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09.01.2026 EUA.- Un grupo de 75 congresistas estadounidenses expresó su rechazo a las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, en las que sugirió la posibilidad de emprender acciones militares en territorio mexicano para combatir a los cárteles de la droga.
La postura legislativa busca frenar cualquier intento de justificar una incursión armada en el país vecino, al considerar que representaría una violación a la soberanía nacional y un riesgo para la relación bilateral.
Los legisladores, pertenecientes en su mayoría al Partido Demócrata pero también con voces críticas dentro del Partido Republicano, advirtieron que las alusiones de Trump a ataques terrestres contra organizaciones criminales mexicanas no sólo carecen de sustento legal, sino que podrían escalar la tensión diplomática en América Latina.
En un pronunciamiento conjunto, señalaron que la lucha contra el narcotráfico debe realizarse mediante cooperación internacional, fortalecimiento institucional y respeto a los acuerdos bilaterales, no a través de intervenciones militares unilaterales.
El rechazo del Congreso se produce en un contexto en el que el Departamento de Estado analiza marcos legales que podrían servir de base para una eventual acción armada fuera de Estados Unidos.
Aunque hasta ahora no existe una decisión formal, las declaraciones de Trump en entrevistas televisivas, donde afirmó que los cárteles “dirigen México” y que su gobierno pasará de operativos marítimos a ataques terrestres, han encendido las alarmas en la región.
Los congresistas subrayaron que cualquier intento de intervención militar requeriría autorización legislativa y que no permitirán que se utilicen interpretaciones jurídicas para evadir el control del Congreso.
En México, las palabras de Trump y el debate abierto en Washington han generado preocupación. La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente cualquier incursión militar extranjera y reafirmó que la seguridad nacional corresponde exclusivamente a las instituciones mexicanas.
Analistas en derecho internacional recordaron que la historia de las relaciones entre ambos países está marcada por episodios de intervención militar estadounidense, desde la invasión de 1846 hasta la expedición punitiva contra Pancho Villa en 1916, lo que explica la sensibilidad política y social frente a cualquier insinuación de repetir esos antecedentes.
La postura de los 75 congresistas representa un contrapeso institucional frente a las declaraciones presidenciales y busca enviar un mensaje de contención. El debate sobre cómo enfrentar al crimen organizado transnacional se mantiene abierto, pero la mayoría legislativa insiste en que la vía debe ser la cooperación y el fortalecimiento de mecanismos de protección a periodistas, defensores de derechos humanos y comunidades afectadas por la violencia.












