Cuba, la isla bonita…

*CON SINGULAR ALEGRÍA

/ POR GILDA MONTAÑO /

La situación entre Cuba y Estados Unidos ha dado un giro muy reciente y complejo este marzo de 2026. Aunque se habla de “acuerdos”, la realidad actual se divide entre un diálogo diplomático incipiente y una crisis humanitaria severa en la isla.

Aquí tienes los puntos clave para entender qué está pasando realmente:

  1. El “Diálogo” en Fases Iniciales

Apenas el 13 de marzo de 2026, el gobierno de Cuba confirmó oficialmente que mantiene conversaciones con Estados Unidos.

  • Mediación del Vaticano: Como ha ocurrido en el pasado, la Iglesia Católica está sirviendo de puente. Como gesto de buena voluntad, Cuba anunció la liberación de 51 presos políticos.
  • Posible Acuerdo: Se rumora un pacto que podría flexibilizar los viajes de estadounidenses a la isla y abrir ciertos espacios comerciales. Sin embargo, el presidente Miguel Díaz-Canel ha aclarado que las posiciones aún están “alejadas”.
  • Postura de EE. UU.: La administración de Donald Trump ha utilizado una retórica dual, hablando de una posible “toma de control amistosa” debido a la quiebra económica de la isla, mientras mantiene una presión máxima. Como lo ha hecho en décadas.
  1. ¿Ayudará a los cubanos que pasan hambre?

La respuesta es mixta y depende de cómo se ejecuten las medidas, ya que la situación alimentaria es crítica debido a un bloqueo petrolero y energético muy estricto aplicado a principios de este año.

  • Ayuda Humanitaria Directa: EE. UU. ha destinado recientemente unos 9 millones de dólares en ayuda (alimentos no perecederos como arroz, frijoles y atún, además de kits de higiene).
    • El detalle importante: Esta ayuda no se entrega al gobierno cubano, sino que se distribuye a través de Cáritas y la Iglesia Católica para intentar que llegue directamente a la población más necesitada.
  • Crisis Energética: El asedio al petróleo ha disparado los precios de los alimentos y paralizado el transporte. Mientras no haya un acuerdo que alivie las sanciones al combustible, la producción y distribución de comida dentro de la isla seguirá siendo extremadamente difícil.
  • Apertura al Sector Privado: Washington ha permitido pequeñas entradas de combustible exclusivas para el sector privado cubano (las MIPYMES), lo cual alivia un poco el desabasto, pero no soluciona el problema de hambre de las familias que no tienen acceso a divisas.

Es un momento de mucha incertidumbre. Por un lado, hay una presión económica asfixiante y, por el otro, una puerta diplomática que se acaba de entreabrir.

La participación de México en la crisis actual de Cuba es estratégica y, como bien mencionas, genera un debate intenso sobre si beneficia o perjudica a la economía mexicana. En este marzo de 2026, la relación se ha intensificado debido a la urgencia humanitaria.

  1. El canal de apoyo desde México.

México se ha convertido en el principal “tanque de oxígeno” para la isla, utilizando tres vías principales:

  • Combustible y Energía: México ha mantenido el envío de barriles de crudo para intentar mitigar los apagones que paralizan la cadena de frío de los alimentos en Cuba.
  • Alimentos básicos: A través de puertos en Veracruz y Yucatán, se han enviado cargamentos de maíz, frijol y aceite, productos esenciales para la dieta cubana que hoy escasean drásticamente.
  • Contratación de Personal: El intercambio de servicios médicos y especialistas cubanos continúa, lo cual sirve para que el gobierno de la isla obtenga divisas, aunque este punto es de los más señalados por la oposición en México.
  1. ¿Es contraproducente para México? Si es. Esta es la pregunta clave. Hay dos niveles de riesgo:

Riesgo Económico e Interno

  • Costo de oportunidad: Los críticos argumentan que el combustible enviado “donado” o a precios preferenciales representa una pérdida de ingresos para PEMEX, que ya enfrenta sus propios retos financieros.
  • Suministro nacional: Si el apoyo a Cuba implica descuidar el abasto interno o elevar los precios de la energía en México, el descontento social suele aumentar.

Riesgo Diplomático con EE. UU.

  • Las Sanciones de la Ley Libertad (Helms-Burton): México camina por la cuerda floja. Si las empresas mexicanas que comercian con Cuba utilizan bienes expropiados a estadounidenses, podrían enfrentar sanciones directas de Washington.
  • La Negociación del T-MEC: Con la postura actual de EE. UU., cualquier apoyo que se perciba como un “salvavidas” al sistema político cubano puede ser usado como moneda de cambio o presión en las mesas de negociación comercial entre México y Estados Unidos.
  1. Comparativa de Riesgo vs. Beneficio. Sería positivo porque si Cuba colapsa totalmente, México enfrentaría una crisis migratoria sin precedentes en sus costas y fronteras. Es contraproducente porque el costo de mantener la estabilidad en la isla, recae sobre el presupuesto mexicano.

¿Por qué podría ser positivo? Porque evita una hambruna masiva en un país hermano. Y es contraproducente, porque se cuestiona si el apoyo llega al pueblo, o se queda en la estructura gubernamental.

Para México, el apoyo a Cuba es una inversión de estabilidad. El gobierno mexicano prefiere enviar barcos con comida y petróleo que gestionar una oleada migratoria descontrolada de miles de cubanos desesperados cruzando el Caribe. Sin embargo, el costo financiero y la fricción con Washington son el precio real que México está pagando.

Qué triste.

[email protected]