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03.02.2026 Noruega.- El próximo martes 3 de febrero, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette–Marit, enfrentará un juicio que ha sacudido los cimientos de la monarquía de ese país.
A sus 29 años, Høiby será procesado por múltiples cargos que incluyen violación, violencia doméstica, agresión y posesión de drogas. La gravedad de las acusaciones ha desatado una crisis institucional sin precedentes en la realeza noruega, generando un intenso debate público sobre la responsabilidad y la imagen de la familia real en tiempos de creciente escrutinio social.
El desarrollo del caso ha captado la atención internacional, no solo por la magnitud de los delitos imputados, sino también por el impacto que puede tener en la legitimidad y credibilidad de la institución monárquica.
La Casa Real se ha mantenido en silencio oficial, mientras medios y analistas discuten las posibles repercusiones políticas y sociales de un proceso judicial que involucra directamente al entorno más cercano de la heredera al trono.
Como antecedente, Marius Borg Høiby ha sido una figura mediática desde su juventud, marcada por episodios de controversia y exposición pública. Aunque no ostenta títulos reales, su vínculo con la princesa Mette–Marit lo ha mantenido bajo constante observación.
En años recientes, su estilo de vida y decisiones personales ya habían generado críticas en la prensa noruega, pero nunca con la intensidad que ahora provoca un proceso judicial de esta magnitud.
El caso se perfila como uno de los mayores escándalos que la monarquía noruega ha enfrentado en tiempos recientes, con consecuencias que podrían redefinir la relación entre la institución y la sociedad.












