Conmoción en Jalisco: secuestro y asesinato de empresario tequilero reaviva el temor por los plagios de alto impacto en México .

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05.01.2025 El secuestro y asesinato del empresario tequilero José Adrián Corona Radillo ha generado conmoción en Jalisco y reaviva el temor por los secuestros de alto impacto en México.

El presidente de Grupo Hermanos Corona fue interceptado a finales de diciembre y hallado sin vida días después, con signos de violencia, en el municipio de Atenguillo.

La Fiscalía General de Jalisco confirmó el secuestro y asesinato de José Adrián Corona Radillo, presidente del Grupo Hermanos Corona, dedicado a la producción de tequila.

El hecho ocurrió el 27 de diciembre, cuando sujetos armados interceptaron al empresario en el crucero conocido como Volcanes, en el municipio de Atenguillo, mientras viajaba hacia Puerto Vallarta acompañado de su pareja e hijos.

Los agresores despojaron a la familia de objetos personales y se llevaron al empresario sin que posteriormente se registraran llamadas ni exigencias de rescate.

El cuerpo de Corona Radillo fue localizado el 29 de diciembre a un costado de la carretera, cerca del lugar del ataque, con lesiones por golpes y disparos, lo que evidenció huellas de tortura.

La fiscalía entregó el cuerpo a su familia el 1 de enero, confirmando así la gravedad del crimen y la ausencia de negociación con los captores.

El caso ha generado un fuerte impacto en la opinión pública y en el sector empresarial de Jalisco, donde el tequila representa una de las principales industrias de exportación.

Compañeros y conocidos del empresario expresaron su indignación y exigieron justicia, mientras que las autoridades estatales mantienen abiertas las investigaciones,dicen, para identificar a los responsables.

Este asesinato se suma a una serie de hechos violentos que han marcado la región en los últimos años, reavivando el temor por los secuestros de alto perfil que afectan a empresarios y figuras públicas.

La ausencia de comunicación de los captores y la violencia ejercida contra la víctima refuerzan la percepción de inseguridad y la urgencia de medidas más efectivas contra el crimen organizado.