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/Agustín Basilio de la Vega/
Inspirados en las compañías chinas, el gobierno de Mexico se propone mediante una asociación público-privada con inversión extranjera producir coches de bajo costo eléctricos. Olinia 1 (del Nahuatl movimiento) tendrá una autonomía de más de 100 km al día, podrá circular a 50 km/hora, capacidad de 6 pasajeros y un costo de $150,000.00 pesos según lo dicho por la presidente Sheinbaum.
Olinia 1 será el primer vehículo sub-urbano con 50% de componentes nacionales que de acuerdo con el gobierno se empezará a producir en el 2027. Olinia opera como Startup y ha recibido subsidios millonarios del gobierno mexicano y esperan conseguir 200 millones de dólares de inversionistas privados para construir la planta industrial e iniciar la producción masiva.
Esta empresa asociada con el gobierno mexicano tiene por el momento como principal característica la innovación tecnológica y como objetivo de mediano plazo competir con China y la India en el sector de los vehículos eléctricos. Para lograr este último objetivo dependerá de que los posibles compradores seleccionen este vehículo en un mercado cada vez más competido.
Los principales retos de este proyecto son varios. En primer lugar, el gobierno no es buen empresario pues generalmente financian las pérdidas con impuestos y se convierten en un barril sin fondo. Cuando el gobierno interviene en la economía distorsiona el mercado, compite de manera desleal y ahuyenta inversionistas.
Si no se hacen los estudios de mercado adecuados y se encapricha el gobierno con construir una planta con recursos públicos bajo la apariencia de capital semilla, se corre el riesgo de derrochar miles de millones de pasos como ya ocurrió con el Tren Maya, la Refinería y el AIFA que además de reportar perdidas, no han incidido en el crecimiento del PIB.
Desviar recursos a proyectos mal planeados en lugar de invertirlos en la construcción de puentes y carreteras o en la modernización de la infraestructura existente, representa un enorme costo de oportunidad. Para mejorar la movilidad de todo tipo de automotores en un país tan grande como México se requieren menos topes, eliminar los baches, atender los puntos de conflicto, conservar y mantener el señalamiento, atender el derecho de vía, las obras de drenaje y sobre todo que exista seguridad.
¿Se imaginan circular en vialidades encharcadas o llenas de baches? Si es un vehículo sub-urbano ¡Viajar a 50km/hora en una vía rápida sin los elementos de seguridad como las bolsas de aire y la nueva tecnología de asistencia al conductor! La principal responsabilidad del gobierno es impulsar infraestructura de calidad y que en sexenios pasados lo ha logrado con concesiones bien estructuradas.
Las grandes empresas como Ford, Volkswagen, BMW, Toyota, Renault, Honda etc. están sometidas a una competencia muy fuerte entre ellas y en especial presionadas con el avance de los vehículos chinos que aún no han probado del todo su calidad ¿Sera posible, después de todos los fracasos de la 4T, que Olinia sea la excepción? Parece que la tecnología que está ganado terreno es la de los vehículos híbridos no la de los enchufables. Considero que fabricar cochecitos es otra ocurrencia sin futuro del populismo mexicano.
X @basiliodelavega


