Rechaza acusaciones de censura tras pedir a la ciudadanía no ver TV Azteca.
26.05.2026 Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó las acusaciones de censura luego de sus declaraciones en las que llamó a la población a no consumir contenidos de TV Azteca, empresa que respondió señalando un supuesto intento de intimidación contra la libertad de expresión.
La mandataria sostuvo que sus palabras forman parte del debate público y defendió el derecho de réplica desde el gobierno federal.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum afirmó que sus comentarios no representan un acto de persecución institucional ni el uso de facultades del Estado para limitar contenidos.
“No es censura, es una opinión”, declaró la presidenta al responder a cuestionamientos sobre las críticas que lanzó hacia la televisora del empresario Ricardo Salinas Pliego.
La polémica comenzó luego de que la mandataria señalara que algunos espacios informativos de TV Azteca difunden “mentiras descaradas” y desinformación contra su administración.
En ese contexto, Sheinbaum pidió a la ciudadanía no consumir dichos contenidos, lo que generó una reacción inmediata de la empresa televisiva y de organizaciones relacionadas con la libertad de prensa.
La presidenta insistió en que existe una diferencia entre expresar desacuerdo con una línea editorial y ejercer mecanismos de censura.
“No estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora”, sostuvo. Añadió además que el gobierno federal y cualquier actor político tienen derecho a responder cuando consideran que existen informaciones falsas o tendenciosas. “Tenemos derecho de réplica”, expresó durante la conferencia
Desde la televisora del Ajusco, la reacción fue inmediata. En un comunicado difundido tras las declaraciones presidenciales, TV Azteca acusó que el llamado de la mandataria representa “un intento evidente de censura” y una agresión contra la libertad de expresión y de prensa.
La empresa sostuvo que millones de mexicanos continúan siguiendo sus contenidos informativos y de entretenimiento, pese al llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum y otros actores de la 4t.
La confrontación abrió nuevamente el debate sobre los límites entre la crítica política y la relación del poder con los medios de comunicación.
Mientras simpatizantes de Morena respaldaron el derecho de la presidenta a responder públicamente a contenidos que considera falsos, voces de la oposición y organismos vinculados al sector periodístico manifestaron preocupación por el impacto que este tipo de declaraciones pueden tener en el ambiente de libertad de prensa en el país , considerado una de los sitios en el mundo más peligrosos para ejercer el periodismo.
La Sociedad Interamericana de Prensa y otras agrupaciones advirtieron que los señalamientos desde el poder presidencial contra medios críticos podrían generar un clima de presión hacia periodistas y empresas informativas.ñ y de nuevo la violencia contra representantes de la prensa escale.
Algunos especialistas recordaron que, aunque no exista una acción legal o administrativa directa, el peso político de la Presidencia influye de manera importante en la opinión pública y en la relación con concesionarios de medios.
Sin embargo, desde Palacio Nacional se insistió en que no existe ninguna acción institucional para sancionar o restringir transmisiones de la televisora.
Funcionarios cercanos a la administración señalaron que el debate forma parte de la confrontación política cotidiana y remarcaron que el gobierno continuará respondiendo a lo que considera campañas de desinformación.
La controversia ocurre además en medio de una relación tensa entre el gobierno federal y el empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, y aspirante a suceder a Sheinbaum en el 2030, y quien en distintos momentos ha mantenido enfrentamientos públicos con la llamada Cuarta Transformación por temas fiscales, regulatorios y políticos.
Mientras tanto, el debate sobre libertad de expresión, derecho de réplica y responsabilidad de los medios continúa escalando tanto en redes sociales como en espacios políticos y periodísticos del país.


