- Luego de haberlos desalojados de su refugio tienen a los perros desde hace más de 4 días en transportadoras.
- Temen que los exterminen poco a poco.
11.01.2026 Ciudad de México.- El refugio de animalitos San Francisco, ubicado en la Ciudad de México, denunció públicamente el maltrato que sufren decenas de perros bajo su resguardo, al señalar que son mantenidos en transportadoras desde el 7 de enero, más de cuatro días consecutivos, algunos de ellos en jaulas pequeñas con dos ejemplares compartiendo el mismo espacio.
La situación descubierta por defensores de seres sintientes generó indignación entre voluntarios, vecinos y quienes ven por los derechos de los animales, quienes organizaron una marcha este domingo en el centro de la capital para exigir atención inmediata de las autoridades y condiciones dignas para los animales afectados por intereses inmobiliarios alegando maltrato animal.
La protesta se realizó en calles cercanas al Zócalo y reunió a decenas de personas que portaban pancartas y consignas contra el maltrato animal. Los manifestantes señalaron que las condiciones en las que se encontraban los perros son inaceptables, pues además de la falta de espacio, permanecieron sin acceso suficiente a agua y alimento, lo que pone en riesgo su salud y bienestar.
Testimonios de voluntarios del refugio que circularon en redes confirmaron que algunos animales presentaban signos de estrés, deshidratación y lesiones menores derivadas del confinamiento prolongado.
El refugio San Francisco, que desde hace años se dedica al rescate de perros y gatos en situación de calle, explicó que la decisión de mantenerlos en transportadoras fue tomada por un grupo reducido de responsables de la administración, sin consultar a la comunidad de voluntarios.
La denuncia pública busca que se investigue a los encargados y que se garantice la protección de los animales, además de exigir que se establezcan protocolos claros para evitar que se repitan prácticas de confinamiento que atenten contra la vida de los ejemplares, justificando maltrato animal cuando ellos los maltratan.
La marcha también contó con la participación de organizaciones civiles dedicadas a la defensa de los animales, quienes recordaron que la Ley de Protección Animal de la Ciudad de México establece sanciones por actos de crueldad y maltrato, incluyendo el confinamiento en condiciones insalubres o inadecuadas.
Los manifestantes pidieron que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial intervenga de inmediato y que se abra una investigación formal contra los responsables.
Antecedentes de la situación revelan que el refugio San Francisco ha enfrentado dificultades económicas y de infraestructura en los últimos años, lo que ha limitado su capacidad para atender a la creciente población de animales rescatados.
En ocasiones anteriores, voluntarios habían denunciado la falta de recursos para alimentación y atención veterinaria, pero nunca se había reportado un caso tan grave de confinamiento prolongado en transportadoras.
La actual denuncia marca un punto de quiebre en la relación entre la administración del refugio y la comunidad de defensores de animales, y el gobierno de la Ciudad de México que argumentó maltrato para desalojar el refugio pese a que una orden de un juez lo impedía. Activistas exigen transparencia y mejores condiciones inmediatas para los ejemplares.
La movilización en la Ciudad de México busca no solo visibilizar el caso del refugio San Francisco, sino también abrir un debate más amplio sobre la situación de los albergues de animales en la capital, muchos de los cuales operan con recursos limitados y sin supervisión constante de las autoridades.
Los manifestantes señalaron que la protección de los animales no puede depender únicamente de la voluntad de voluntarios, sino que requiere políticas públicas claras, financiamiento y vigilancia permanente.
La denuncia y la marcha representan un llamado urgente a las instituciones responsables de garantizar el bienestar animal.
Los participantes advirtieron que continuarán con acciones de presión social hasta que se asegure que los perros del refugio San Francisco reciban un trato digno y que se sancione a quienes permitieron que permanecieran en transportadoras durante más de cuatro días, en condiciones que constituyen un evidente caso de maltrato animal, delito ya tipificado.













