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/Escrito por Wendy Rayón Garay/
03.03.2026 /CimacNoticias.com/ Ciudad de México.- El pasado 27 de febrero, el colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C. confirmó el asesinato de la madre buscadora Rubí Patricia Gómez Tagle Robles quien fue encontrada sin vida al interior de un domicilio ubicado en Mazatlán, Sinaloa, siendo su muerte la primera en ser registrada contra una mujer buscadora en lo que va del 2026.
Desde el episodio de la Guerra Sucia en México, las madres buscadoras se han configurado como una de las figuras incómodas para el Estado. Ellas son quienes han dedicado su vida a la búsqueda de sus familiares quienes de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDYNO) ya suman 131 mil 829 personas desaparecidas de las cuales 28 mil 760 son mujeres al corte del 2 de marzo de 2026. A esto se suma una crisis forense con más de 72 mil 100 cuerpos sin identificar y 5 mil 696 fosas clandestinas.
Gracias a las madres buscadoras el tema de la crisis de desapariciones se ha hecho más visible, sobre todo en el último año cuando en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, se halló un campo de exterminio con 400 pares de zapatos y pertenencias personales. Se trató de un episodio que también evidenció cómo son las mujeres quienes cargan con la dolorosa responsabilidad de búsqueda y denuncia como lo hacía Rubí Patricia Gómez Tagle Robles antes de ser asesinada.
Madres buscadoras, las más incómodas para el gobierno mexicano – cimacnoticias.com.mx
Un día antes de su muerte, el colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C. informó que ella había encontrado un positivo en la búsqueda de su hijo desaparecido Édgar Daniel López Gómez-Tagle. La información fue anunciada el 26 de febrero a través de las redes sociales del colectivo, el hallazgo se hizo en PEMEX Viejo donde se encontraron diferentes tipos de vestimentas; sin embargo, un día después el colectivo informó sobre la muerte de la defensora.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, el inmueble fue asegurado por elementos de la Policía de Investigación y personal de la Dirección de Servicios Periciales. Los datos recabados por peritos hallaron que el cuerpo de la madre buscadora fue encontrado con signos de violencia, por lo que la institución declaró que continuará la investigación para esclarecer su asesinato.
El colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C. también informó que Rubí Patricia Gómez Tagle Robles también se dedicó en vida a pedir justicia por la compañera María de los Ángeles Valenzuela quien buscada a su padre y primo cuando fue privada de su libertad el 14 de octubre de 2025. Durante la sexta Reunión Nacional de la Unión y La RIAPD celebrada en Nayarit, Rubí reclamó por todas las desapariciones y asesinatos contra las personas buscadoras en la entidad.
«Hoy nos causa rabia impotencia y tristeza el homicidio de nuestra incansable compañera quien se suma desgraciadamente a la lista de personas buscadoras privadas de la vida.» -el colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C.
A través de un video publicado en su cuenta de Facebook, el colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C. explicó que mientras se encontraban en una jornada de búsqueda se dieron cuenta que la madre buscadora Rubí Patricia Gómez Tagle Robles no respondía las llamadas por lo que acompañadas por elementos de la Comisión Nacional de Búsqueda fueron a visitarla y ahí la encontraron sin vida.
Un día después del feminicidio de Rubí Patricia Gómez Tagle Robles, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo viajó a la entidad de Sinaloa para anunciar la construcción del Hospital Regional de Especialidades del IMSS y aseguró que el estado «no se encontraba solo», ante el incremento de violencia generada por la disputa entre los grupos criminales «la chapiza» y «la mayiza» dos fracciones del Cártel de Sinaloa.
Cabe recordar que, anteriormente Cimacnoticias documentó que durante el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo alrededor de 55 defensoras del derecho a la verdad, justicia y reparación, así como 6 organizaciones de mujeres fueron violentadas con un total de 211 agresiones, el 67% fueron buscadoras de personas desaparecidas, esto de acuerdo a los registros de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México.
Ante la situación que enfrentan las personas buscadoras en México, el colectivo Corazones unidos por una misma causa A.C. reclamaron al Estado mexicano una investigación inmediata, imparcial, exhaustiva y diligente con perspectiva de género y enfoque diferenciado por el riesgo que viven las familias buscadoras. A su vez, exigieron medidas de protección, seguridad y asesoría legal a la familia de Rubí Patricia Gómez Tagle Robles y las personas integrantes del colectivo.
Ser mujer y buscadora en México
De acuerdo con el informe «Desaparecer otra vez. Violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México» presentado por Amnistía Internacional, el 97% de las mujeres buscadoras de algún familiar desaparecido refieren haber enfrentado violencia por su labor y determinaron su actividad como «de algo riesgo» sobre todo de entidades como Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, Colima, Durango, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala y Yucatán.
Entre las afectaciones reportadas por estas mujeres buscadoras se encuentran diversos derechos como la vida (amenazas); a la integridad (secuestros, ataques físicos), a la circulación y residencia (desplazamiento interno); a la igualdad y no discriminación; así como a derechos económicos, sociales y culturales (problemas de salud y empobrecimiento).
Entre febrero de 2011 y mayo de 2025 se detectaron un total de 30 asesinatos de personas buscadoras, de las cuales 16 fueron mujeres (once madres, dos hermanas, dos esposas y una activista). Estos asesinatos ocurrieron después de haber reportado amenazas ya sea por medios públicos o con las autoridades, después del hallazgo de fosas, de identificación o detención de probables responsables.

Del total de mujeres entrevistadas, 295 buscadoras indicaron haber recibido amenazas verbales o por escrito, 179 fueron violentadas en redes sociales y 178 fueron acosadas por autoridades. Por otro lado, 94 reportaron haber sido víctimas de lesiones o ataques físicos, 66 mencionaron haber sufrido tortura y 39 vivieron algún secuestro. A esto se suma que 261 reportaron vivir extorsión y 206 corrupción.
En cuando a la discriminación, las mujeres buscadoras se enfrentan a barreras estructurales que obstaculizan su labor, como el racismo, el patriarcado y la discriminación. Esto genera otros tipos de violencia por razón de género. De esta manera, el 239 de las encuestadas reportó haber sido discriminada. Además, 225 de ellas cree que esa discriminación fue por ser mujeres.
A esto se suma la económica y estructural. La primera porque las personas servidoras públicas suelen actuar más rápido cuando se trata de una víctima con mayores recursos económicos y la segunda, por la discriminación estructural que enfrentan indígenas con altos índices de pobreza, lo que genera un impacto negativo en el goce de sus derechos económicos, sociales y culturales.
Por otro lado, estas mujeres reportaron que las autoridades suelen culpar a las víctimas, insinuando que la desaparición está vinculada con actividades relacionadas al crimen organizado. Incluso las familias buscadoras son estigmatizadas, 362 de las mujeres manifestó haber sufrido revictimización cuando las autoridades les solicitaron relatar el momento de desaparición de la persona que buscan, 379 perdió amistades y el 374 tuvo un deterioro en sus relaciones familiares.
A raíz de las violencias a las que se enfrentan, algunas mujeres buscadoras tuvieron que llevar a cabo un desplazamiento forzado: 180 buscadoras se cambiaron de casa; 158 se mudaron a otro lugar dentro de su entidad; y 123 se fueron a otra entidad. Esto provocó que perdieran sus trabajos remunerativos, complicaciones para acceder a servicios de salud o de educación para niños y niñas y estigmatización por haber tenido que dejar su lugar de origen. Sin embargo, también les fue difícil regresar a su labor de búsqueda.
Las mujeres buscadoras suelen ser criminalizadas en México con el fin de obstaculizar, impedir o castigar el ejercicio del derecho a defender los derechos humanos. Por ejemplo, se han documentado casos donde las mujeres son responsabilizadas en las carpetas de investigación por la desaparición de su familiar o ser acusadas falsamente por delitos como portar armas y vender drogas.
Finalmente, las mujeres también se enfrentan al empobrecimiento: 433 buscadoras perdieron recursos económicos; 146 se quedaron sin trabajo tras la desaparición; 412 trabajan en el autoempleo u opciones flexibles como el comercio, 42 preparan comida en restaurantes o puestos de comida, 32 son trabajadoras del hogar; 18 mencionaron que tiene dos o más trabajos; y 151 perdieron su vivienda.
El camino que han recorrido las mujeres buscadoras está lleno de impunidad ante la falta de avances en sus casos (en la investigación y búsqueda), por lo que, constantemente deben impugnar sus casos para que estos no sean archivados o cerrados.













