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04.11.2026 California, EUA.- Xavier Becerra convirtió una trayectoria de más de tres décadas en la política estadounidense en un triunfo histórico para California. El demócrata derrotó al republicano Steve Hilton en las elecciones del 3 de noviembre y se convirtió en gobernador electo del estado más poblado de Estados Unidos, una victoria que lo coloca como el primer latino elegido directamente para ocupar ese cargo desde que California se incorporó a la Unión.
Su llegada a la gubernatura tiene un significado que rebasa el relevo de Gavin Newsom. Becerra es hijo de una mujer originaria de México y de un padre mexicoestadounidense que nació en Sacramento, pero creció en Tijuana. Su historia familiar, marcada por el trabajo, la movilidad entre ambos lados de la frontera y las dificultades económicas, forma parte de la identidad política que ha construido a lo largo de su carrera.
El resultado también representa un episodio relevante en la historia de la representación latina en Estados Unidos: aunque California ya tuvo un gobernador de origen mexicano en el siglo XIX, Becerra será el primero de ese origen en llegar al puesto mediante una elección directa.
La victoria se produjo frente a Steve Hilton, comentarista conservador y ex estratega político británico que contó con el respaldo del presidente Donald Trump. La agencia Associated Press dio por ganador a Becerra la noche del martes, mientras Hilton reconoció su derrota poco después. Con este resultado, los demócratas mantienen el control de la gubernatura de California, estado que ha permanecido bajo administraciones de ese partido durante los últimos 16 años.
La contienda tuvo una dimensión nacional por la confrontación entre California y el gobierno de Trump. Durante la campaña, Becerra presentó su candidatura como una opción para defender las políticas estatales frente a las decisiones de la Casa Blanca, particularmente en materia migratoria, sanitaria, ambiental y de derechos civiles. En su mensaje de victoria advirtió que cualquier intento de actuar contra California o sus habitantes encontraría resistencia.
“Si alguien quiere ir contra California o contra cualquier californiano, más vale que esté preparado para una pelea”, expresó ante sus simpatizantes, de acuerdo con Associated Press.
La elección también fue el desenlace de una campaña que no comenzó con Becerra como principal favorito. Durante los primeros meses tuvo dificultades para colocarse al frente de la contienda, en la que participaron varios aspirantes demócratas y republicanos. Su posición cambió después de que Eric Swalwell, quien figuraba entre los contendientes con mayor respaldo, abandonó la carrera en medio de acusaciones de agresión sexual que él ha rechazado. La salida de Swalwell modificó el escenario demócrata y permitió que Becerra concentrara apoyos hasta encabezar la primaria de junio.
De Sacramento a los principales cargos políticos de Estados Unidos
Xavier Becerra nació el 26 de enero de 1958 en Sacramento, California. Es el tercero de cuatro hijos de María Teresa y Manuel Becerra, una pareja de origen mexicano que formó una familia trabajadora en Estados Unidos. Su madre nació en Jalisco y emigró a California; su padre, aunque nació en Sacramento, creció en Tijuana y mantuvo una estrecha relación con México.
Esta precisión es importante para comprender su historia familiar: Becerra es hijo de una madre inmigrante mexicana y de un padre mexicoestadounidense que vivió parte de su infancia y juventud en territorio mexicano. Él ha reivindicado esa herencia y las experiencias de sus padres como parte de su identidad.
La familia vivió en una vivienda modesta de Sacramento. Su padre trabajó en los campos agrícolas y posteriormente en la construcción de caminos, mientras que su madre se desempeñó como secretaria. Las dificultades económicas no impidieron que Xavier continuara sus estudios y encontrara en la educación una vía para abrirse paso en la vida pública.
Estudió en la preparatoria C.K. McClatchy y posteriormente ingresó a la Universidad de Stanford, donde cursó Economía. En 1980 obtuvo su licenciatura y se convirtió en el primer integrante de su familia en concluir una carrera universitaria. Permaneció en esa institución para estudiar Derecho y recibió el título de abogado en 1984.
Su formación académica en una de las universidades más reconocidas de Estados Unidos fue el punto de partida de una trayectoria que lo llevaría de la asistencia legal y el trabajo legislativo a ocupar cargos de primer nivel en California y Washington.
Después de graduarse comenzó a ejercer como abogado en Massachusetts, donde trabajó en servicios legales para personas con problemas de salud mental. Al regresar a California se incorporó al equipo del entonces senador estatal Art Torres y, posteriormente, ingresó a la oficina del fiscal general de California como fiscal adjunto.
Una carrera de más de tres décadas en el servicio público
Su primer cargo de elección popular llegó en 1990, cuando obtuvo un escaño en la Asamblea Estatal de California. Dos años después consiguió una victoria electoral que lo llevó a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde permaneció durante 12 periodos legislativos, desde 1993 hasta enero de 2017.
Durante su paso por el Congreso representó a distritos del área de Los Ángeles y ocupó posiciones de responsabilidad dentro del Partido Demócrata. Fue presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes y se convirtió en el primer latino en formar parte del influyente Comité de Medios y Arbitrios, encargado de asuntos fiscales, presupuestarios y de programas sociales.
En el Congreso participó en debates relacionados con migración, seguridad social, atención médica y programas de apoyo a familias de bajos ingresos. También fue uno de los copatrocinadores originales de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare, una de las principales reformas sanitarias impulsadas durante la presidencia de Barack Obama.
En enero de 2017 dejó su escaño legislativo para asumir la Fiscalía General de California, después de ser designado por el entonces gobernador Jerry Brown. Con ese nombramiento se convirtió en el primer latino en ocupar ese puesto en la historia del estado.
Desde esa oficina encabezó numerosos litigios contra decisiones del primer gobierno de Donald Trump. Entre los asuntos que llevaron a los tribunales figuraron las políticas migratorias, las medidas ambientales, la protección de los llamados dreamers y la continuidad de la cobertura médica establecida por la legislación federal.
Su enfrentamiento jurídico con la administración republicana lo convirtió en una de las figuras demócratas más visibles en la oposición a las políticas de Trump. Esa experiencia sería uno de los elementos centrales de su campaña por la gubernatura.
En 2021, el presidente Joe Biden lo incorporó a su gabinete como secretario de Salud y Servicios Humanos. Becerra se convirtió entonces en el primer latino en dirigir ese departamento federal, responsable de coordinar políticas y organismos fundamentales para la salud pública estadounidense, entre ellos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Administración de Alimentos y Medicamentos.
Permaneció en el cargo hasta 2025, después de haber participado en la gestión de las políticas sanitarias federales durante la etapa posterior a la emergencia más intensa de la pandemia de covid-19.
El significado histórico de su triunfo
La elección de Becerra tiene un antecedente que se remonta al siglo XIX. California tuvo un gobernador latino antes que él: Romualdo Pacheco, político de ascendencia mexicana que asumió el gobierno estatal en 1875, luego de que el entonces mandatario Newton Booth dejara el puesto para incorporarse al Senado federal.
Sin embargo, Pacheco llegó a la gubernatura por sucesión, pues ocupaba la vicegubernatura. Becerra tendrá una condición distinta: será el primer latino elegido directamente por los ciudadanos para gobernar California.
La diferencia es relevante en un estado cuya población latina representa más de 40 por ciento del total, de acuerdo con los datos citados por Los Angeles Times. Su victoria abre un capítulo nuevo en la representación política de esa comunidad, que durante décadas ha incrementado su peso demográfico y electoral.
El resultado también tiene una dimensión nacional por el debate sobre migración y el lugar de las comunidades latinas en la vida pública estadounidense. La trayectoria de Becerra, desde una familia trabajadora con raíces mexicanas hasta el gobierno del estado más poblado del país, se convirtió en uno de los elementos más destacados de la elección.
No obstante, el triunfo histórico también lo coloca frente a exigencias concretas. California enfrenta una crisis de vivienda, altos costos de vida, desempleo, dificultades presupuestarias y problemas relacionados con la atención a personas sin hogar. A ello se suman los desafíos por los incendios forestales y la necesidad de mantener servicios sanitarios en un escenario de posibles recortes de fondos federales.
Durante su campaña, Becerra planteó declarar una emergencia de vivienda para acelerar la construcción de casas y sostuvo que buscará evitar interrupciones en la cobertura médica de Medi-Cal, el programa estatal de atención sanitaria para personas de bajos ingresos, incluidos trabajadores sin documentos migratorios.
Su margen de actuación también estará condicionado por la relación con el gobierno federal. California ha mantenido diferencias con Trump en materia de inmigración, medio ambiente y financiamiento de programas sociales, y el gobernador electo anticipó que mantendrá una postura de defensa de las políticas estatales frente a Washington.
En su discurso tras conocerse el resultado, Becerra agradeció a sus padres y recordó a la dirigente campesina Dolores Huerta. También definió el propósito de su administración con una frase centrada en dos desafíos: hacer que California sea económicamente accesible para sus habitantes y defender aquello que considera esencial para el estado.
“Yo no me postulé para hacer historia”, dijo ante sus simpatizantes. “Me postulé para marcar una diferencia para cualquiera y para todos los que consideran California su hogar, hayan votado por mí o no”, reportó Los Angeles Times.
A los 68 años, Becerra llegará a la gubernatura después de haber ocupado cargos legislativos, estatales y federales. Su elección no solo representa un cambio en la conducción política de California, sino que establece un precedente para la comunidad latina: por primera vez, un político de origen mexicano obtiene directamente en las urnas el mandato para dirigir ese estado.

