Cubrir Presidencia con perspectiva de género: el reto de preguntar al poder

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*La periodista Karina Vargas comparte su experiencia y los desafíos de incorporar una mirada de género en la cobertura de la Presidencia. Foto Presidencia.

/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /

04.09.2026 /CimacNoticias.com/ Ciudad de México.- En el marco del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que se presenta este 1 de septiembre, la cobertura de la Presidencia también abre una oportunidad para reflexionar sobre cómo se ejerce el periodismo frente al poder y qué lugar ocupan los temas de género en la agenda nacional.

Cubrir la Presidencia de México implica estar frente a una de las fuentes más relevantes y demandantes del periodismo. También significa participar de manera cotidiana en un espacio donde se define buena parte de la agenda pública y donde las preguntas de las y los periodistas pueden contribuir a colocar determinados problemas en el debate nacional.

Para la periodista Karina Vargas, quien cubre la fuente presidencial para Reporte Índigo, ejercer este trabajo desde una perspectiva de género supone un desafío constante: implica identificar aquellos temas que suelen quedar relegados, cuestionar las decisiones del poder y, al mismo tiempo, enfrentarse a una dinámica periodística que continúa marcada por una visión masculinizada.

A casi dos años del inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Vargas reconoce que su propia mirada sobre la cobertura presidencial ha evolucionado.

“Primero creo que inicié esta etapa con la emoción y la incertidumbre de qué podría esperarse de bueno de todo lo que se esperaba de la primera mujer mandataria de México”, relata.

Con el paso de los meses, explica, esa expectativa se transformó en un conocimiento más profundo sobre cómo se ejerce el poder y sobre los límites que existen para que las políticas dirigidas a las mujeres se traduzcan efectivamente en acciones en todo el país.

La llegada de una mujer a la Presidencia no transforma por sí sola el poder

Para Vargas, uno de los aprendizajes de estos primeros meses de gobierno ha sido observar que la presencia de una mujer al frente del Ejecutivo federal no significa, por sí misma, que todas las estructuras del poder se transformen.

La periodista destaca que durante el gobierno de Claudia Sheinbaum se han impulsado iniciativas relevantes en materia de igualdad sustantiva, igualdad salarialfeminicidio y abuso sexual. Sin embargo, advierte que uno de los principales retos está en lograr que estas políticas se implementen de manera efectiva en los estados y municipios.

“Hay algunas desilusiones de esto que se espera de una primera mujer mandataria, no por la presidenta en sí, sino por todos los candados y por toda la política que hay alrededor, como los otros poderes o como los gobiernos estatales y municipales”, señala.

Esta situación, agrega, puede resultar frustrante cuando una política o una reforma que podría representar un avance para las mujeres no se aplica de la misma manera en todo el territorio nacional.

La experiencia de cubrir la Presidencia, por ello, también le ha permitido observar la distancia que puede existir entre una decisión tomada desde el ámbito federal y su aplicación cotidiana.

Karina Vargas, cubre la agenda presidencial desde que comenzó Claudia Sheinbaum como presidenta.

Una agenda de género que todavía disputa espacio

Las conferencias matutinas de la Presidencia representan uno de los principales espacios para cuestionar al Ejecutivo y colocar asuntos en la agenda pública. Sin embargo, Vargas considera que todavía existe una deuda con diversos problemas que afectan de manera particular a las mujeres.

Entre ellos identifica la violencialos problemas de salud, la seguridad y el acceso a servicios, pero también asuntos como el aborto y la interrupción legal del embarazo.

Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ha pronunciado sobre la despenalización del aborto, explica, todavía existen congresos estatales que tienen pendientes relacionados con el cumplimiento de estas determinaciones.

“Creo que ese es uno de los temas, pero eso es uno de varios en cuestión de salud y de seguridad”, plantea.

Para la periodista, estos asuntos deberían tener mayor presencia tanto en la agenda presidencial como en la agenda de los medios de comunicación.

También menciona como temas que requieren atención el matrimonio infantil y los embarazos infantiles derivados de estas uniones.

Preguntar al poder también es disputar la agenda

Incorporar la perspectiva de género al periodismo no significa únicamente cubrir temas relacionados con mujeres. Para Vargas, implica también cuestionar desde qué mirada se construyen las agendas y qué problemas son considerados prioritarios.

El desafío aumenta en un país donde, señala, la prensa continúa siendo un espacio masculinizado y en el que algunos temas relevantes pueden quedar relegados al momento de formular las preguntas al poder.

“Ha sido un desafío muy interesante y a la vez bueno, al poder lograr poner en la mesa algunos temas como este problema que aún existe en México, como es el matrimonio infantil, los embarazos infantiles que derivan de ellos”, explica.

La perspectiva de género, añade, debe formar parte de la preparación de quienes cubren las fuentes de poder, precisamente para evitar que determinadas problemáticas sean invisibilizadas o consideradas secundarias.

La misoginia también está presente frente a la primera presidenta

La llegada de una mujer a la Presidencia tampoco ha eliminado las expresiones de misoginia dentro de las propias conferencias de prensa.

Vargas recuerda que en ese espacio ha observado comentarios y actitudes que evidencian la falta de perspectiva de género de algunos integrantes de la prensa. Entre ellos menciona el uso de expresiones como “señora” para referirse a funcionarias o intentos de colocar sobre la mesa discursos que responsabilizan a las mujeres de las violencias que enfrentan.

“Es ir contracorriente en otro espacio, no solamente en las redacciones o en la vida cotidiana, sino también ahí en donde la máxima autoridad es una mujer y pues también se viven ahí algunos actos de misoginia”, afirma.

La situación evidencia que la transformación de las estructuras de poder no depende únicamente de quién ocupa la Presidencia, sino también de las prácticas de quienes cubren, cuestionan y narran ese ejercicio del poder.

Más periodistas mujeres, pero también con perspectiva de género

Para Vargas, es fundamental que haya más periodistas mujeres cubriendo los espacios de poder, particularmente la conferencia presidencial. Pero considera que la representación por sí sola no es suficiente.

También es necesario que quienes ejercen el periodismo cuenten con preparación e interés en los temas de género.

“Es bien valioso también la mirada que nosotras tenemos”, señala, aunque reconoce que esa mirada se va construyendo y puliendo mediante el ejercicio cotidiano de la profesión.

La periodista también cuestiona que en las conferencias presidenciales exista una presencia creciente de creadores y creadoras de contenido en lugar de periodistas, pues considera que esto puede modificar la manera en que circula la información y cómo se cuestiona al poder.

Por ello, plantea la necesidad de garantizar la participación de las periodistas y generar condiciones para que puedan ejercer su trabajo en igualdad.

“Se habla de igualdad, se habla de piso parejo, pero pues no siempre las periodistas que acudimos podemos tomar la palabra para hacer cuestionamientos”, explica.

Defender la perspectiva de género desde el periodismo

Para las jóvenes que comienzan su formación en periodismo o comunicación y que buscan incorporar una perspectiva de género a su trabajo, Vargas tiene un mensaje: no abandonar ese camino pese a las dificultades.

“Que no cesen en su intento por contribuir al periodismo con perspectiva de género”, expresa.

Reconoce que muchas periodistas han abierto camino antes y que las nuevas generaciones continúan trabajando para conservar y ampliar esos espacios. Sin embargo, considera que todavía falta mucho por hacer.

La preparación, señala, es una herramienta fundamental para sostener esa apuesta periodística: conocer los temas, contar con argumentos y datos para defenderlos y mantener la capacidad de cuestionar al poder.

“Va a haber trabas en el camino, sin dudas, pero mientras seamos más, pues va a haber mayor presión para que nos permitan abordar estas problemáticas”, sostiene.

Para Vargas, hablar de perspectiva de género en el periodismo no significa atender asuntos que únicamente afectan a las mujeres. Se trata de visibilizar problemáticas que tienen consecuencias para toda la sociedad y de ampliar las preguntas que se hacen frente al poder.