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18.03.2026 México.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunció el inicio de un paro nacional de 72 horas a partir de este miércoles, como medida de presión ante lo que calificó como omisión de los gobiernos federal y estatales para atender sus demandas históricas, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la revisión de la política educativa vigente.
La organización magisterial, con presencia en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, informó que la movilización incluirá suspensión de labores, marchas, bloqueos y concentraciones en diversas entidades del país, así como en la capital. La jornada de protesta forma parte de su estrategia para reactivar negociaciones con autoridades educativas y de seguridad social.
Uno de los principales ejes de la protesta es la exigencia de eliminar la reforma al sistema de pensiones aprobada en 2007, durante el gobierno de Felipe Calderón, la cual sustituyó el esquema solidario por cuentas individuales administradas por Afores. La CNTE sostiene que este modelo ha precarizado las condiciones de jubilación del magisterio y exige el regreso a un sistema público que garantice pensiones dignas.
Asimismo, el movimiento rechaza lo que denomina la continuidad de la reforma educativa impulsada en el sexenio de Enrique Peña Nieto y que, a su juicio, no fue completamente desmontada durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Aunque en 2019 se aprobaron cambios constitucionales que eliminaron aspectos punitivos de la evaluación docente, la CNTE sostiene que persisten mecanismos administrativos y laborales que afectan la estabilidad y los derechos del magisterio.
El paro de 72 horas busca la exigencia de retomar el diálogo directo para atender un pliego petitorio que incluye mejoras salariales, basificación de trabajadores, respeto a la bilateralidad sindical y mayor inversión en infraestructura educativa.
Autoridades educativas no han emitido hasta el momento una respuesta detallada al anuncio del paro, aunque en ocasiones anteriores han señalado que las reformas implementadas buscan equilibrar la calidad educativa con los derechos laborales del magisterio. Por su parte, gobiernos estatales han activado protocolos para mitigar afectaciones en el calendario escolar, especialmente en regiones donde la CNTE tiene mayor capacidad de movilización.
La CNTE ha insistido en que sus acciones responden a la falta de soluciones estructurales y a la persistencia de condiciones laborales que consideran adversas para el gremio docente. En ese sentido, el paro nacional no solo busca visibilizar sus demandas, sino también presionar para la instalación de mesas de negociación resolutivas.
El desarrollo de las protestas y la eventual respuesta gubernamental marcarán el rumbo de la relación entre el magisterio disidente y las autoridades en el arranque del nuevo sexenio, en un escenario donde las demandas por derechos laborales y seguridad social siguen siendo uno de los principales focos de conflicto en el sector educativo.













