana se centró en la necesidad de construir alternativas desde la cooperación y el enfoque social, una postura que ha sido eje de su política exterior desde el inicio de su administración.
Al cierre de su participación, la presidenta reiteró la invitación para que México albergue la próxima reunión del bloque.
“Nuestro país está abierto al diálogo y a la construcción de acuerdos que pongan en el centro a las personas”, dijo, sin que hasta el momento se haya definido la fecha o sede del siguiente encuentro.












